Posts etiquetados ‘Ecología y Medio Ambiente’

HAY EVIDENCIA. Pemex Exploración ya ha aplicado esta técnica en el país. (Foto: Especial)

El fracking o la fractura de rocas para acceder a yacimientos de petróleo, gas u otro tipo de hidrocarburos, significa un gigantesco impacto ambiental que se comprometió a detener el gobierno de la República, al ascenso del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Si bien, Jalisco no pinta estadísticamente, se ha señalado que podrían darse procesos de exploración en su territorio para gas shale junto con otras entidades no vinculadas históricamente a los hidrocarburos, como Sinaloa, Chihuahua, Durango, Guerrero y Michoacán. Más allá de esa posibilidad, grupos ambientalistas como el Colectivo Ecologista y el Instituto de Derecho Ambiental pidieron públicamente que se prohibiera la actividad en el territorio jalisciense.

La organización Alianza Mexicana contra el Fracking, mantendrá esta semana actividades informativas desde la Ciudad de México y Veracruz, en busca de lograr el blindaje prometido, en alianza con diversas organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos y medio ambiente, entre las que destacan informes sobre el daño a mujeres por esa actividad extractiva, y conferencias del geógrafo Roberto Ochandio, geógrafo e ingeniero de campo de Hughes Service Company, y hoy activista contra ese proceso, así como Manuel Llano Vázquez Prada, fundador e investigador en Cartocrítica, AC, informó a NTR Jenny Zapata López, coordinadora de comunicación de la fundación alemana Heinrich Boll para México y el Caribe, coorganizadora de la jornada.

La Alianza Mexicana contra el Fracking maneja un documento analítico sobre los hidrocarburos no convencionales en México. Allí destaca: “Como parte de los argumentos utilizados desde el gobierno y por otros actores para impulsar la reforma energética de 2013, se posicionó la necesidad de explotar los hidrocarburos no convencionales, en yacimientos de lutitas y de arenas compactas, con el objetivo de enfrentar la caída de la producción de petróleo y las crecientes importaciones de gas natural (Pemex 2014, 2017 y 2017). Por sus características geológicas, la extracción de los hidrocarburos presentes en este tipo de yacimientos requiere el uso de la técnica de fractura hidráulica (fracking), que implica fuertes impactos sociales, ambientales y climáticos negativos, como lo muestra la evidencia existente de su utilización en otros países”.

Pese a que este tema comenzó a aparecer en el debate público en 2013, en realidad “existe evidencia de la utilización de la fractura hidráulica en yacimientos de lutitas en 2010 (información de Pemex Exploración y Producción, 2013), e incluso antes: desde 2006 en yacimientos de arenas compactas dentro del Proyecto Aceite Terciario del Golfo (Comisión Nacional de Hidrocarburos, 2010). En estos casos, fue Pemex quien llevó a cabo dicha actividad, con el apoyo de empresas petroleras privadas a través de contratos de servicios. Tras la reforma energética, se ha constatado la entrega de asignaciones a Pemex para la explotación de hidrocarburos no convencionales, así como de áreas a empresas privadas”.

Del mismo modo, “el Plan Quinquenal de Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019 de la Secretaría de Energía (2017) incluye las áreas que el gobierno plantea abrir a licitación para este tipo de actividad durante esos años”.

Según la presidente de Idea AC, Raquel Gutiérrez Nájera, existe la intención por Pemex Exploración, desde 2013, de incluir territorio de Jalisco dentro de sus zonas a estudiar, de los más de 600 posibles yacimientos identificados en el país.

Para tener en cuenta

  •  En el Presupuesto de Egresos de la Federación 2019, la actividad de Pemex para explorar gas contará con 96 por ciento más presupuesto, para situarse en una inversión de 3 mil 350 millones de pesos
  •  Se pretende perforar 62 pozos exploratorios y 292 de desarrollo, de los cuales entre ocho y 10 pozos exploratorios serán perforados en una primera etapa, según la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH)

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FRASE

“El Plan Quinquenal de Exploración y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019 de la Secretaría de Energía (2017) incluye las áreas que el gobierno plantea abrir a licitación para este tipo de actividad durante esos años”
Parte del documento de Alianza Mexicana contra el Fracking

JJ/I

(Foto: Especial)

Los nombres de James Goldsmith, Giorgio y Giancarlo Brignone, Luis de Rivera y Roberto Hernández, que forman parte del jet set internacional, están indisolublemente ligados a la zona de playas, islas y acantilados donde se ubica la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, de cuyo paisaje se enamoraron y por toda clase de medios, convirtieron en sus paraísos privados.

