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Alfaro permite obra a espaldas del Parque Ávila Camacho, denuncian vecinos

El lugar era zona federal y luego pasó a manos del municipio; cuando Enrique Alfaro y su suplente Enrique Ibarra fueron alcaldes, prometieron proteger el área, pero ya la están depredando desarrolladores, con el inminente riesgo que esto conlleva para la colonia Jardines del Country

Por Rafael Hernández Guízar/pagina24Jalisco

No se puede construir en esta parte de Jardines del Country; la Conagua, Protección Civil y Desarrollo Territorial han señalado el sitio como de alto riesgo, vulnerable y que puede colapsar. Sin embargo, vecinos observan con temor que ya empezaron a escarbar para construir torres departamentales/Fotos: Rafael Hernández Guízar

No se puede construir en esta parte de Jardines del Country; la Conagua, Protección Civil y Desarrollo Territorial han señalado el sitio como de alto riesgo, vulnerable y que puede colapsar. Sin embargo, vecinos observan con temor que ya empezaron a escarbar para construir torres departamentales/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Vecinos del fraccionamiento Jardines del Country denunciaron ayer una construcción ilegal de torres de departamentos.

Se trata de un desarrollo de departamentos que se construye justo a espaldas del Parque Ávila Camacho y que se autorizó en la pasada administración de Enrique Ibarra Pedroza, el alcalde interino y ahora secretario General de Gobierno, quien sustituía a Enrique Alfaro Ramírez, hoy gobernador de Jalisco.

En entrevista, Guillermo Peña Cárdenas, uno de los vecinos de la primera sección de esta colonia tapatía, resaltó que el problema ya se dio a conocer a las autoridades con el riesgo que implica la llegada del edificio de departamentos a la zona, pero no han obtenido respuesta.

“Tenemos la problemática de una franja de protección del muro de la presa donde se está siendo invadida y se empieza a construir condominios multifamiliares de aproximadamente 64 departamentos que se nos han informado. El ayuntamiento de Guadalajara en el mes de abril, dio el permiso y la licencia para esto”, dijo.

–¿Y por qué no se debe de construir ahí?

–No se debe de construir ahí porque es una franja de protección del muro, donde las instancias responsables como la Comisión Nacional del Agua, Protección Civil y Bomberos, Desarrollo Territorial, nos han explicado que esa franja es de alto riesgo, es vulnerable y puede colapsar con desgracias humanas; además, es para el mantenimiento de la misma presa.

–¿Cuántos pisos serán?

–Se está hablando de  siete u ocho pisos.

Resaltó que desde hace años que no se ha dado mantenimiento a esta presa –en realidad vaso regulador–, y que por ello han tenido inundaciones en su comunidad que han superado ya el metro de altura, lo cual en caso de que se construya el edifico de departamentos, afectaría de forma irremediable, dijo, pues quedaría directa la corriente de los canales de agua que desembocan en este sitio –provenientes de otras zonas de la ciudad– y causarían daños estructurales a sus viviendas.

“A través de los años, en 1986 colapsó una vez cuando era el Parque Diversiones Maravillosas y nos inundamos los vecinos colindantes a esta presa, hasta 1.5 metros; en el momento se mencionaba que el propietario era el ayuntamiento de Guadalajara y así siguió. Esa presa no ha tenido mantenimiento desde ese año, y en temporada de lluvias la presa llega a su máxima capacidad, precisamente, el año pasado cuando se inundó Plaza Patria, se inundó la presa a 14 metros, la altura que tiene”.

Asimismo, resaltó que de esto tiene información suficiente el hoy gobernador Enrique Alfaro y no han tenido respuesta los vecinos: “Él ya está enterado, porque dio indicaciones, el señor Enrique Alfaro vino en su inicio de administración y dio instrucciones al director de Obras Públicas de que no se construyera nada, que se protegiera a las familias (…). Pero no se está cumpliendo, en el mes de julio dio la licencia”, agregó.

–¿Y a su presidente Ismael del Toro, qué le diría?

–Pues que venga y vea el alto riesgo que se tiene. Yo en particular, soy vecino desde 1969 y aquí en los departamentos he vivido y desde siempre ese muro ha tenido problemas por falta de mantenimiento.

Tras recibir una denuncia ciudadana, acudimos a este lugar y constatamos desde las azoteas de algunos vecinos que en efecto se ha escarbado ya en el terreno que dicen los colonos, era propiedad federal y luego municipal, pero de la que el particular dice tener escrituras de este terreno que va por detrás de las viviendas de los vecinos y que forma parte del Parque Ávila Camacho.

