Huentitán resiste al monstruo inmobiliario

 

 

La zona de Huentitán, ubicada en uno de los límites del municipio de Guadalajara y justo al borde de la barranca de la que toma su nombre, ha sabido resistir a los intereses inmobiliarios que se ciernen sobre ésta. Y lo ha hecho gracias a la organización de múltiples grupos de vecinos.

No obstante, esta es una batalla continúa abierta.

Con una importancia que se remonta a épocas previas a la época colonial, ya que la barranca cumplía funciones tanto de protección natural ante los pueblos enemigos como de atajo para llegar a lo que hoy es el municipio de Ixtlahuacán del Río y a diversos territorios del estado de Zacatecas, Huentitán ha sido sede de hitos como la construcción del primer puente colgante de México, el puente de Arcediano, edificado en 1894 y desmontado en 2005.

Según diversas fuentes, Huentitán significa lugar de ofrendas, y algunos vecinos, la zona es tratada por el aparato gubernamental precisamente como una ofrenda para los grandes consorcios de la construcción.

Después del abandono en que se dejó al Planetario Severo Díaz Galindo, que junto con espacios de recreación como el Zoológico Guadalajara y el parque de diversiones Selva Mágica, dieron una identidad propia a este lugar, son muchos los proyectos que se han planteado desarrollar en sus alrededores, pero en su mayoría han fracasado o se han desarrollado con transformaciones significativas respecto a sus planes originales.

Ejemplo de éstos son el estadio de atletismo, planeado para los Juegos Panamericanos de 2011; el complejo habitacional Puerta Guadalajara (después Iconia); el parque educreativo (a la postre Bosque Cultural); el museo Guggenheim Guadalajara (replanteado como museo de arte moderno y contemporáneo), o la Arena Guadalajara, en camino a concretarse, y que se pretende funja como la nueva sede para las Fiestas de Octubre.

Algunos de estos sitios forman parte del denominado Plan Maestro Huentitán, que, según se anunció en 2016 por autoridades estatales y municipales, persigue el objetivo de fomentar “un desarrollo ordenado” a través de acciones de mejoramiento barrial, creación de infraestructura urbana (unidades de medicina familiar, escuelas, centros deportivos) y extensión y protección de áreas verdes; un proyecto al que la recién iniciada administración municipal de Ismael del Toro pretende dar continuidad.

Además de ser financiado con recursos públicos, el Plan Maestro Huentitán también recibe capital privado, como el pago de 688 millones de pesos realizado por la compañía Operadora Hotelera Salamanca a cambio de un predio municipal para construir un desarrollo vertical.

“La zona es muy codiciada en el tema inmobiliario. Son bastantes miles de metros cuadrados de áreas verdes y de una zona que prácticamente es de amortiguamiento ambiental para la ciudad, para el norte de Guadalajara, y que no está siendo tomada en cuenta por los gobiernos (…) No se ve que nadie quiera hacer algo por preservar para las siguientes generaciones polígonos tan importantes como es El Disparate, hablamos de decenas de hectáreas de áreas verdes que están prácticamente dentro del área natural protegida, pero que la están marcando fuera. Están recorriendo esa frontera para dejar esos miles y miles de metros cuadrados de área verde para urbanizar y construir”, lamentó Alejandro Michel, quien encabeza la asociación Huentitán Vive.

A pesar de que las autoridades han asegurado en múltiples ocasiones que los proyectos planteados cuentan con el aval de los vecinos, para Michel muchas de las consultas realizadas han sido “a modo”, por lo que los inconformes han optado por interponer recursos legales. Actualmente, expuso, hay tres amparos en proceso contra diversos proyectos.

“Por ejemplo, hay un caso muy importante: el de la Arena Guadalajara y lo que era el parque educreativo, ahora Bosque Cultural. El dictamen de impacto ambiental abarcaba a ambos proyectos, al final el parque educreativo se cancela y sólo se deja la Arena Guadalajara, siendo que el parque iba a mitigar el impacto de ésta. No puedes divorciar un proyecto de otro, pero al final sólo pasaron el proyecto que va a contaminar a la zona”, expuso Michel.

Para los habitantes de la zona, la organización lograda es permanente; adelantaron que en el momento en que se coloque la primera piedra de alguno de estos proyectos, crecerá exponencialmente.

“Vamos a seguir con este objetivo de hacerle ver a la gente que llega al gobierno que no van a hacer lo que quieren, que quienes vivimos en Huentitán somos los que tenemos todo el derecho de decidir cuales proyectos se deben de llevar a cabo y cuáles no. Nosotros estamos para cuidar los espacios ambientales y los espacios públicos que nos quieren ser arrebatados”, aseguró Michel.

“Casas huevito”, a medio habitar

Como parte de un plan de redensificación del municipio de Guadalajara ante la constante pérdida de habitantes, en febrero de 2014 el ayuntamiento tapatío, entonces encabezado por el priista Ramiro Hernández, avaló de forma exprés y sin estudios previos la construcción de 13 unidades habitacionales de interés social.

Dos de estos proyectos, que en conjunto sumaban casi la mitad de las viviendas a construirse, se proyectaron en Huentitán. Esta decisión gubernamental impulsó la oposición vecinal al considerar que la zona no contaba con los servicios públicos suficientes para absorber tal cantidad de nuevos habitantes.

No fueron la única oposición. Sectores académicos criticaron el reducido espacio de las viviendas considerando que, a la postre, podría propiciar diversas problemáticas sociales. Por ello, entre los habitantes de la zona estos departamentos se ganaron el mote de “casas huevito”.

Hasta el momento, los proyectos que se han concretado en la zona incluyen los desarrollos Parque Irazú (con departamentos que oscilan entre 47.74 y 53.52 metros cuadrados) y Altos Norte (que promete espacios mínimos de 73 metros cuadrados).

Habitantes de ambos complejos refieren que viven con comodidad y que, hasta el momento, no han sufrido por falta de servicios; sin embargo, una cantidad importante de los departamentos continúan sin habitarse. En todo caso, en algunos puntos de la zona es posible observar carencias tan básicas como falta de banquetas.

Violencia de puertas adentro

Al ser cuestionados respecto a las condiciones se seguridad, los vecinos tienen percepciones encontradas. Si bien la mayoría coincide en que transitar por la Calzada Independencia resulta seguro incluso por la noche, ya que se cuenta con un adecuado servicio de alumbrado público, las discrepancias comienzan cuando se aborda el tema de las calles que se adentran en el corazón de las colonias.

“Yo llevo trabajando aquí tres años y he oído que asaltan. La verdad nada recomendable vivir por aquí”, expuso una trabajadora de un comercio ubicado sobre la calle Volcán Pelée.

“Este pedacito que te lleva a la Calzada Independencia está pasable, pero si te vas más para allá (hacia el poniente) está más complicado”, complementó un vecino.

Cuestión de seguridad

Las estadísticas oficiales marcan que hasta octubre de 2018 se han abierto 217 carpetas de investigación por delitos cometidos en alguna de las seis colonias que conforman la zona de Huentitán: Balcones de Huentitán, Colinas de Huentitán, Huentitán El Alto, Huentitán El Bajo, Panorámica de Huentitán y San Miguel de Huentitán.

Las colonias más conflictivas son Huentitán el Bajo (con 80 ilícitos indagados) y San Miguel de Huentitán (con 77).

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