Pero tantos egos juntos tenían que provocar una colisión que aún ahora, 22 años después de la muerte de Goldsmith, caballero del Imperio Británico y aportador de la mayor superficie para la conformación de la reserva de selva baja caducifolia, ocasionan las tensiones entre desarrollismo y conservación. El empresario británico incluso hoy es icono del respeto a la selva, aunque sus críticos lo ven como disfraz del afán de preservar su paraíso privado, el rancho Cuitzmala, a costa de frenar otros negocios inmobiliarios. Su aliado principal fue y es la UNAM, pues era amigo personal del ex rector José Sarukhán, quien hizo sus prácticas en el laboratorio natural que la casa de estudios posee en la zona, y del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, que allanó el camino para el decreto de reserva de la biosfera, en 1993.

Ese núcleo de intereses frenó por dos décadas las tentativas desarrollistas, que hoy se fortalecen con apoyos de los últimos dos gobernadores de Jalisco, y un número creciente de aliados empresariales.

De este modo, lo que los científicos de la fundación que gestiona la demarcación integrada a la red de reservas mundiales de la biosfera de la Unesco (2006) han constatado en la última década es el progresivo debilitamiento de la causa de la preservación. Viejos aliados de la selva, como el abogado Alberto Székely y algunos científicos de la UNAM, han avalado en los últimos años la propuesta de ampliar la zona turística sobre el litoral, a costa de los ecosistemas.

El mayor encontronazo se dio entre 2015 y 2016, pero su desenlace está todavía en suspenso. Fuentes de la Fundación Ecológica Cuixmala admiten a El Diario NTR Guadalajara que ya no tienen los aliados poderosos del pasado, por lo que se desconoce por dónde caminará la tentativa de privatización, de facto, de la carretera panorámica que atraviesa, pegada al litoral, los predios de la reserva y las playas más codiciadas: Cuixmala, Careyes, Careyitos, y la bahía de Chamela.

La historia: La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) negoció en octubre de 2015 con el Instituto de Ecología de la UNAM, la administración de la reserva de la biosfera y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), una serie de medidas que permitieran la ampliación y modernización del tramo sur de la carretera federal 200, entre Melaque y Tomatlán (87 kilómetros), es decir: que los impactos acumulativos fueran mínimos para el entorno natural.

El compromiso esencial fue no modificar el trazo de esa vieja ruta creada en el gobierno de Luis Echeverría, pues los empresarios buscaban una carretera totalmente para despejar de transporte masivo el área de acantilados que comienza al norte de la desembocadura del río Cuitzmala.

No obstante, el resolutivo firmado por la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (DGIRA) de la Semarnat, con fecha 14 de octubre de 2015 (oficio SGPA/DGIRA/DG/07126) con anuencia de todas las partes, nunca advierte que el 28 de mayo del mismo año, casi cinco meses antes, la misma dependencia ya había autorizado un cambio de trazo justo en esa zona de alta fragilidad (oficio SGPA/DGIRA/DG/03903), en beneficio de desarrollos inmobiliarios consolidados o en proyecto como Costa Careyes, Careyitos, Rancho don Andrés y Zafiro.

El resolutivo de octubre, correspondiente al tramo de 87.1 km, señala que desplazar el trazo “plantea varios inconvenientes, no solamente de índole económica sino además ambiental, pues el proceso de clausurar la carretera existente, levantar el pavimento y transportar los residuos puede generar impactos adversos de considerable magnitud, lo cual tendría que añadirse al proceso de realizar el desmonte, despalme, excavaciones y nivelaciones, además de la construcción del terraplén y tendido de bases que implicaría el nuevo trazo. Debido a que el despalme, las excavaciones y nivelaciones pueden generar material no consolidado que podría ser transportado a los esteros, lo cual provocaría riesgo de depositación y afectación en la calidad del agua. Por lo anterior esa alternativa se desechó”.

