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Un Salto de Vida dice que en un plan de saneamiento del río debe existir compromiso e involucramiento de todos los niveles de gobierno.
Víctor Hugo Ornelas/Milenio

El Gobierno de Jalisco no consultó a comunidades y especialistas sobre la intervención que realizarán entorno al río Santiago, es el señalamiento que hicieron integrantes de la agrupación Un Salto de Vida, que ofrecieron una rueda de prensa para fijar su postura ante el llamado “Plan Integral de saneamiento” del mencionado cauce y por ello, piden que el proyecto sea sometido a consulta.

Un día después de haber asumido el cargo como gobernador, Enrique Alfaro junto con diversos integrantes de su gabinete presentó el proyecto que pretende ejecutar durante su sexenio en esta zona de la entidad y que tiene por objeto lograr lo que ningún gobierno anterior ha podido a pesar de prometerlo: sanear el Rio Santiago.

El anuncio fue bien recibido por algunos sectores de la población y no se había generado alguna crítica al mismo, hasta este martes en que integrantes de la agrupación pidieron que se consideren algunos aspectos. “Fundamentalmente observamos la omisión de una estrategia real e integral para frenar la contaminación del río, sin la cual la recuperación del río Santiago es imposible”, explicaron.

Señalaron que tampoco podría haber un plan de saneamiento del río si no existe el compromiso e involucramiento de todos los niveles de gobierno, principalmente de la federación a través de la Comisión Nacional del Agua, una situación que no logran percibir, por lo que la agrupación pide al gobierno del estado que sometan a consulta y revisión la estrategia de intervención integral antes de la ejecución de los proyectos para que esta se dé, de manera legítima y consensuada.

Explicaron que se deben abrir espacios vinculantes de construcción de plan de saneamiento con comunidades, organizaciones, especialistas e instancias internacionales y tras ello, el gobierno deberá comprometerse a apegarse al plan que se construya en conjunto con la población, proceso que deberá de darse de manera transparente y participativa, así como trabajar de manera coordinada, transversal y concurrente entre los diferentes niveles de gobierno

También piden que el gobierno del estado reconozca públicamente que sin la estricta regulación de las descargas de origen industrial, no podrá darse una verdadera recuperación del Rio Santiago y de la calidad de vida de la población ribereña.

El reclamo del saneamiento integral del río Grande de Santiago en Jalisco es una exigencia sentida y expresada por comunidades, organizaciones y especialistas desde hace varias décadas. Su urgencia es evidente porque las consecuencias de la contaminación se viven en los daños a la salud y en la calidad de vida de las poblaciones ribereñas. Ante esta situación, el anuncio de un plan de saneamiento del río es una forma de reconocer dicha urgencia e importancia para la sustentabilidad ambiental y el respeto a los derechos humanos fundamentales de la población de Jalisco.

Queremos aclarar que nuestra postura, únicamente va en sentido de lo expuesto en el evento del 7 de diciembre en Juanacatlán y que, según SEMADET, hasta ahora, no existe un documento público de la estrategia para poder revisarlo a profundidad. Advertimos que dicha propuesta no aborda la problemática desde una perspectiva de integralidad y, por lo tanto, posibilita la continuidad a proyectos hidráulicos bajo un esquema similar a los empleados en las administraciones anteriores, de gran infraestructura, de tratamiento centralizado, de soluciones de final de tubería. Si bien existen diversas secretarías involucradas, las acciones parecen aisladas, las futuras y las que ya están implementándose. Una estrategia integral tendría que contemplar un conjunto de acciones y políticas interrelacionadas en aras de la recuperación social, económica y ecológica de la cuenca, considerando como pilar la restauración del ecosistema a partir del control de la emisión y descarga de contaminantes, el manejo integral de los residuos y la restauración del cauce y el caudal del río Santiago.