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Ahora el alcalde Ricardo Santillán nos ignora

En esta comunidad tronaron contra el gobierno municipal de El Salto, pues falta agua potable, alcantarillado, alumbrado público y vigilancia policial, pero “ya no toman sus llamadas”

Por Rafael Hernández Guízar/pagina24Jalisco

Habitantes de la ex Hacienda del Castillo en El Salto aseguraron que es insoportable el abandono del ayuntamiento a su comunidad.

Se trata de varias carencias que se han reportado desde hace al menos cinco administraciones y que no se han solucionado: falta de agua potable, alcantarillado, alumbrado público, y el pésimo estado de calles y banquetas.

“Pues aquí siempre es lo mismo, hace falta de todo y nunca hacen nada”, lamentó la señora Eugenia Robles, quien aseguró que el hoy alcalde Ricardo Santillán prometió habría cambios significativos, pero es tiempo que no ha siquiera platicado con ellos.

“No pues aquí nomás vinieron y dijeron que si les dábamos el voto iban a hacer cosas buenas, que porque ya estaba suave del PRI y del PAN, y que era para hacer las cosas bien y que no sé qué tanto y mire, ni agua, ni calles, ni lámparas ni nada. Es más, ya ni nos contestan, ya vamos y ni nos conocen cuando aquí hasta fotos se tomaban con nosotros”, agregó la molesta mujer.

“A mí se me hace como una burla la verdad, porque nomás cuando necesitan el voto es cuando le hacen caso a uno y total que salieron igual que los otros; es más, quién sabe y hasta peores, porque ahora hasta más difícil sacar permisos si uno quiere hacer algo en la casa por ejemplo, antes era más fácil y ahora ya no”.

Para esta mujer y muchos de los habitantes de su comunidad las cosas en el ayuntamiento son complicadas, pues si bien entienden que ha sido poco el tiempo que ha transcurrido del trienio nuevo, lo que desean es tener primero contacto con el alcalde y que se les diga cuándo podrán iniciar las obras en su comunidad.

Asimismo, señalaron que la inseguridad es también, alarmante por lo cual urgieron igualmente a la presencia constante de policías municipales para así, salir sin miedo de sus casas.

Olvido. Para los habitantes de la colonia Jardines del Sur, las autoridades han hecho muy poco por remediar la situación. (Foto: Especial)

Los reiterados casos de robos a peatones, casas o autopartes, e incluso de homicidios, colmaron la paciencia de los vecinos de la colonia Jardines del Sur quienes, desesperados, decidieron enfrentar a los delincuentes.

Con pancartas y lonas colocadas en distintos sitios de la colonia informan sobre una “zona protegida por vecinos vigilando”.

Para los habitantes de la colonia Jardines del Sur, las autoridades han hecho muy poco por remediar la situación.

“Unas semanas antes de Navidad hubo asesinatos por la zona, y el parque que tenemos es un auténtico nido de rateros. Aquí, por esta cuadra, y también en la de espaldas, han robado autos, casas y hasta asaltan a plena luz del día. La falta de luz y la nula presencia de la Policía acaba por conformar un punto de atracción de los rateros”, comentó Enedina Barajas, quien tiene su domicilio por la calle Isla Gomera.

Si bien este problema se repite por toda la colonia, los vecinos afirman que se agrava precisamente en las calles Isla Gomera e Isla Salomón, donde, afirman, los asaltos a peatones son cosa de todos los días.

Ya que la presencia policial es deficiente, los habitantes de ambas calles decidieron organizarse para hacer tres lonas que advierten a los delincuentes sobre la alerta de los colonos, quienes se protegen entre sí y vigilan para evitar posibles actos vandálicos, robos a autos y, sobre todo, asesinatos.

Los vecinos de la colonia Jardines del Sur exigen se examine la problemática de la zona y que las utilidades municipales pongan freno a al incremento de la inseguridad. Además, piden que el parque de la zona cuente con vigilancia así como una caseta de policía y mayor patrullaje durante todo el día.

JJ/I

Desde noviembre del año pasado los vecinos se percataron de la construcción y desde entonces no han parado, llevan 40 días en protesta

udgtv.com
Fotografía: Recuperemos López Mateos (Facebook)

Tlajomulco de Zúñiga, Jalisco.