Así, “se proyecta realizar la ampliación sobre el lado opuesto a los esteros […] la operación de la carretera durante 40 años no ha afectado de manera perceptible la composición ni desarrollo de la vegetación de manglar ni la hidrodinámica del sistema, por lo que se considera que la ampliación es compatible con la conservación”.

La UNAM y la reserva de la biosfera lograron obligar a los ampliadores de la carretera a que realizaran monitoreo biológico, antes, durante y después de la obra; incluir a la administración de la reserva como “testigo social”, y “garantizar el trazo propuesto y que no surja modificación sobre la marcha…” (ver página 87 del resolutivo).

Sin embargo, el documento de mayo ya había dado el golpe temido. En ese documento se atiende solamente al tramo que va del kilómetro 61.374 al 70.93, de la misma carretera. Ese resolutivo  señala en la página 13: “se identificó la necesidad de considerar este desvío del trazo actual en un segmento de 9.206 kilómetros con la intensión [sic] de poder minimizar todos aquellos impactos acumulativos que eventualmente puedan presentarse en la ampliación de la carretera federal 200 y alterar así las condiciones ambientales de la región que de por sí ya presentan una fuerte presión que ha provocado la alteración ecológica […] es importante señalar que el primer benefactor (sic) de este proyecto será el medio ambiente debido a que los desarrolladores inmobiliarios que se beneficiarán indirectamente por la construcción de este tramo […] se sumarán a los esfuerzos de desarrollar e implementar programas de rehabilitación que reviva los humedales y su función ambiental en la zona”.

Un elemento técnico argumentado para avalar el cambio de trazo es un dictamen solicitado a un miembro de la Alianza Nacional del Jaguar, connotado científico, quien no ve problemas para la especie en que la carretera se mueva hacia el interior de la selva.

Tras el escándalo, la Semarnat se comprometió a buscar conciliar los dos intereses. Y desde hace dos años, permanece un impasse. Ninguna propuesta para ampliar la reserva bajo la premisa de que es pequeña e insuficiente para proteger jaguares, pumas, y la vida silvestre en general, y que sería a costa de esos intereses turísticos, ha pasado a las instancias oficiales.

131 kilómetros cuadrados es la superficie protegida por el decreto presidencial de 1993 que creó la reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala

730 milímetros de lluvia caen por año, en promedio; 8 meses en promedio dura la estación seca, por eso alberga de forma dominante el ecosistema denominado selva seca o selva baja caducifolia, en el que 75 por ciento de sus árboles pierden hojas en meses de sequía

1,200 especies de plantas, además de 400 vertebrados. Su riqueza de especies exclusivas o endémicas es de las más altas del planeta

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Valor. La sierra del Cuale genera todo el recurso hídrico para más de 275 mil habitantes. (Foto: Grisel Pajarito)

La constitución de un área natural protegida en la Sierra del Cuale es el comienzo del reconocimiento a los servicios ambientales que la selva y el bosque templado dan a Puerto Vallarta, cuya tasación en términos económicos es una de las tareas más importantes que se deberán realizar. Tan solo en el tema del agua, la región genera todo el recurso para más de 275 mil habitantes, lo que significa un movimiento diario de 1.5 millones de pesos.

“El ambiente cumple al menos cuatro funciones que son valoradas positivamente por la sociedad: uno, participa en la producción de gran cantidad de bienes económicos (suministro de materias primas); dos, actúa como receptor de residuos y desechos que se generan en dichos procesos; tres, proporciona bienes naturales cuyos servicios tienen una demanda social creciente; y cuatro, constituye un sistema integrado que proporciona los medios para el sustento de toda clase de vida”, explican Rocío Sanhueza y Andrés Muñoz-Pedreros, investigadores chilenos, en su artículo Valoración económica de bienes y servicios ambientales.

“Sin embargo, cuando se explotan estas funciones de manera que se sobrepasa la capacidad de regeneración y de autodepuración de sus ecosistemas, poniéndose en riesgo su existencia y su capacidad de proveer bienes y servicios a futuro, estamos en presencia de la denominada degradación ambiental, problemática que, como señala Azqueta (1997) puede ser explicada, desde el punto de vista de la economía, como un fallo de mercado. Esto porque, como señala Bifani (1980), en el sistema capitalista imperante, sólo aquellos bienes que sean escasos, que tengan valor de cambio (expresión de mercado o precio) y sean susceptibles de apropiación por los particulares (que existan derechos de propiedad), serán considerados en el análisis económico y, por ende, en la toma de decisiones”, agregan.

