Deportados… y sin papeles

  • Los niños pueden ser deportados de Estados Unidos sin compañía y llegan a un lugar que desconocen y, quizá, no tienen familiares, alertan. Foto: AP
Jonathan Bañuelos/Mural

Guadalajara, México (04 noviembre 2018).- No sólo los jaliscienses menores de edad se ven vulnerados cuando son deportados de Estados Unidos, también batallan los hijos de mexicanos que nacen en ese país y son enviados a la tierra de sus padres.

Este universo es complejo porque los niños pueden ser deportados sin compañía y llegan a un lugar que desconocen y, quizá, no tienen familiares, explicó Iliana Martínez, académica del Programa de Asuntos Migratorios del ITESO.

Agregó que este panorama puede complicarse cuando los menores llegan sin documentos que avalen su identidad y que demuestren que son mexicanos por derecho constitucional, convirtiéndose en “indocumentados”.

“No tener un documento que certifique que eres mexicano te deja en el limbo. Para poder acceder a un programa social, por ejemplo, te piden una identificación”, explicó por su parte la también especialista del ITESO, Sofía de la Peña.

MURAL publicó ayer que, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración (INM), de enero a septiembre pasado, 161 jóvenes e infantes procedentes de la entidad fueron regresados a México, de los cuales, 134 no tenían un acompañante, es decir, el 83 por ciento (8 de cada 10).

Ambas profesoras universitarias realizaron una investigación para evidenciar los problemas sociales, culturales y jurídicos a los que se enfrentan estos niños y jóvenes, pues tampoco pueden demostrar sus grados académicos o profesionales.

Encontraron que a pesar de que, desde mediados de 2016 arrancó el programa Soy México, con el que el Registro Nacional de Población e Identificación Personal (Renapo) facilita la obtención de actas de nacimiento en este sector, en Jalisco avanzaba despacio.

De acuerdo con De la Peña, de enero a junio de 2017 había 800 solicitudes en proceso dentro del INM de mexicanos nacidos en EU para obtener sus actas.

Pero ellas, a través de un convenio institucional lograron en 6 días el registro de 400 solicitudes de personas que vivían en Zapotlanejo, Juanacatlán y Tepatitlán; desde su óptica la estrategia es positiva, pero le falta mayor difusión.

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