Dan por café trato justo

  • La cafetería Capeltic se instaló en el ITESO en 2014; ahí, la gerenta Alma Hernández comparte el proyecto de apoyo a tzetzales con la comunidad universitaria. Foto: Katia Diéguez
Katia Diéguez/Mural

Guadalajara, México (26 octubre 2018).- “Saber que el trabajo que yo hago repercute a que 300 familias salgan adelante es una gran motivación”.

Así piensa Alma Hernández, gerenta de la cafetería Capeltic instalada desde 2014 en el ITESO, y que contribuye a ofrecerles un precio y trato justo a productores tzeltales del sureste del País por sus productos.

“No somos una cafetería que busque vender, nosotros ponemos a la persona por encima del capital, es uno de nuestros objetivos. Queremos que los que trabajan aquí y los que consuman entiendan el lequil cuxlejalil (“vida buena”, en tzeltal)”, dijo.

En el último año, subrayó, ese establecimiento ha vendido más de 60 mil tazas de café caliente, lo que significa una ganancia directa para las 300 familias tzeltales incorporadas al modelo de negocios.

El proyecto de Capeltic inició en 1958, en la región norte de Chiapas, con el fin de producir, comprar y vender el café a productores con un trato justo.

Actualmente, además de las cafeterías, esta organización forma parte de un grupo llamado Yomol A’ Tel, un conjunto de empresas formadas por familias indígenas de Chiapas que comercializan miel, jabones, productos de higiene y cosméticos con el fin de defender su territorio.

Aunque no llegó como experta en el tema del café, Hernández ha visitado varias veces comunidades de esa entidad y sus cafetales para entender la importancia del trabajo justo y del impacto en las 300 familias tzeltales.

“Nuestra misión es evitar que los productores sean explotados. El proceso (del café) tarda tres años en que dé la semilla, luego se cosecha, procesa, fermenta, es muy artesanal para que el café tenga el sabor que queremos”, indicó.

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