Derecho a decidir, materia pendiente

Charla. Activistas conforman la mesa de diálogo. (Foto: Especial)

Después de que el martes la rectoría del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO) anunciara la cancelación del Diálogo en torno al derecho a decidir: implicaciones de la despenalización del aborto, y posteriormente diera marcha atrás a su decisión, la tarde de ayer los pañuelos verdes, símbolo de esta lucha, terminaron por tomar el auditorio Pedro Arrupe de la institución educativa.

Así, con la participación de Lupita Ramos Ponce, coordinadora en el estado del Comité de América Latina y el Caribe para la Defensa de los Derechos de las Mujeres (Cladem); Karen Luna, investigadora jurídica del Grupo de Información en Reproducción Elegida (GIRE), y María de la Luz Estrada, coordinadora del Área de Violencia de Género de la asociación Católicas por el Derecho a Decidir, se abordaron tópicos como la pertinencia de que se discuta en Jalisco la despenalización del aborto, los aprendizajes que dejó el reciente movimiento argentino, las estrategias para posicionar el asunto en la agenda pública y la necesidad de que el estado respete la libre determinación de las mujeres.

Prueba de que esto último aún no sucede es que, en Jalisco, entre 2007 y 2017, 203 personas fueron denunciadas por interrumpir su embarazo o colaborar en el proceso; sin embargo, no existe información sobre cuántas de éstas son mujeres o personal médico o cuántas sentencias penales se dictaron por los casos.

A pesar de avances como la publicación este año del Programa Estatal de Interrupción Legal del Embarazo, que regula la correcta actuación de los trabajadores del sector salud ante las causales por las que se permite el aborto en Jalisco (violación, aborto imprudencial o cuando la madre corre peligro de muerte), las activistas reconocieron que la legislación no siempre se aplica de forma debida.

“Sólo de enero a agosto de este año tenemos registro de mil 244 abusos sexuales, que aquí es igual a violación, aunque hemos peleado por que se modifique. Esto sólo se aplica a menores de edad, es decir, las niñas menores de 16 años en Jalisco son las que están viviendo violaciones. El número es alto y muchas de ellas tienen embarazos forzados. Es importante que se tome conciencia porque sólo había cuatro interrupciones del embarazo”, detalló Estrada.

Rector se justifica

Al inicio del evento, el rector del ITESO, José Morales Orozco, justificó la decisión que se había tomado de cancelar la charla, una determinación que, expuso, se había dado con la avenencia de las alumnas organizadoras ante la posibilidad de que algunos grupos buscaran reventar el evento. Aunque también reconoció que recibió llamadas del Arzobispado de Guadalajara para tratar el tema.

“Es de sabios cambiar de opinión. A lo mejor nos equivocamos, pero rectificamos y por eso estamos aquí y me da mucho gusto (…) El ITESO está por la vida, está en contra del aborto, pero antes que eso, está a favor de la libertad de conciencia”, expresó.

NÚMERO

203 personas fueron denunciadas por interrumpir su embarazo o colaborar en el proceso entre 2007 y 2017

Abordan síndrome

La evidencia científica es concluyente respecto a la inexistencia del síndrome postaborto, expuso Olivia Ortiz, académica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), al brindar una conferencia sobre el tema en la Universidad Enrique Díaz de León. Ésta como parte de las acciones convocadas esta semana por parte del movimiento Aborto Legal Ya.

La especialista, con experiencia en acompañamiento de mujeres que han interrumpido su embarazo, expuso que la conceptualización del síndrome surgió por primera vez en Estados Unidos durante la década de los 80 como una respuesta opositora de algunos sectores científicos a la legalización del proceso que se había dado años antes; sin embargo, insistió, los estudios en los que se intentó sustentar su existencia carecían de solidez metodológica.

Expuso que si bien es cierto que hay mujeres que presentan cuadros de depresión tras interrumpir un embarazo, éstos no pueden atribuirse directamente al procedimiento, sino que se tienen que tomar en cuenta una amplia gama de circunstancias, entre las que se incluyen su historial clínico en salud mental, el estrés inherente a los ajustes que supone un embarazo o, incluso, si fue presionada para abortar.

De igual forma, compartió con los universitarios algunos esbozos sobre cuál es el panorama mundial del aborto en los ámbitos jurídico y de salud: expuso que 134 países lo aprueban en caso de que el embarazo ponga en riesgo la vida de la mujer, pero sólo 58 reconocen su derecho a decidir por cualquier motivo, si quiere llevarlo a término o no.

Además, indicó que aunque no hay cifras claras, se calcula que a nivel mundial la tasa de muertes de mujeres causadas por abortos clandestinos es de 35 por cada 100 mil procedimientos (44 en América Latina); mientras que en el caso de abortos legales es únicamente de entre 0.2 y 2 por cada 100 mil procedimientos. Darío Pereira

JJ/I

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