Lo presentado por el gobierno del estado tiene aciertos, pero deja muchas y significativas omisiones, considerando la situación de degradación en que se encuentra la cuenca. La ausencia de la consulta a las comunidades, organizaciones y especialistas para el proyecto presentado, es relevante. Fundamentalmente, observamos la omisión de una estrategia real e integral para enfrentar la contaminación de origen industrial, sin la cual, la recuperación del río es imposible y ningún esfuerzo conseguirá responder a las necesidades de restauración de la cuenca. En este sentido, tampoco podrá existir un plan de saneamiento del río sin el involucramiento y compromiso pleno de todos los niveles de gobierno, particularmente de las autoridades federales a través de la Comisión Nacional del Agua.

Celebramos la prioridad que han dado a la resolución de esta problemática y la apertura que han anunciado para construir, en conjunto con la sociedad civil, una verdadera estrategia de restauración del río Santiago. Con el ánimo de contribuir de manera constructiva, crítica e independiente a esos esfuerzos, invitamos a las autoridades e instituciones competentes a:

1. Someter a consulta y revisión la “Estrategia Integral” del nuevo gobierno antes de la ejecución de los proyectos, para que ésta se dé de manera legítima y consensuada.
2. Abrir espacios vinculantes de construcción del plan de saneamiento con las comunidades, organizaciones, especialistas e instancias internacionales.
3. Comprometerse a apegarse al plan que se construya en conjunto de manera transparente y participativa.
4. Trabajar de manera coordinada, transversal y concurrente entre los diferentes niveles y sectores de gobierno.
5. Reconocer públicamente que sin la estricta regulación de las descargas de origen industrial no podrá darse una verdadera recuperación del río Santiago ni una mejora en la salud y la calidad de vida de la población ribereña.