Después de que vecinos y miembros del Grupo Recuperemos López Mateos (RLM) se manifestarán el pasado domingo en la propia avenida para detener la construcción de un túnel deprimido en los carriles centrales que fue autorizado, a decir de los vecinos, por el Ayuntamiento de Tlajomulco y por la Secretaria de Movilidad, los vecinos continúan la protesta ya que afirman que la obra no fue socializada y que su construcción agravará el tránsito vehicular.

Los vecinos temen que los accidentes viales aumenten, porque los automóviles y los camiones de carga pesada que circulan por la avenida, al transitar por el carril de alta velocidad, no podrán desacelerar y detenerse para el ingreso al túnel o para cambiarse de carril.

El proyecto del túnel implica eliminar el camellón central para que por el carril de alta velocidad de norte a sur se haga el paso suprimido para el ingreso exclusivo a la Plaza Punto Sur y al fraccionamiento aledaño, que junto con el túnel, son obras a cargo de la constructora Tierra y Armonía, explicó Eduardo Garza.

Desde noviembre del año pasado los vecinos se percataron de la construcción y desde entonces no han parado, llevan 40 días en protesta.

Los habitantes organizados de zonas aledañas a la Avenida López Mateos, decidieron enviar oficios tanto al Ayuntamiento de Tlajomulco como a la Secretaria de Movilidad para detener la obra, sin embargo no han tenido respuestas.

http://udgtv.com/noticias/jalisco/vecinos-tlajomulco-piden-intervencion-frenar-obras/embed/#?secret=c2N1LlazHD

Eduardo Garza, recordó que fueron amedrentados en días pasados por sujetos con la cara cubierta.

“Ayuntamiento zapopano quería entregar resto del parque a particulares”

Por Rafael Hernández Guízar/pagina24Jalisco

“No permitiremos otro despojo”, tronaron habitantes de esta colonia luego de que personal del ayuntamiento intentara echar abajo una barda que divide el parque de su comunidad con dos torres de departamentos que fueron construidas sin permisos/Fotos: Rafael Hernández Guízar

“No permitiremos otro despojo”, tronaron habitantes de esta colonia luego de que personal del ayuntamiento intentara echar abajo una barda que divide el parque de su comunidad con dos torres de departamentos que fueron construidas sin permisos/Fotos: Rafael Hernández Guízar

Vecinos de la colonia zapopana Arcos de Guadalupe se negaron a que personal del ayuntamiento pudiese echar abajo una barda que divide el parque de su comunidad con dos torres de departamentos que fueron construidas sin permisos.

Desde la administración municipal que estaba a cargo de Héctor Vielma Ordoñez, el equipo de futbol americano Carneros “despojó” a los vecinos y al ayuntamiento mismo de la mitad del parque donde solían entrenar, un espacio que se les cedió en comodato por los vecinos y el ayuntamiento; el predio fue escriturado aunque era ejidal y luego vendido a “empresarios” quienes construyeron dos torres de departamentos y una plaza comercial.

“No vamos a permitir que se hagan estas cosas, porque lejos de que se nos ayude como se había prometido y que se recupere el espacio, ahora lo que quieren hacer es abrir para que los que compraron en los departamentos tengan el parque”, dijo uno de los vecinos.

“Lejos de que se nos ayude como se había prometido y que se recupere el espacio, ahora lo que quieren hacer es abrir para que los que compraron en los departamentos tengan el parque”, criticó uno de los vecinos

“Lejos de que se nos ayude como se había prometido y que se recupere el espacio, ahora lo que quieren hacer es abrir para que los que compraron en los departamentos tengan el parque”, criticó uno de los vecinos

Y es que si bien los que habitan en la colonia no están en contra de que quienes compraron un departamento de estos puedan hacer uso del parque, la molestia de los vecinos radica en que la construcción de las torres de departamentos se hizo en un predio que había estado a cargo de los vecinos, y también algo que se ha convertido en un problema constante entre los vecinos y la autoridad municipal debido a varios juicios que se han interpuesto por parte de los colonos.

A esto, se agrega que personal del ayuntamiento acudió a tratar de echar abajo la barda señalada bajo el argumento de que se trataba de patrimonio municipal que se recuperaría, lo cual fue objetado por los vecinos quienes indicaron que el ayuntamiento fue “timado”, ya que en lugar de que el desarrollador de las torres les cediera un terreno como área verde, recibió sólo el techo de los estacionamientos subterráneos de este complejo habitacional.