Esa visión es la que podría condenar al centro turístico incluso en un mediano plazo. Proteger la montaña y reconocer económicamente lo que provee es esencial para que sus propietarios también lo asuman como compromiso.

Según el documento de manejo propuesto para el área de protección hidrológica estatal,  “en lo referente a vulnerabilidad en el consumo total de agua se muestran tendencias de no vulnerabilidad a vulnerabilidad media. En vulnerabilidad de almacenamiento de agua, la región VII determina una tendencia de vulnerabilidad alta, lo que representaría un alto riesgo para esta región sobre el abasto de agua en poblaciones tan demandantes como Puerto Vallarta”.

Además, “la vulnerabilidad al cambio climático es proporcional al tamaño de la población, es baja cuando las densidades por unidad de superficie también son bajas. En una alta concentración poblacional incrementa la vulnerabilidad, esto aumenta el número de víctimas por unidad territorial y al aumentar el número de víctimas se incrementa el costo social. La actividad turística en la región produce un crecimiento acelerado por migración, esto incrementa la mancha urbana, el incremento de uso de energía y el flujo de los vehículos automotores, agudizando los problemas en la zona”.

Riesgos

El cambio climático afecta de manera particular a las zonas costeras, el aumento de los niveles del mar pone en riesgo los recursos naturales, la infraestructura ahí establecida y los bienes y servicios que ellos proveen. La principal actividad económica de la región es la turística, actividad que se vería seriamente afectada de no tomar medidas que mitiguen estos efectos, explican Rocío Sanhueza y Andrés Muñoz-Pedreros

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Daños. La fragmentación del hábitat y la persecución son las mayores amenazas para la conservación de grandes carnívoros. (Foto: Especial)

El sistema nacional de conservación requiere reconocer los amplios espacios que demanda la biología de los grandes felinos en aras de evitar su extinción; la cercanía de poblaciones humanas y la destrucción de corredores son factores críticos en contra de su presencia, cuestión presente en todo el litoral de Jalisco y Nayarit, y que afecta la viabilidad de la pequeña reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala.

Los investigadores Rodrigo Núñez Pérez y Brian Miller, publicaron un artículo sobre el caso en el libro Ecology of Neotropical Forest Mammals, focus on social animals, un trabajo colectivo coordinado por Rafael Reyna-Hurtado y Colin A. Chapman, del Colegio de la Frontera Sur y el departamento de antropología de la McGill University de Montreal, Canadá, respectivamente. El libro, publicado por editorial Springer, es de reciente edición, en inglés.

La reserva “es un refugio importante para los gatos salvajes y su hábitat en la costa de Jalisco y podría ser considerado como un sitio de población de origen. Sin la protección adecuada en el área adyacente, la posibilidad de perder los jaguares y pumas en el medio plazo es una realidad. El tamaño del hogar de jaguares y pumas muestra que la reserva es demasiado pequeña para proteger a una gran población, podría permitir de uno a dos machos o de tres a cuatro hembras sin superposición. El pequeño tamaño de la reserva expone a los felinos a un mayor encuentro con los humanos […] los carnívoros que habitan en pequeñas reservas tienen más probabilidades de perecer debido al efecto de borde y mayor contacto con los humanos”, advierten en el artículo, que Núñez Pérez, presidente del Subcomité Nacional del Jaguar, entregó para su difusión a El Diario NTR Guadalajara. El análisis incluye puma y jaguar.

De este modo, “es necesario y urgente aumentar el tamaño de la reserva para dar cabida a una población más grande. Poblaciones con pocos individuos y/o aislados de otras poblaciones son más susceptibles a condiciones ambientales negativas como los efectos estocásticos (fortuitos) y genéticos. Algunas encuestas sugieren que bajo presión, se necesitan 50 individuos para mantener una población viable para mediano y largo plazo (100 años). Para mantener una población viable, la reserva de Chamela-Cuixmala debe aumentar de tamaño y / o mantener los corredores para mantener la conectividad con otras poblaciones. Debido a la territorialidad, las relaciones sexuales desiguales y la contribución desigual a la siguiente generación, los tamaños efectivos de las poblaciones son más pequeños…”.