SUSCRIBIMOS

φ Dra. Adriana Hernández García. Departamento de Ciencias Básicas, Centro Universitario de la Ciénega, Universidad de Guadalajara (CUCIénega – UdG)
φ Mtro. Agustín Verduzco Espinoza. Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (SOJ – ITESO)
φ Agrupación Un Salto de Vida
φ Dr. Alberto Arellano Ríos. El Colegio de Jalisco
φ Dr. Alejandro Macías Macías. Centro de Investigaciones en Territorio y Ruralidad (CITER), Centro Universitario del Sur, Universidad de Guadalajara (CUSur – UdG)
φ Mtro. Alejandro Camilo Espinosa. Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE)
φ Ing. Ana Sofía Macías Ascanio. Centro Interdisciplinario para la Formación y Vinculación Social, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (CIFOVIS – ITESO)
φ Lic. Angelina Deyanira Navarrete Paredes. Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
φ Dra. Anahí Copitzy Gómez Fuentes. Centro de Investigaciones en Territorio y Ruralidad, Centro Universitario del Sur, Universidad de Guadalajara (CUSur – UdG)
φ Mtro. Carlos Alberto Roque Pineda. Tecnológico de Monterrey
φ Dr. Carlos Armando Peralta Varela. Departamento de Estudios Sociopolíticos y Jurídicos, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (SOJ – ITESO)
φ Dra. Cecilia Lezama Escalante. Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara (CUCSH – UdG)
φ Dra. Cindy McCulligh. Posdoctarante de la Unidad Académica en Estudios del Desarrollo, Universidad Autónoma de Zacatecas
φ Oc. Daniela Yolanda Munguía Cajigas. Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE)
φ Colectivo de alternativas para la recuperación de nuestras aguas (ALTERA)
φ Dr. Darcy Tetreault. Unidad Académica en Estudios del Desarrollo, Universidad Autónoma de Zacatecas
φ Dra. Florentina Zurita Martínez. Departamento de Ciencias Ambientales, Centro Universitario de la Ciénega, Universidad de Guadalajara (CUCIénega – UdG)
φ Mtro. Francisco Álvarez Partida. Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DHDU – ITESO)
φ Lic. Georgina Rojo de Anda. Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE)
φ Dr. Gerardo Bernache Pérez. Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Occidente (CIESAS Occidente)
φ Mtro. Gerardo Moya García, Departamento de Formación Humana, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DFH – ITESO)
φ Dr. Jaime Morales Hernández. Centro Interdisciplinario para la Formación y Vinculación Social, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (CIFOVIS – ITESO)
φ Mtro. Javier Esteban Clausen Silva. Departamento de Procesos Tecnológicos e Industriales, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DPTI – ITESO)
φ Dr. Jorge Gastón Gutiérrez Rosete Hernández. Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, Universidad de Guadalajara (CUCSH – UdG)
φ Mtro. Joshua Greene. Departamento de demografía y socioeconomía, Universidad de Ginebra, Suiza
φ Dra. Laura Dávalos-Lind. Center for Reservoir and Aquatic Ecosystems Research, Universidad de Baylor, Estados Unidos
φ Ing. Laura Cecilia Díaz Barriga Ramírez. Universidad Tecnológica de Jalisco
φ Dra. Lizette Santana Belmont. Facultad de Economía, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
φ Dr. Luis Alberto Arellano García. Tecnología ambiental, Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco, A.C. (CIATEJ)
φ Ing. Luis Alfonso Figueroa Sánchez. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)
φ Oc. Luis Daniel Quinn Cervantes. Centro de Investigación Científica y Educación Superior de Ensenada (CICESE)
φ Mtra. Lizeth Sevilla García. Centro de Investigaciones en Territorio y Ruralidad, Centro Universitario del Sur, Universidad de Guadalajara (CUSur – UdG)
φ Mtra. Lydia Hernández Rivera. Departamento de Procesos Tecnológicos e Industriales, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DPTI – ITESO)
φ Dr. Mariano Beret Rodríguez. Consorcio de Investigación y Diálogo sobre Gobierno Local, Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social, Occidente (CIDIGLO – CIESAS Occidente)
φ Lic. María Isabel Quinn Cervantes. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)
φ Mario Edgar López Ramírez. Centro Interdisciplinario para la Formación y Vinculación Social, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (CIFOVIS – ITESO)
φ Dra. Mina Lorena Navarro Trujillo. Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades “Alfonso Vélez Pliego”, Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (ICSyH – BUAP)
φ Dra. Norma Helen Juárez. Centro de Investigaciones en Territorio y Ruralidad, Centro Universitario del Sur, Universidad de Guadalajara (CUSur – UdG)
φ Dr. Owen T. Lind. Center for Reservoir and Aquatic Systems Research, Baylor University, Estados Unidos
φ Dr. Pedro Arrojo Agudo. Profesor Emérito de la Universidad de Zaragoza, Diputado por Podemos, España
φ M.I. Rafael González Ornelas. Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)
φ Mtra. Resurrección Rodríguez Hernández. Centro Universitario Ignaciano, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (CUI – ITESO)
φ Dr. Rodolfo Omar Arellano Aguilar. Departamento de Ecología y Recursos Naturales, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)
φ Dr. Rodrigo Flores Elizondo. Departamento del Hábitat y Desarrollo Urbano, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DHDU – ITESO)
φ Rodrigo Hernández Juárez, doctorante del Centro Universitario de la Costa Sur, Universidad de Guadalajara (CUCSur – UdG)
φ Lic. Rosalba Ramírez Hernández. Directora de la escuela primaria Aprender a Ser, Guadalajara
φ Dra. Sally Entrekin. Departamento de Entomología, Virginia Polytechnic Institute and State University, Blacksburg (VPISU), Estados Unidos
φ Dr. Salvador Peniche Camps. Departamento de Economía, Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas, Universidad de Guadalajara (CUCEA – UdG)
φ Dra. Susana Herrera Lima. Departamento de Estudios Socioculturales, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (DESO – ITESO)
φ Mtro. William Conway Quinn Anderson. Departamento de lenguas, Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO)
φ Mtro. Francisco Morán Martínez. Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas, Universidad de Guadalajara (CUCEA – UdG)
φ Mtro. Joel García Galván. Coordinador de la Licenciatura en Gestión y Economía Ambiental, Centro Universitario de Ciencias Económico-Administrativas, Universidad de Guadalajara (CUCEA – UdG)
φ Dr. Marco Antonio Berger García. Departamento de Estudios Organizacionales, Centro Universitario de los Altos, Universidad de Guadalajara (CUAltos – UdG)

Vivir junto al río más contaminado en México

Publicado: diciembre 16, 2018 de GDL en Información Jalisco
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El Santiago es un cauce enfermo que traslada esa condición a quienes radican en sus alrededores y provoca padecimientos como cáncer e insuficiencia renal, sin contar los males respiratorios y estomacales

