Hallan anomalías celulares en vecinos del río Santiago

 

Contaminación. Los vecinos del río presentan dolores de cabeza, náuseas y mareos debido a los altos niveles de contaminación. (Foto: Especial)

Las constantes reacciones al medio entre la población cercana al río Santiago, impulsaron al Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) a participar en una investigación en la que se detectaron una serie de anomalías celulares.

Entre las anomalías que fueron detectadas se encuentran la pinositosis (PNS), donde las personas presentan un núcleo grande y otro chico, cuando lo normal es que las células  tengan uno. También encontraron bandas nucleares (NBUDs), una forma de afectación del ADN; karyorrhexis (KX), que es un proceso celular degenerativo que implica la fragmentación del núcleo; karyolysis (KL), disolución del núcleo celular, así como anomalías en la condensación de la cromatina (CC), que consiste en la reducción del núcleo.

Todas estas anomalías están asociadas a los contaminantes del agua; sin embargo, a pesar de que en la gente que consumía agua sin contaminantes padeció algunas de las anomalías, se expuso que podía referirse a la contaminación del aire u otros procesos biológicos naturales.

La investigación, iniciada el 16 de octubre y en la que trabajaron 11 académicos del Centro Universitario de Ciencias de la Salud (CUCS), del Centro de Investigaciones Biomédicas de Occidente, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del mismo CUTonalá., busca la relación entre el cáncer y la insuficiencia renal.

Los expertos detectaron en los vecinos del río una ligera nubosidad en nariz y garganta, que es la reacción que tiene el cuerpo a 500 metros de la cascada de El Salto de Juanacatlán. Sin embargo, en el mirador se comienzan a sentir dolores de cabeza, náuseas y mareos, esto debido a los altos niveles de contaminación que se presentan.

En la parte inferior, donde se concentra el agua, se presenta  espuma y un penetrante olor a huevo podrido, según señaló Aída Alejandra Guerrero de León. La académica de CUTonalá explicó que este olor se debe a que el agua produce ácido sulfúrico, el cual es altamente irritante para el tracto respiratorio.

“Este gas se asocia también con enfermedades que afectan el sistema nervioso central, pérdida de memoria y convulsiones. En al agua hay unas bacterias como las coliformes fecales, entre estas, la Echerichia Coli, que se encuentra en el drenaje ya he se asocia a enfermedades gastrointestinales” señaló la académica.

“El agua contiene metales como el mercurio y el aluminio, todos asociados a la aparición de distintos tipos de cáncer. Otros metales son el cobre, hierro y zinc” especificó.

Experimento

Para establecer o descartar posibles consecuencias en la salud como efecto de la exposición de la gente a la contaminación del agua con metales, académicos del CUTonalá realizan pruebas en ratones de laboratorio, ya que estos animales presentan características genéticas similares al humano.
La investigación inició el 16 de octubre con 12 roedores. A cuatro se les da de beber agua de garrafón y al resto, agua del Río Santiago contaminada con metales pesados o de otro tipo. Cada mes serán sacrificados cuatro ratones para analizar los efectos que provoca el líquido en riñones, cerebro e hígado. Los primeros resultados podrían tenerse en tres meses, es decir, a partir de enero de 2019.

Laboratorio. La investigación busca la relación entre las anomalías detectadas y el cáncer y la insuficiencia renal.
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FRASE

“El río tiene echado a perder 36 años y el agua automáticamente huele a baño. Antes no era así, hasta nos bañábamos aquí”
Aída Alejandra Guerrero de León, académica de CUTonalá

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