La fragmentación del hábitat y la persecución “son las mayores amenazas para la conservación de grandes carnívoros. La fragmentación del hábitat está ocurriendo a un ritmo acelerado en la costa de Jalisco. Un 20 por ciento del bosque original (tropical seco) se transformó entre 1973 y 1989 y continúa en una tasa anual de 1.9 por ciento”. En contraste, “aproximadamente 30 por ciento del bosque original de la costa de Jalisco permanece preservado. Ante este escenario, establecer un área protegida grande es imposible, pero una red de reservas más pequeñas conectado a través de corredores ayudaría a mantener una población de gatos a largo plazo y aumentar la probabilidad de intercambio genético”.

Los datos de movimientos de los felinos son muy útiles para el diseño de corredores. “En Jalisco, todavía existe la posibilidad del mantenimiento de corredores de hábitat que liguen a Chamela con la reserva de la Biosfera Sierra de Manantlán (al sureste) y con Nayarit al norte hacia la reserva de la Sierra de Vallejo”.

Comprender cómo los gatos grandes se mueven y usan un paisaje “es importante para estrategias de conservación efectivas e identificar áreas prioritarias para la conservación y corredores. Para la interacción entre carnívoros similares (ambos felinos son de talla similar) influyen los patrones de movimiento y uso del espacio. La segregación espacial y temporal puede permitir la convivencia”, lo que sucede en la reserva. Es decir, se mueven y cazan en horarios distintos y eso permite su coexistencia.

Felinos

El único monitoreo de jaguar que se ha realizado en Jalisco, hace más de una década, arrojó la presencia de 100 individuos de la especie

En el caso del puma, su adaptación a ecosistemas más diversos lo deja menos expuesto a una extinción general

La reserva de la biosfera Chamela-Cuixmala, en La Huerta, sólo se extiende sobre 13 mil 500 hectáreas, menos de la mitad del bosque La Primavera

En los arroyos

Las evidencias recogidas tras años de monitoreo con diversas técnicas, indican que los arroyos y su vegetación asociada son sitios en los que los felinos concentran sus actividades y se mueven, por lo que es importante proteger este tipo de vegetación para favorecer la dispersión de juveniles en busca de nuevos lugares para establecerse.

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SEGÚN ACTIVISTA. La sierra debe protegerse por todo lo que implica Puerto Vallarta. (Foto: Humberto Muñiz)

La lentitud con que se conforma el área de protección hidrológica estatal en la sierra del Cuale juega en contra de los intereses ambientales, pero a favor de los inmobiliarios: el propio gobierno que promueve la reserva, ha manifestado el interés en realizar el proyecto de 32 kilómetros del libramiento, que pasaría sobre superficie de selva, para conectar al aeropuerto de la ciudad hacia la carretera federal 200, que recorre toda la llamada Costalegre.

De hecho, el gobernador Enrique Alfaro Ramírez había planteado la prioridad de hacer la obra, pero los ambientalistas “respiraron” al saber que la nula asignación de recursos federales permite un poco de respiro para consolidar la reserva ecológica y convencer a la autoridad de que hay opciones que no alteran de forma tan severa el macizo forestal, un patrimonio paisajístico del puerto.

“Esa sierra se debe proteger por todo lo que implica Puerto Vallarta y también por los aprovechamientos forestales, no en el ánimo de prohibir, sino de ordenar y planear el uso del territorio de manera sustentable”, advirtió la activista Juanita Delgado.

“El tema del libramiento al gobierno del estado le interesa mucho; me consultaron para ver qué opinión tenía, y puedo decir que no he visto una opinión técnica y de desarrollo que justifique esa obra; sí beneficiaría a la Costalegre, pero a Puerto Vallarta nos va a traer muchos problemas, desde el punto de vista económico, porque nos va a convertir en un destino de paso,  la gente no se va a quedar aquí; pero si pensamos en el desarrollo de Costalegre,  existen mejores propuestas”, aseveró el académico del Centro Universitario de la Costa (CUCosta) Jorge Téllez López.