Por:Yunuen Mora

Durante una década, Graciela González (derecha) ha padecido de todo por defender su lugar de origen; incluso ha sido exiliada de él. EL INFORMADOR / G. Gallo
Durante una década, Graciela González (derecha) ha padecido de todo por defender su lugar de origen; incluso ha sido exiliada de él. EL INFORMADOR / G. Gallo

Nostalgia, enfermedad y muerte inundan a El Salto y Juanacatlán: dos de los municipios por los que cruza el Río Santiago. La peste de sus aguas, cargada de níquel, cromo, formaldehído, piridina, cloroformo y otras tantas sustancias químicas, recibe a visitantes y envenena permanentemente a quienes ya viven allí. El lirio y la espuma del afluente reafirman lo que cada estudio sobre él concluye: es el más contaminado de México.

Nace del Río Lerma, cuyo origen es el Estado de México, y cruza los estados de Guanajuato, Michoacán y Jalisco. El deshonroso título, que desde 2015 le dio la Comisión Nacional del Agua (Conagua), no es motivo de orgullo, pues detrás del distintivo hay enfermedades como cáncer e insuficiencia renal, además de las respiratorias y estomacales.

Pero no siempre fue así. Hace 100 años, por ejemplo, Porfirio Díaz miraba la cascada desde un lujoso hotel ubicado junto al río; aunque de ese hotel sólo quedan ruinas ya. Hace cuatro décadas, cuentan los de mayor edad, la población nadaba y se divertía en él. Fue en los últimos 20 años cuando los químicos llegaron y desde entonces la contaminación ha crecido a niveles inimaginables.

El arroyo de El Ahogado, donde inicia la descarga de la presa que lleva el mismo nombre, almacena ocho millones de metros cúbicos de aguas negras producidas en todo el Sur de la Zona Metropolitana de Guadalajara.

Ese líquido de residuo, que equivale a la descarga de ocho millones de tinacos repletos de agua sucia, desemboca en el Río Santiago, que a su vez recibe desechos industriales, urbanos y agropecuarios que terminan infectando al ecosistema que hay a su alrededor.

Graciela González Torres es habitante de El Salto. Tiene 57 años y desde hace 10 forma parte de la asociación “Un salto de vida”. Sus papás son originarios de ese lugar; lo mismo sus abuelos, su esposo y sus hijos.

“Cuando mi primer nieto nació, lloré. Le preguntaba: ‘¿A qué mundo viniste? ¿Qué te voy a dejar?’ Fue entonces que decidí pelear para que este problema se resolviera”.

“Si no creyéramos que se puede sanear, nos hubiéramos ido hace mucho tiempo”. Graciela González Torres, habitante de El Salto

Su lucha no ha sido sencilla. Desde que la comenzó, Graciela ha sido encarcelada, amenazada e incluso exiliada de su lugar de origen. Y pese a esas trabas, regresó a él para continuarla y encontrar una solución al maltrato que su población recibe a diario.

“La peste y los zancudos a veces son insoportables. El olor nos despierta en la madrugada y en tiempo de calor no puedes ni abrir la ventana”, explica mientras uno de esos insectos circunda su cabeza. “La gente no duerme bien y cuando van a trabajar a las fábricas, sufren accidentes. Hay muchos a los que les falta una mano”.

La gente de El Salto y Juanacatlán padece a la ciudad; sufre su nuevo entorno. La contaminación aumenta con cada nuevo fraccionamiento erigido sobre lo que antes eran desechos y, además, consumen las de por sí escasas áreas verdes. En los últimos cinco años, sólo a El Salto llegaron a vivir 55 mil personas más, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Los alumnos de las escuelas que hay en la zona conviven a diario con los residuos tóxicos que hay en el agua. Su hedor marea y pica en la garganta. Tanto, que una de las primarias de la localidad tuvo que cerrar. Pese a esto, los habitantes afirman que la autoridad no ha hecho mucho para disminuir la contaminación.

