¡Sigue en riesgo la zona de El Grillo!

No hay interés del gobierno por proteger el área arqueológica

Es continua la presencia de particulares en el sitio, que es utilizado como estacionamiento descarga pesada, de vehículos ladrilleros o bodega de materiales industriales; y mientras el predio sigue en disputa, la autoridad ni se interesa por rescatar el lugar

Por Elizabeth Ríos Chavarría y Staff/pagina24Jalisco

La zona arqueológica de El Grillo, ubicada en los alrededores de la colonia Constitución, en Zapopan, fue descubierta en los años 60; se calcula que data de mil 500 años atrás/Fotos: Cortesía

La zona arqueológica de El Grillo, ubicada en los alrededores de la colonia Constitución, en Zapopan, fue descubierta en los años 60; se calcula que data de mil 500 años atrás/Fotos: Cortesía

Aunque el legado patrimonial de la zona arqueológica El Grillo, en el municipio de Zapopan, es importante y data del año 500 después de Cristo, desde su descubrimiento y a la fecha la urbanización no ha dado tregua, lamentaron especialistas de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

Mencionada área fue descubierta en los años 60 y constituye una zona de estructuras piramidales ubicadas al norte de Zapopan. Sin embargo y a pesar de que representa una ventana al pasado de mil 500 años atrás, tanto habitantes de la zona como especialistas señalaron la falta de interés por parte de las autoridades por su rescate, por la presencia constante de particulares en el sitio.

Pese a que El Grillo está contemplado en el catálogo de zonas arqueológicas mexicanas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), y que aparece como área verde pública en los planes parciales de Zapopan –dentro del polígono de protección del patrimonio histórico–, académicos refirieron que eso no ha evitado que varios particulares hagan uso de este espacio como estacionamiento de carga pesada, de vehículos ladrilleros o bodega de materiales industriales.

“El sitio tiene un problema sobre la propiedad de la tierra. Ha sido reclamado por varios propietarios y en más de una ocasión la propiedad es disputada por varias personas. En ese sentido es difícil ponerse de acuerdo para la protección del sitio”, explicó Luis Gómez Gastelum, perito en Arqueología y docente del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá).

Aunque dijo que el problema es mucho más complicado de lo que realmente parece, sí recalcó que lo primordial es que haya una verdadera coordinación entre los distintos ámbitos de gobierno para que se logren los resultados más óptimos.

“Hasta cierto punto, la antigüedad de la propiedad podría ser benéfica para la protección del sitio, pues en tanto no se determine quién es el dueño legal del terreno, cualquier intento de construcción queda nulificado. Sin embargo, esto es relativo porque cualquiera puede tratar de realizar un madruguete, y si no se levanta una construcción, sí podrían destruir parte del sitio y eso sería irreparable”, añadió.

Por su parte, Erick González Rizo, investigador también en Arqueología recomendó que con infraestructura mínima, mobiliario informativo y reforestación de la zona, el terreno podría estar óptimo para que sea un espacio público y un lugar que pueda ser visitado por cualquiera.

“El sitio merece preservarse, quizá bajo un esquema recreativo y urbano. Proponemos que se recupere como áreas verdes para el uso de los mismos vecinos, y en especial, preservando los montículos como una reserva de investigación a futuro. La Arqueología, como toda ciencia, avanza y no sabemos en un futuro qué técnicas puedan desarrollarse”.

La iniciativa de preservar los montículos bajo tierra y hacer de la zona un parque cultural es una propuesta en la que también coincide el arqueólogo Otto Schöndube, quien en los años 70 trazó el polígono de protección de El Grillo.

“Las estructuras de El Grillo están hechas de adobe; entonces, si lo exponemos a la intemperie, con la lluvia desaparecerían, tendríamos que cubrirlo con techo o poner capas superiores. Lo mejor sería que El Grillo quedara como un área de tipo parque, donde se juegue futbol y que los montículos sirvan como gradería. Cuando ya se decida explorar las estructuras, que se rodee el montículo con una barda y la gente pueda verlo”, dijo en entrevista para Prensa UdeG en junio de 2017.

Dan peligroso uso al terreno

Los presuntos propietarios han dividido en dos la zona arqueológica con basura industrial: la parte más extensa, ubicada del lado oriente, actualmente es ocupada por camiones de carga y tráileres identificados por la empresa SUE Transporte Especializado. A la par instalaron una caseta de vigilancia donde un guardia se encarga de dar paso a los vehículos. Dicha empresa, incluso, exhibe sus vehículos en su página de Facebook, donde se aprecian los montículos de El Grillo.

