Es ‘Pepis’ ejemplo de perseverancia

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    “Pepis” fue atropellada hace 8 meses, aproximadamente, y permaneció en una casa puente hasta que su hoy amo la adoptó bajo la premisa de que “todo el mundo merece una segunda oportunidad” Foto: Raúl Méndez
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    “Pepis” fue atropellada hace ocho meses; hace un tiempo, José Puertas la adoptó y hoy busca crear conciencia sobre las posibilidades de salir avante de eventos desafortunados Foto: Raúl Méndez
Jonatha Bañuelos/mural

Guadalajara, México (08 octubre 2018).- A simple vista no lucen diferentes, pero las piernas traseras de “Pepis”, una perrita de 2 años y medio, no reaccionan a sus impulsos para caminar.

Aunque sus extremidades son disfuncionales para mantenerse de pie y rascarse detrás de las orejas, no la frenan al salir a pasear.

Gracias a un aparato con dos pequeñas llantas, como las que usan los niños en sus bicicletas cuando se están enseñando a pedalear, “Pepis” puede desplazarse por las aceras y dirigirse a donde su olfato la lleve.

Desde hace dos meses vive con José “Pepe” Puerta, un ciudadano español radicado en Guadalajara desde hace medio año, y quien no dudó ni un segundo en hacer de “Pepis” su compañera en la vida.

“Pepis” fue atropellada hace 8 meses, aproximadamente, y permaneció en una casa puente hasta que su hoy amo la adoptó bajo la premisa de que “todo el mundo merece una segunda oportunidad”.

Derivado del accidente, la parte trasera del can está desconectada y además de no poder usar sus piernas, carece de control de esfínteres, por lo que tiende a hacer sus necesidades en el lugar menos indicado.

Pero esa situación tampoco es un factor que le preocupe a su dueño, quien no puede ocultar la paz que le genera su compañera.

“Pepe”, desarrollador de aplicaciones móviles de profesión, viajó cuatro años por el mundo, situación que mermó su deseo de hacerse responsable de una mascota, hasta que llegó a Guadalajara.

El estilo de vida de la Ciudad y la calidad y fraternidad de sus habitantes, lo convencieron de quedarse y concretó así su sueño de tener un perro en casa.

Conocer a “Pepis”, dijo, fue una lección de vida.

“Los seres humanos dramatizamos mucho por cualquier tontería; yo soy una persona muy afortunada, pero tengo que aprender que las cosas que me pasan son tonterías comparado con lo que le pasa a otras personas”, consideró.

Por ello, a pesar de su limitada movilidad y sus problemas fisiológicos, “Pepis” la pasa bien durmiendo bajo un cálido techo y recorriendo las calles auxiliada por su mecanismo de ruedas.

Agregó que cuando va por la calle se le acercan personas para preguntar por la historia del can y se enternecen al saberla triunfante, viva y coleando.

Por ello, creó una cuenta de Instagram (@pepisirondog), desde la que busca crear lazos con organizaciones civiles que ayuden a poblaciones desfavorecidas.

“Mi idea es utilizar la imagen de “Pepis# para recaudar fondos porque me parece que también hay que sensibilizar un poco a la población”, agregó.

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