Quienes asistían, sostiene Graciela, lo hacían “por una foto. Entregaban promesas que nunca se concretaron y decían que no pasaba nada”.

Enrique Alfaro, el gobernador, visitó el río en su segundo día de Gobierno. Allí, frente a sus habitantes, prometió sanearlo con un plan que incluye una inversión de tres mil 418 millones de pesos. Sin embargo, para Graciela y la asociación, su plan aún es superficial.

“No tienen la ruta crítica de transversalidad e integralidad. Hay más allá de lo que dice. Sanearlo implica un sinfín de cosas: parar el crecimiento de fraccionamientos no regulados, industrias y procesos agrícolas. Además de eliminar la corrupción estado-empresas”.

A pesar de los desaires de quienes, durante años, han manejado las políticas ambientales en los tres niveles de Gobierno, Graciela y sus vecinos no pierden la esperanza. Permanecen allí por amor y por una siempre presente sed de justicia.

“Tenemos una gran esperanza de que el río, aún como está, pueda autolimpiarse. Lo que necesitamos es que las descargas disminuyan”, dice. “Si no creyéramos que se puede sanear, nos hubiéramos ido hace mucho tiempo”.

El río, mientras tanto, fluye. Existe al mismo tiempo que la gente lo sufre. Y contrario a la esperanza que antes despertaba la llegada y la voz de cualquier autoridad, esta vez los habitantes toman las promesas de la nueva administración estatal con toda cautela.

Planean inyectar más de tres mil MDP

En su segundo día como gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro y su equipo de trabajo se desplazaron a la cascada de espuma que se encuentra en los límites de los municipios de Ixtlahuacán y Juanacatlán. Allí, el mandatario estatal anunció el arranque de su “Plan de Saneamiento Integral” del Río Santiago.

La cifra proyectada para la limpieza del río es de tres mil 418 millones de pesos, de los cuales mil 450 son un compromiso del Estado. “Jalisco tiene una deuda histórica con el Río. Las promesas han sobrado pero le hemos fallado todos y hoy lo conocemos como el más contaminado de México”, escribió en sus redes sociales el propio Alfaro.

En total, se habló de 54 acciones puntuales para intervenir el afluente que se emprenderán a lo largo de 170 kilómetros. El grueso de la estrategia está en la construcción de nuevas plantas de tratamiento y la rehabilitación de algunas que no funcionan adecuadamente o de plano están abandonadas.

Pero también se anunció que la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) será reforzada con más vigilantes y herramientas para impedir que haya más descargas de tipo industrial al cuerpo de agua, y que las zonas próximas al río serán intervenidas para mejorar no sólo la calidad del agua, sino la calidad de vida de quienes viven cerca.

Las plantas tratadoras que fueron rebasadas

Aunque desde 2013 opera una planta de tratamiento en el Sur de la ciudad, los químicos y contaminantes siguen entrando al agua, afectando su calidad. INFORMADOR / G. Gallo

En marzo de 2012, el entonces Presidente de la República, Felipe Calderón, viajó a Jalisco con un evento central marcado en su agenda: inaugurar la macro planta de tratamiento de El Ahogado, una obra colosal que finalmente limpiaría el agua contaminada que se genera en el Sur de la ciudad, y que se vierte al Río Santiago.

Los habitantes de cada ciudad “nos esforzamos en hacer de nuestros ríos verdaderas cañerías; los hicimos drenajes”, reconoció durante el acto protocolario de inauguración.

José Luis Luege, entonces titular de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), garantizó que a partir de su puesta en marcha habría “cero por ciento de aguas residuales” en el Santiago. Su promesa no se sostuvo, pues la espuma, casi siete años después, sigue entrando en la garganta de quienes viven en esa zona.

La tratadora, que comenzó a construirse en noviembre de 2009, tenía una especificación clara: limpiar hasta dos mil 250 litros de aguas negras por segundo. Eso evitaría, de entrada, los malos olores y la fauna nociva. “El entorno del río va a cambiar de la noche a la mañana”, fue otra promesa que la Conagua, ahora en voz del titular del organismo de cuenca Lerma Santiago Pacífico, Antonio Iglesias Benítez.