El peso de los tráileres, así como la existencia de grandes contenedores al interior de la zona, preocupa a González Rizo, quien asegura que debajo de la superficie pueden existir más tumbas de tiro, lo que provocaría un colapso.

Por otro lado, la parte del terreno que colinda con Periférico y la calle General Juan Domínguez es utilizada por ladrilleros para el almacenamiento y distribución de material. Es en esta área donde en septiembre de 2018 hubo un derribo masivo de árboles.

Tras una solicitud por transparencia dirigida al ayuntamiento zapopano para que diera cuenta de los permisos de poda y tala en la colonia Villa de San Ignacio –que es donde se encuentra El Grillo–, el director de Parques y Jardines de Zapopan, Diego Álvarez Martínez, respondió que “no se cuenta con registro de permiso forestal durante 2018” en dicha colonia, pese a que el sitio es considerando como un espacio público en los planes de ordenamiento, y para tal efecto tuvo que existir un permiso de tala.

Tras el derrumbe de los árboles se comenzó la construcción de cimientos en octubre de este año, por lo que Obras Públicas de Zapopan clausuró la obra, una vez que hubo una denuncia por parte los vecinos.

Por medio de la solicitud de transparencia con folio 1115100061918, el INAH reconoció la presencia de particulares en el polígono, pues señala que “los predios en los cuales se encuentra el Sitio Arqueológico El Grillo son propiedad privada, razón por la cual están ocupados por particulares”.

Sin embargo, esta instancia indicó que “dichos predios, por los elementos prehispánicos localizados en su interior, están considerados como un sitio arqueológico y, por ende, protegidos por los artículos 5, 27, 28 y 30 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos, y el 42 y 43 del Reglamento de dicha ley”.

Guardianes ciudadanos contra el despojo

Desde que Abel Gallegos se acuerda, El Grillo o El Cerrito, como lo conocen los vecinos, siempre fue un espacio para el recreo familiar. Él tiene más de 50 años siendo vecino de la colonia Constitución, y recuerda que ahí llegaban familias a volar cometas, hacer días de campo e incluso jugar futbol, tradición que se conserva los domingos.

“En 2010 vimos anomalías cuando comenzaron a traer desechos industriales, entonces metí un reporte dirigido al entonces presidente municipal, Héctor Vielma, y logramos que se detuviera la inmobiliaria que se identificaba como San Julián. Para entonces creamos un equipo de defensa por parte de los vecinos, nos convertimos en los guardianes de la zona arqueológica”, señaló.

Abel Gallegos menciona que esa fue la primera amenaza, ya que en 2012 se anunció que el terreno se convertiría en un tianguis del automóvil, por lo que procedieron a efectuar una denuncia ante el INAH, lo que logró frenar el proyecto.

“Luego en 2016 volvieron a poner una manta de una inmobiliaria que anunciaba un coto privado, pero volvimos a juntarnos los guardianes y se suspendió. En julio de 2017 pusieron otros anuncios y ahora el profesor González Rizo se unió a apoyarnos y defender la zona”, detalla.

En junio de 2017, los vecinos denunciaron la construcción de una serie de bases circulares en la zona, a lo que el gobierno de Pablo Lemus respondió con la colocación de sellos de clausura. A la fecha dichas bases permanecen pero ya sin las cintas.

Hoy, ni la muralla de basura industrial, ni el hecho de que los supuestos propietarios del lugar hayan movido la cancha donde juegan equipos barriales cada domingo, evita que los vecinos se sigan apropiando del espacio público.

Intentos de rescate

Hace 10 años, el gobierno de Zapopan pretendió rescatar El Grillo con la adquisición de un fideicomiso de 75 millones de pesos –provenientes del INAH y la Secretaría de Cultura de Jalisco– para rescatar seis zonas arqueológicas del municipio; sin embargo, en 2009 se decidió que ese dinero se usaría “para recuperar la situación agraria de El Ixtépete”.

Fue a inicios de noviembre de 2018 cuando la Presidenta de la Comisión de Recuperación de Espacios Públicos de Zapopan, Wendy Ramírez Campos, manifestó que presentaría una propuesta para recuperar las zonas arqueológicas del municipio para habilitarlas como Parques arqueológicos.

La funcionaria dijo que se busca hacer parques arqueológicos, para que exista infraestructura a favor que los niños, y las familias. Dicha propuesta va de la mano de asesoría técnica por parte del profesor de la Preparatoria 20, González Rizo, quien dijo que se han realizado varias mesas de trabajo para consolidar el proyecto.

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