“Yo lo he hablado con distintos actores, entre ellos gente que puede tomar decisiones, diputados, presidentes municipales, de que los que les conviene a Costalegre en materia de infraestructura carretera es una ruta de la ciudad de Guadalajara, pasando por Talpa y Tomatlán, eso ayuda a esa parte de la costa y no perjudica a Vallarta; si se habilita ese camino a acceder al mercado que se busca, de la capital del estado; pero si el caso es construir el libramiento, yo también les he dicho que se puede hacer una obra de menor impacto más pegada a la ciudad y que incluso sería panorámica, y de este modo protegemos los bienes naturales”, añadió.

El investigador pone en relieve que si se pretende el acceso de turismo de alto poder adquisitivo, es más sensato moverlo por aire y no afectar la zona de la bahía.

Otro investigador universitario es Alfredo César Dachary, quien señaló: “En estos últimos años, en Puerto Vallarta se han venido repitiendo por diferentes ayuntamientos una serie de errores que nunca fueron reparados, y al poco tiempo fueron olvidados, pero que son hitos que están marcando el desarrollo de Puerto Vallarta como ciudad en proceso de expansión con base a la industria del turismo. Ajustes de los planes de desarrollo urbano no suficientemente consultados y menos acordados, que han generado amparos y juicios, y autorizaciones de desarrollos en la montaña, como los que se pueden ver al llegar al Centro de la ciudad, a grandes edificaciones que han afectado claramente la densidad de carga en todas sus dimensiones; las calles saturadas que generan contaminación por los autos y camiones, contaminación acústica y visual, entre otras”, dice en un artículo publicado en su blog personal (http://alfredocesardachary.com).

“Estos errores se van sumando y ahora aparece uno nuevo mayor que viene siendo planteado desde varios años atrás, y que consiste en comenzar a fraccionar parte de la montaña, que es el referente paisajístico base de este destino, ya que entre el pueblito mexicano que está muy alterado y las playas de la costa de la ciudad que son poco competitivas, vamos dejando a Puerto Vallarta sin grandes referentes naturales, que fueron la base de su éxito inicial”, añadió.

El Proyecto

  • La longitud del libramiento es de 32.8 kilómetros
  • Se pretende un tránsito promedio de 6 mil 877 automóviles diarios
  • La velocidad promedio es de 110 kilómetros por hora

Fuente: MIA del proyecto

JJ/I

  • La Ciudad ha registrado altos índices de contaminación en la recta final del año Foto: Carlos Ibarra
Julio Cárdenas/Mural

Guadalajara, México (29 diciembre 2018).- En el discurso figuran únicamente la preservación ambiental y el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales.

Apenas dos Municipios -Zapopan y Tlajomulco de Zúñiga-, de los nueve que integran el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) cuentan con un Programa de Ordenamiento Ecológico Local (POEL), según el Monitoreo de Indicadores del Desarrollo de Jalisco (MIDE).

Sin embargo, el POEL de Tlajomulco data de 2010 y el propio Municipio reconoce que es obsoleto, por lo que prometieron actualizarlo durante 2019.

“El ordenamiento ecológico es una de las principales herramientas necesarias inclusive para poder arribar a la sustentabilidad; si no tenemos ordenado ecológicamente el territorio, las ofertas o las promesas de sustentabilidad van a quedar solamente en promesas”, aseveró Miguel Magaña Virgen, jefe del Departamento de Ciencias Ambientales de la UdeG.

El experto explicó que un programa de ordenamiento ecológico es la caracterización del Municipio -tipo de suelo, clima, vegetación, productividad- que permite manejar el desarrollo del territorio para alcanzar la sustentabilidad.

Al no contar con ese instrumento, advirtió que un Municipio enfrentará deforestación, desertificación, contaminación de suelos, falta de control de emisiones contaminantes, cambios anárquicos de uso de suelo y un recorte de los corredores biológicos.

“Todos los problemas ambientales que tenemos ahorita, es porque no tenemos ordenado ecológicamente el territorio y realmente hacemos lo que se nos da la gana, ese es el gran problema y con un ordenamiento ya no podemos hacer lo que nos dé la gana”, concluyó el investigador.

Además de Zapopan y Tlajomulco, el MIDE reconoce a otros 31 Municipios de los 125 que integran al Estado, con algún tipo de ordenamiento ecológico, ya sea estatal, regional o municipal. La meta del Ejecutivo era llegar a 82 durante este año.

“Jalisco no está bajo, está apenas iniciando el ordenamiento ecológico de su territorio, un ordenamiento que se debió haber hecho por lo menos hace 15 o 20 años”, apuntó el investigador.