“No estamos en contra de la planta, pero sí creemos que es insuficiente, porque no van a tratar toda el agua que le arrojan al río”, dijo en su momento el presidente del Comité ciudadano en defensa ambiental de El Salto, Raúl Muñoz Delgadillo. El tiempo le dio la razón.

La Cifra

858.9 millones de pesos, el monto total erogado para construir la planta de tratamiento de El Ahogado, que trataría cuatro de cada 10 litros de agua sucia generada en la ciudad.

Piden intervención federal en limpieza de río

Publicado: diciembre 12, 2018 de GDL en Información Jalisco
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  • Cerca de 40 organizaciones de la sociedad civil firmaron un exhorto para que Gobierno Federal intervenga en el saneamiento del Río Santiago. Foto: Raúl Méndez
Jonathan Bañuelos/Mural

Guadalajara, México (11 diciembre 2018).- Cerca de 40 organizaciones de la sociedad civil firmaron un exhorto dirigido al Gobierno Federal para que intervenga en el saneamiento del Río Santiago y otros cuerpos de agua del Estado.

Xavier Romo, integrante del Colectivo Ecologista de Jalisco (CEJ) explicó que la principal exigencia es que se renueve la normatividad NOM-001-SEMARNAT-1996, referente al vertido de aguas residuales al río, pues es obsoleta y laxa.

Se requiere, dijo, instrumentar normas específicas para cada sector industrial, de acuerdo a estándares internacionales, en lugar de una sola norma; así como fortalecer en forma sustantiva el régimen de inspecciones.

Romo urgió mejorar el sistema de transparencia de estas revisiones, e involucrar a universidades y de organismos de la sociedad civil en la vigilancia de descargas de aguas.

“El objetivo es que la población tenga conocimiento oportuno y acceso a los datos de las descargas de contaminantes que afectan la salud y el medio ambiente”.

Por su parte, Cindy McCulligh, también integrante del Colectivo Ecologista de Jalisco, expuso que sin la participación del Gobierno Federal, las acciones que se impulsen desde lo local serán insuficientes.

“El papel del Gobierno Federal fue una de las ausencias mayores (en la propuesta de saneamiento presentada por el Gobernador Enrique Alfaro), si la Comisión Nacional del Agua no está involucrada, no podemos pensar en un proyecto de restauración del Río Santiago”.

Respecto a esa estrategia de saneamiento del Río Santiago, Alan Carmona integrante de la asociación civil Un Salto de Vida, lamentó que no se hubiera presentado una alternativa para atender a los enfermos renales.

Un Salto de Vida A.C.

Dada la visita de Enrique Alfaro y su gabinete para presentar la propuesta de “saneamiento integral del río Santiago” el día 7 de diciembre en Juanacatlán, Jalisco, queremos acotar varios puntos que creemos necesarios para clarificar públicamente nuestro sentir al respecto.

1.- Es indispensable aclarar que, aunque nuestra presencia en el evento público parece incongruente e inconsistente con lo que hemos planteado en los últimos años, ha habido una discusión amplia al interior de nuestro colectivo. Nosotros nos presentamos en plan de escucha y fue improvisado el protagonismo que adquirió nuestra compañera Graciela González a petición de varios secretarios y el mismo gobernador. Nosotros no conocíamos el proyecto que se presentó ni sabíamos de su existencia. Aceptamos hacer uso de la voz y eso es todo. Para evitar malinterpretaciones, aclaramos que no hemos sido cooptados, que no buscamos ningún puesto, que no somos cercanos a las altas esferas políticas, ni nada de lo que se nos pueda señalar sin pruebas ni fundamentos.

2.- Nunca ha habido una cerrazón de parte nuestra a la interlocución con el Estado, pero sí a la simulación de los anteriores intentos por llamarnos a participar en mesas y programas que nada tenían que ver con el saneamiento integral y la mejora de nuestra calidad de vida. Evaluamos que se abren puertas y posibilidades en esta transición, pero no quiere decir que suscribimos sus propuestas ni que legitimamos a un partido o un gobierno. No es un hecho menor que el saneamiento del río Santiago lo considere el nuevo gobierno como su política prioritaria. Hacemos lo que creemos necesario para mantener un canal de diálogo con quienes, para bien o para mal, toman las decisiones trascendentales, no sólo con nuestro colectivo sino con nuestros pueblos. Nuestra postura no cambiará, seremos críticos y no esperaremos sentados a que nos resuelvan la situación, pero no podemos descartar que son necesarias decisiones de Estado para que se resuelva una problemática de esta magnitud.