La gresca entre los vecinos y los empleados del ayuntamiento, dejó como resultado una oposición férrea de los colonos y la advertencia de que no permitirían que haya un solo despojo o movimiento de tierra más en la comunidad.

Avance. El experimento denominado LaBase es un afán de cambiar las precarias condiciones en que prosperan las comunidades heterogéneas de Hacienda Santa Fe. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

“Per me si va ne la cità dolente…”. Pero la imaginación engaña al viajero, lector asiduo de Dante Alighieri, quien no encuentra una sola inscripción en el dintel de la “puerta del diablo”, que conecta al clúster 21 con el resto de la “ciudad del dolor” que es con frecuencia Hacienda Santa Fe, un conglomerado de más de 60 mil habitantes -desde parias centroamericanos y caribeños hasta clasemedieros tapatíos- que no existía hace 20 años, en estos páramos de Tlajomulco.

En realidad, tampoco hay algo que se pueda llamar puerta: es un estrecho corredor por donde se descargan aguas pluviales y los ríos de “la perduta gente”, entre una finca donde desbaratan autos usados y los muros de la última casa de la cuadra, edificada por el imperio inmobiliario Homex, hoy en desgracia, como aquellos pecadores avariciosos que pueblan los círculos del Inferno.

El portal tiene justificada su popular denominación: los moradores de la zona denuncian que “a deshoras” (lo que sea que eso signifique), y a todas horas, puede ser escenario de asaltos, secuestros y violencias variopintas. Lo que podría llamarse puerta es una brevísima reja de madera de baja calidad que, cuando el capricho del dueño del supuesto taller lo decide, es cerrada, pues por un descuido de la fraccionadora, le dieron escrituras de un predio que debía ser público. En ese caso, hay que rodear cerca de un kilómetro para arribar a la avenida Yuscapan desde Camino Real, o viceversa. Y no es que se antoje mucho deambular por andadores descuidados, con pocos árboles, invadidos de basura y de vagos que no siempre ejercen oficios respetables (la vagancia no debería ser calumniada a priori, ¿acaso no fue el de Dante un viaje ordenado por el destino?).

Hay como 148 clústeres en Hacienda Santa Fe, a lo largo y ancho de casi 100 hectáreas. En ellos, miles de casas abandonadas y otras que de la noche a la mañana se ocupan temporalmente, y casi siempre sin acuerdo de los dueños ausentes. La población flotante es importante, estima don Aristeo Pérez, morador de la calle Buenos Aires: y suele traer problemas, pues al no tener arraigo, al no conocer a los que viven al lado, al no tener compromiso siquiera con un casero que obligue a cuidar la infraestructura y a un trabajo estable para pagar rentas. En la opinión de este oaxaqueño, esa es parte de la clave de por qué vivir en la Santa Fe suele ser más bien desesperanzador (la ironía es la lucidez de los débiles).

“Por la misma migración de las familias, la delincuencia ha ido aumentando; los problemas más notorios es que hay personas, familias que han venido de otros puntos, a invadir casas, y en su mayoría son familias o algunas personas conflictivas, no voy a decir que todos; eso es muy notorio, y no nada más Santa Fe, Chulavista, Tlajomulco […] el que no tiene empleo se dedica a robos a casas habitación, asaltos en la vía pública, a los comercios; va junto…”.

En ese contexto, el experimento denominado LaBase (Laboratorio de Arquitectura Social Estratégica) es un afán de cambiar las precarias condiciones en que prosperan las comunidades heterogéneas de Hacienda Santa Fe. LaBase se apropia de una planta de tratamiento de aguas que nunca funcionó, que devino en vertedero y lugar de venta y consumo de drogas, y del que se aprovecharon sus gruesos muros para  un sólido edificio que hoy aloja un centro comunitario con talleres de oficios, biblioteca y encuentros sociales que fortalecen los lazos entre los atribulados vecinos.

“Existen comunidades responsables que sí les interesa mejorar; la base fue solicitada por parte de los consejos sociales, por la gente arriba del clúster 21, que inicialmente pedían que se derrumbara este lugar, que se rehabilitara, que se limpiara o que se destruyera, porque realmente era un cochinero; aquí a las 2 de la tarde no se podía respirar porque los olores eran muy fuertes, entonces pedían unas canchas de futbol, pero la inversión era más viable en rehabilitar para empezar a establecer un tejido que estamos haciendo grande”, señala con visible satisfacción otra lugareña, Teresita de Jesús Flores.