Según el Estado, el incumpliendo de la meta se debió a complicaciones presupuestales que imposibilitaron la licitación y elaboración de estos programas, además de que no se registró la participación de proveedores con la calidad y la suficiencia técnica requeridas para lograrlos.

Podrían dañar al ser humano: Académica del CUCosta

En las bahías de Navidad y en la de Manzanillo se han encontrado trozos y fibras de plástico de hasta cinco milímetros flotando, mismos que podrían estar alimentando a ostiones, mejillones, mantarrayas y otros seres vivos, expuso investigadora de Zonas Costeras de la UdeG

Por Elizabeth Ríos Chavarría/pagina24Jalisco

Al estar en contacto con los microplásticos, algunas especies marinas podrían estar transfiriendo fibras a los organismos más grandes que los ingieren, entre ellos a los humanos, por lo cual con esto también estarían traspasando los contaminantes que contienen/Fotos: Cortesía

Al estar en contacto con los microplásticos, algunas especies marinas podrían estar transfiriendo fibras a los organismos más grandes que los ingieren, entre ellos a los humanos, por lo cual con esto también estarían traspasando los contaminantes que contienen/Fotos: Cortesía

Playas como Cuastecomates y Barra de Navidad al Sur de Jalisco, o las de Manzanillo y Santiago en Colima han registrado presencia de microplásticos dañinos para los organismos marinos que habitan en aguas superficiales y que podrían ser transmitidos a los seres humanos, señaló Eva Rose Kozak, académica del Centro Universitario de la Costa Sur de la UdeG.

La investigadora del departamento de Zonas Costeras afirmó que al menos en las bahías de Navidad y en la de Manzanillo se han encontrado trozos y fibras de plástico de hasta cinco milímetros flotando, mismos que podrían estar alimentando a ostiones, mejillones, mantarrayas y otros seres vivos; también, los detectaron cercanos al zooplancton, una mezcla de animales microscópicos, bacterias y larvas, que son la base de la cadena alimenticia marina.

Explicó que el uso de plásticos contamina cada vez más el ecosistema marino, dado que en el mundo más de ocho millones de toneladas al año entran a los océanos.

Respecto del sur de Jalisco y norte de Colina, detalló, este tipo de componentes llegan mediante las aguas residuales, ya que gran cantidad de ropa es sintética y suelta fibras plásticas al lavarlas, además de que en tiempo de lluvia el agua arrastra basura proveniente de montañas y ríos.

“Encontramos piezas de plástico que son de cinco milímetros o más pequeños. Hemos tomado muestras mensuales, durante un año, en cada bahía y se están separando los microplásticos para saber la cantidad de plásticos que se encuentran, los tipos, si son esferas o fibras y, con base en eso, tener una primera idea del material presente en las bahías”.

Agregó que al estar en contacto con los microplásticos, algunas especies podrían estar transfiriendo fibras a los organismos más grandes que los ingieren, entre ellos a los humanos, por lo cual con esto también estarían traspasando los contaminantes que contienen cuyo proceso se llama “transferencia trófica”.

“En los más pequeños que están ingiriendo sí se han visto más impactos. La preocupación ahora es que los plásticos podrían transferir contaminantes que se absorben del agua y se los pasan a quienes se alimentan de ellos. Los mismos plásticos tienen diferentes tipos de químicos, y si los organismos se alimentan de ellos, al momento de estar en sus intestinos podrían pasar dichos químicos, que pueden influir incluso en el funcionamiento normal de las hormonas”.

Como ejemplo nombró a los copépodos –un tipo de crustáceos que se alimentan del zooplancton- que han sido estudiados en laboratorio, y con los cuales se ha verificado que al alimentarse de microplásticos disminuyen sus tasas de producción y se ven afectados en crecimiento y desarrollo.

“No sólo tiene que ver con si se mueren o no, algunas especies de zooplancton son muy importantes porque son la base de la cadena alimentaria, y si disminuye su biomasa podría afectar a todos los organismos superiores que se alimentan de ellos. El microplástico hace que los organismos, en vez de desovar 10 huevos, desoven dos y entonces podríamos imaginar cómo eso tendría efectos a largo plazo en la comunidad marina”, relató.