3.- Nosotros no somos representantes de los pueblos del río, nadie nos ha elegido hasta ahora ni nos hemos autonombrado. Asimismo, nadie nos representa, ni un partido, ni un gobierno, ni una ONG, ni ningún individuo ajeno a nuestra colectividad. Desconocemos cualquier voz que hable en nuestro nombre y el de nuestras comunidades sin consultarlas antes. Hablamos desde nuestra experiencia organizativa y como afectados directos. Seguiremos convocando a la organización popular para hacer contrapeso a las decisiones de Estado que no vayan en consonancia con lo que han nombrado “saneamiento integral”, como ya lo hemos manifestado en diversos medios. Seguimos apostando a la organización entre los pueblos, a las alternativas de vida y a las relaciones sociales ajenas al ejercicio del poder sobre otros. Exigiremos que seamos los pueblos quienes tengamos la interlocución directamente con las secretarías y el gobernador, sin intermediarios, sin quienes han encontrado un modo de vivir a partir de nuestra desgracia.

4.- Consideramos que para que nombren “saneamiento integral” a esta política, tiene que cambiar la lógica detrás de los proyectos concretos. Las inversiones en plantas de tratamiento y colectores siguen siendo soluciones de final de tubería. Es indispensable que cada municipio trate sus aguas, pero son pocos los que tienen recursos y capacidades para hacerlo en cada localidad, ni siquiera en sus cabeceras municipales. No es casualidad que casi la mitad de las plantas de Jalisco estén fuera de operación y esto no cambiará si no se transita a tecnologías de bajo costo con la misma eficiencia, lo que no representa gran negocio, pero sí una alternativa viable para municipios sin presupuesto. El río es un ser vivo, con su propia dinámica, donde debe considerarse la restauración de su cauce, su caudal y su rivera. Una política que se centre en nuevos proyectos hidráulicos no puede ser llamada integral.

5.- Reconoceremos aciertos, pero señalaremos críticamente la ausencia de elementos sustantivos. El tomar en consideración las descargas agropecuarias y el uso de plaguicidas es algo relevante en la propuesta que se presentó, pero la ausencia en medidas en contra de las descargas industriales y los procesos productivos contaminantes que se concentran en nuestro municipio y en la cuenca de El Ahogado, son fundamentales para comenzar a hablar de la recuperación del río y de la salud de nuestros pueblos. Esta cuenca debe tener atención de emergencia y no una simulación como lo fue el POFA. Es insuficiente que se triplique el presupuesto de PROEPA si el nuevo gobierno estatal no procura los convenios necesarios con la federación para hacer frente a la contaminación industrial. También exigimos a todas las fracciones parlamentarias a nivel estatal y federal que se pronuncien a favor del robustecimiento de las normas oficiales de descargas. Si de verdad existe voluntad, esto debe promoverse por iniciativa del nuevo gobierno de Jalisco.

6.- Como plantearon en el proyecto, será necesaria la renovación de los centros de salud de los 17 municipios contemplados en el proyecto, sin embargo, habrá la necesidad de que existan varias unidades para la atención especializada de manera inmediata. Además de un estudio epidemiológico longitudinal que determine la relación en largo plazo de la contaminación y la salud, se deben promover estudios de salud preventiva para focalizar la atención en las poblaciones más vulnerables en cuanto a insuficiencia renal y otras enfermedades crónico degenerativas.

7.- Otro ausente en la propuesta es la política de disposición de residuos. Con respecto a los basureros Los Laureles, Picachos y Hassar’s, grandes aportadores de contaminación por su vertido de lixiviados a través de arroyos y mantos freáticos, urgen sus clausuras definitivas para migrar a un modelo diferente de disposición de residuos.