Añade: “…y pues salió el laboratorio de arquitectura social […] se puede decir que es una improvisación, con idea también de los propios vecinos, y algo más; al momento de hacer esto muchos de los vecinos quedaron sorprendidos, y siguen sorprendidos porque el tejido de lo que estamos haciendo es mucho más grande, y la expectativas no dejan de crecer”.

Ya no se limita a este clúster modelo. Habitantes de los espacios vecinos llegan, atraídos por la posibilidad de obtener herramientas de conocimiento y trabajo para mejorar sus economías. También están los buenos espacios verdes donde se puede jugar un partido de futbol, ver una dramatización entretenida o alguna plática de derechos y servicios. El proyecto detonó a partir del Consejo Ciudadano de Participación Social, que presidía Tania Vázquez, y con el apoyo del despacho del arquitecto Luis Manuel Ochoa.

Alejandra Ramírez, integrante de LaBase, destaca lo importante de integrar a ciudadanos con gobierno local para el proceso de uso y ampliación del espacio público, lo cual redunda en un fortalecimiento del ejercicio de los derechos y el sustancial mejoramiento de los servicios, calles más limpias y seguras, arbolado sano, reducción del vandalismo. El mejor ejemplo son los arcos contiguos a la “puerta del diablo”. Allí el viajero sí encuentra una inscripción ansiada en los pasajes infernales, pero que en realidad decepciona, por poco dramática: “Hoy será un buen día”.

Ha sido tan bueno, que esa arcada fue pintada por los vecinos y no ha padecido la clásica huella disruptiva del grafiti, se ufana la activista.

Pero es un trabajo que apenas crece en un entorno ampliamente distópico. “Del 2000 al 2006 en el municipio de Tlajomulco fueron autorizados 160 nuevos desarrollos habitacionales -la mayoría de alta densidad, denominada H4-, lo que significó más de 120,000 nuevas viviendas, si se considera que no todos los lotes eran unifamiliares (ver tabla). Esto significó la urbanización de al menos 4,000 hectáreas que formaban parte de una importante cuenca hidrológica, alterando la recuperación de mantos freáticos, sin prever sistemas eficientes de drenaje ni de transporte público, vías suficientes de acceso, escuelas u otros equipamientos indispensables. Algunos de esos fraccionamientos se inundan en tiempos de lluvia y la población debe ser evacuada por los riesgos potenciales” (investigaciones de Román Munguía Huato y Francisco Valladares García, UdeG y UNAM)

Anteayer, en el clúster 14 se llevaron a un niño de 8 años. La familia desesperada clamaba por redes sociales y llamaba a periodistas y a la fiscalía. El niño se llama Ian Alessandre Arriaga Mendoza. Salió a jugar a un parque cercano y no regresó la tarde del 2 de enero.

La pena no termina para muchos. “Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate” (vosotros los que entráis, abandonad toda esperanza), dice el último verso de la puerta infernal del canto III de la Divina Comedia. En Hacienda Santa Fe, el latido débil del otro mundo posible se escucha hoy, frágil y tímidamente, a un lado de las pesadillas.

La zona

Haciendas Santa Fe es probablemente la mayor urbanización de la dispersión urbana de Guadalajara en 25 años, con problemas de servicios, movilidad y delincuencia

Tiene 148 secciones o clústeres y podría albergar 60 mil habitantes, casi lo mismo que la ciudad de Autlán

Tlajomulco, según el censo de 1990, tenía poco más de 68 mil habitantes, de acuerdo al Inegi. En 2018 se acerca a los 600 mil moradores

da/i

Línea 3 hunde a Unidad Modelo

Publicado: diciembre 31, 2018 de GDL en Información Jalisco
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Criterio. Las autoridades municipales no brindan los servicios públicos porque esta unidad habitacional está catalogada como un espacio privado. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

Los habitantes de la Unidad Modelo, ubicada en las inmediaciones del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI) de la Universidad de Guadalajara (UdeG), entre las avenidas Revolución y Marcelino García Barragán, viven en la zozobra ante un posible colapso debido a los hundimientos del suelo en tres de las torres de edificios.

No es para menos, en las torres afectadas, las 700, 800 y 900, se pueden apreciar declives de distintas dimensiones en el suelo de los patios, daños que ya afectaron las estructuras de las escaleras e, incluso, ya alcanzan el interior de algunos hogares.

Según los propios vecinos, los edificios no han recibido mantenimiento desde que fueron inaugurados hace más de 60 años.