8.- El que hayamos aceptado entablar un diálogo no quiere decir que vayamos a silenciarnos ante lo que el gobierno del estado no atienda con la urgencia con la que se ha comprometido en nuestro caso. No somos ingenuos, sabemos de las limitaciones institucionales y normativas, además y, sobre todo, de los poderes económicos, que no permitirán que se resuelvan nuestros problemas de fondo. Seguiremos denunciando las injusticias y caminando junto con los pueblos que sigan padeciendo el olvido y la perpetuidad de sus problemas.

El Salto, Jalisco a 9 de diciembre de 2018

Revisar descargas llevaría 123 años

Publicado: diciembre 10, 2018 de GDL en Información Jalisco
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FALLA. El plan de saneamiento para el río Santiago del gobierno alfarista no contempla a poblaciones afectadas, lamenta Cindy McCulligh. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

Al ritmo actual con el que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) visita a las industrias, inspeccionar la totalidad de descargas de las concesionarias de Jalisco le llevaría 123 años, estimó la científica y postdoctorante de la Universidad Autónoma de Zacatecas Cindy McCulligh, quien aseguró que para conseguir un saneamiento real del río Santiago se debe contar obligatoriamente con un incremento en las capacidades de esta dependencia federal para regular los vertidos, ya que sólo ésta tiene atribuciones sobre los giros que más contaminan.

“Lo que yo he hecho es ver cuántas concesiones de extracción de aguas superficiales, subterráneas, permisos de descarga, hay en el Registro Público de Derechos de Agua, el Recta, y son alrededor de 40 mil, entonces cada año la Conagua pública una versión pública de sus visitas de inspección. Analizando en Jalisco cuál es el promedio de 2010 a 2015 de inspecciones, tardaría 123 años (en revisar a todas)”, explicó en entrevista.

“Yo lo he llamado la corrupción institucionalizada, porque la Comisión Nacional del Agua ha normalizado la contaminación y la impunidad”, añadió.

La investigadora de origen canadiense con más de 10 años de estudios en el Santiago abordó el plan de saneamiento de este río que anunció el viernes el gobernador Enrique Alfaro Ramírez, y enfatizó que debe estar fuertemente vinculado con la Federación y con los sectores sociales afectados e involucrados para dar resultados.

“Lo que se anunció el viernes es muy insuficiente y bastante decepcionante, (…) (pues) ellos lo consideran un plan integral o un plan completo cuando, primero, no se consultó a las poblaciones y organizaciones más impactadas por la contaminación del río Santiago, no se buscó tampoco a especialistas en el tema que pudieran de forma constructiva aportar a un plan que pudiera abonar a una restauración de la vida en el río. La falta de consulta me pareció muy grave”, dijo.

“Se requiere de un plan con seriedad que siente a los tres niveles de gobierno, no necesitamos héroes salvadores del río en lo individual, el gobierno del estado, necesitamos que los tres niveles de gobierno participen junto con la sociedad civil y realmente el estado cumpla su función con un nivel de apertura”.

Si bien la investigadora celebró que el nuevo gobierno de Jalisco se interese en atender la degradación ambiental del río, consideró engañoso el mensaje de aumentar las capacidades de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente (Proepa) debido a que, en el tema específico de la contaminación al cauce, sus atribuciones son mínimas.

“(Enrique Alfaro) mencionó la importancia de la vigilancia, pero incrementar el presupuesto y número de inspectores de la Proepa no es suficiente porque uno perfectamente sabe que ellos no tienen la facultad de estar vigilando las descargas de las industrias a un cauce federal, entonces si no hay una implicación de las autoridades federales, en este caso de la Conagua o de la Profepa, esas industrias van a seguir vertiendo con impunidad y con unos niveles de inspección ínfimos”, agregó.

DATO

El plan de intervención del nuevo gobierno estatal al río Santiago contempla una inversión de 3 mil 418 millones de pesos, de los cuales sólo la mitad están asegurados y provendrán del estado, pues el resto dependen de la Federación y no están asegurados. Las obras planeadas son plantas de tratamiento, colectores, renovación de hospitales, retiro de lirio, entre otras

JJ/I