A pesar de que no es un problema nuevo, los moradores de estas torres reconocen que al principio no se le dio mayor importancia al hecho, pues no dimensionaron los daños que los hundimientos terminarían causando en los edificios y en sus hogares.

Estas afectaciones se acrecentaron una vez que comenzó la construcción de la Línea 3 del Tren Ligero, lo que provocó reiteradas vibraciones debido al paso de camiones de carga por las calles de los alrededores.

“Los departamentos ya tienen años de haberse construido y no se les ha dado mantenimiento; el ayuntamiento anterior decía que estos edificios eran cotos privados. La construcción tiene tuberías de barro y muchas ya están quebradas; incluso las aguas negras no sólo brotan de las alcantarillas, sino también de los agujeros que se hicieron en los suelos”, describió Guadalupe Enríquez, habitante de la unidad.

“Nos dicen que nos van a ayudar, pero nadie se ha acercado a nosotros, primero porque la administración ya se iba y ahora porque el nuevo presidente municipal no conoce la situación”.

De acuerdo con esta vecina, el argumento que esgrimen las autoridades municipales para no brindarles los servicios públicos es que esta unidad habitacional está catalogada como un espacio privado, por lo que les compete a los propios habitantes hacerse responsables de lo que suceda al interior.

“Aquí es tierra de todos y de nadie; entra y sale quien quiere, esto no es un coto privado. Desde que inició la obra de la Línea 3 los departamentos empezaron a cimbrarse; entones las cuarteaduras, los agujeros en el suelo y el hundimiento de los edificios comenzó a ser más notable”, afirmó Cristina Ventura, líder de los vecinos del edificio 900, quien señala también la urgencia de remediar el problema de las aguas negras.

Xóchitl Martínez Díaz, quien encabeza a los habitantes de los departamentos del edificio 800, y cuya cocina es una de las que ha sufrido daños por hundimiento, puntualizó que las afectaciones “nos están llegado a uno por uno de todos los departamentos, por lo que corremos el riesgo de que el edificio se nos venga abajo. Cuando se inició la construcción de la Línea 3, nos dijeron que avisaremos de cualquier daño, pues por la antigüedad de estas edificaciones se corría el riesgo de que se vinieran abajo. Ahora nadie nos hace caso”.

Como paliativo, Martínez Díaz tuvo que poner una plancha de cemento en el suelo de su cocina.

Cambio de red

Para algunos de los habitantes de la Unidad Modelo la actividad de dos líderes vecinales trajo más problemas que soluciones. Por ello buscaron un nuevo camino para solucionar la actual situación de tres edificios de la zona.

Los vecinos se reunieron con el regidor del Ayuntamiento de Guadalajara, Víctor Manuel Páez Calvillo, para exponerle, además de las afectaciones  causadas por los hundimientos, sus problemas de inseguridad, falta de agua y luz, así como la escasez de servicios públicos.

El regidor se comprometió a hacer un llamado a las autoridades responsables en cada una de las problemáticas.

Por lo pronto, el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), dará inicio en febrero al cambio de la red de drenaje que pasa por las torres 700, 800 y 900, las más dañadas con los declives del suelo.

El plan de reparación, que tendrá un costo aproximado de 400 mil pesos, consistirá en el cambio de 100 metros de tubería, así como las conexiones correspondientes a cada domicilio.

Debido a la antigüedad de la edificación, los trabajos se extenderán hasta 15 días ya que se harán de forma manual, es decir, con picos y palas.

“Fuimos invitados por parte del Ayuntamiento de Guadalajara a hacer una inspección y encontramos problemas de red sanitaria en un área que entra a la unidad. También nos percatamos de que al lado de los edificios hay una serie de oquedades. Junto a la banqueta hay una línea de alcantarillado interno que es necesario sustituir. Es una línea de seis pulgadas que se cambiará a 10 pulgadas”, explicó el subdirector de Mantenimiento de redes del Siapa, José Luis Montaño Ochoa.

“Esta nueva red tendrá una vida superior a los 40 años; actualmente, sus tuberías sobrepasan este lapso de vida”.

Montaño Ochoa detalló que en 2004 la unidad habitacional fue objeto de una rehabilitación por parte del Siapa; sin embargo, dijo desconocer por qué esta zona de la Unidad Modelo quedó fuera de estas acciones.

Daniela Rodriguez

“La construcción tiene tuberías de barro y muchas ya están quebradas; incluso las aguas negras no sólo brotan de las alcantarillas, sino también de los agujeros que se hicieron en los suelos”
Guadalupe Enríquez, habitante de la unidad

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