Inexistente, equidad de género en CEDHJ

(Foto: Jorge Alberto Mendoza)

La Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) resultó ser una institución que pone el mal ejemplo en cuanto a equidad de género, pues los 13 puestos de primer nivel son encabezados por varones y esto viola la Ley Estatal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.

Ni una sola mujer dirige alguna de las cuatro visitadurías o las cinco direcciones; tampoco fueron elegidas para presidir la secretaría ejecutiva o la secretaría técnica, según su directorio y organigrama.

Incluso, los diputados locales eligieron a un hombre para encabezar la contraloría interna, abonando a la desigualdad de género.

La CEDHJ incumple con los artículos 5, 26, 75 y 76 de la Ley Estatal para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, al evitar un equilibrio en los nombramientos.

“Los Poderes Públicos del Estado y los organismos auxiliares de la administración pública estatal considerarán el principio de presencia equilibrada de mujeres y hombres en los nombramientos de funcionarios y empleados cuya designación les corresponda salvo por razones fundadas y objetivas, debidamente motivadas”, señala el artículo 75.

El artículo 76 precisa que todos los procedimientos y las pruebas en materia de acceso al empleo público de la administración estatal contemplarán el estudio y la aplicación del principio de igualdad en la función pública.

Desde el 2 de agosto del año pasado, cuando llegó Alfonso Hernández Barrón a la presidencia de la CEDHJ, salieron las únicas mujeres que había: en Comunicación Social, Livier González Brand, y en Contraloría, Ana Bertha Robles Sánchez.

El primer visitador general, Eduardo Sosa Márquez, justificó este escenario con el argumento de que mantienen casi al mismo personal, y negó que no haya equilibrio.

“Hay que mencionar que, inicialmente, la Comisión Estatal de Derechos Humanos ya tenía el cuerpo directivo contratado desde la administración anterior”.

Insistió en que hubo enroques, como su caso, que era el cuarto visitador y se convirtió en el primero, o que el visitador regional se convirtió en el tercero.

También visitadurías: la quinta, presidida por Iván Vallejo Díaz, y la sexta, por Lydia Ávila Váldez.

Aseguró que cuando arrancó esta administración se ajustaron al techo presupuestal que estaba asignado por los anteriores funcionarios.

Justifica ingresos

El primer visitador aclaró que los nombramientos del contralor interno y del secretario técnico son ajenos al presidente de la CEDHJ, pues ya no los designa él.

Al contralor lo debieron cambiar porque con la entrada en vigor de las recientes normas sobre el Sistema Anticorrupción del Estado, ahora los titulares de los órganos internos de control son nombrados por los diputados locales.

Lo mismo pasa con el secretario técnico, que fue nombrado por el Consejo Ciudadano, que está integrado por 16 personas y en el que sí hay igualdad de género.

“De donde no dependen nuestros nombramientos, por ejemplo, del secretario técnico es nombrado por el Consejo Ciudadano, y ahí no tenemos la posibilidad nosotros de tomar esa decisión, mucho menos en la designación que hizo el Congreso del Estado el titular del órgano interno de control. Son dos nombramientos que escapan a las potestades del propio presidente y que relativo a ello no pudimos hacer ponderación alguna”, afirmó.

Sosa Márquez presumió que este consejo está integrado por ocho consejeras y ocho consejeros, pero no pasa con el organigrama de primer nivel del organismo defensor de los derechos humanos.

Este visitador insistió en señalar que el único cambio de primer nivel que se hizo fue en la Dirección de Comunicación Social, a donde llegó Carlos Martínez Maguey, y que el resto de los directores son los mismos.

Crean otros espacios

Aunque se crearon nuevos espacios y éstos favorecen al sexo femenino, no son de primer nivel porque no están así en el organigrama, nómina o directorio.

El primer visitador comentó que Araceli Muriel Salinas Díaz está a cargo de la Relatoría Especial de los Derechos Humanos de las Mujeres e Igualdad de Género, y a Ana Lézit Rodríguez Chapula le dieron la Unidad para la Igualdad de Género.

Sin embargo, estos nombramientos no aparecen en el directorio ni en la nómina porque conservan sus cargos de investigadora capacitadora o visitadora adjunta, respectivamente.

“Son las dos mujeres en cargos directivos que están dentro de la institución”, precisó.

Reiteró que ambas dependen del presidente y no guardan ninguna subordinación a ninguna visitaduría o área directiva, por eso las considera de alto nivel.

El único cargo en el organigrama que está cerca del presidente es la secretaria particular, que está a cargo de una mujer: Nayeli Sofía Gómez Rodríguez.

“No coincido que no haya equilibrio, estamos hablando de dos mandos directivos que se incorporan a dos áreas específicas, que además se crean dos áreas nuevas sólo para mujeres y para la promoción de una cultura en favor de las mujeres”.

Privilegian trayectorias

Otra de las justificaciones de este desequilibrio entre sexos en puestos de primer nivel fue que privilegiaron las trayectorias internas y no la condición de género.

“No solamente depende de las características que tengan en cuanto a la definición de su sexo o la identificación de su género, sino también a las trayectorias internas dentro de la institución”, comentó Sosa Márquez.

Advirtió que en mandos medios y altos mandos no directivos sí están ocupados por mujeres, como la jefatura de vinculación institucional, de contabilidad o de prensa.

“Luego revisamos la estructura completa y vemos que inclusive en mandos medios está superado el número de mujeres respecto al de hombres”.

NÚMEROS

Áreas encabezadas por hombres

  • 1 presidencia
  • 4 visitadurías
  • 5 direcciones
  • 1 secretaría ejecutiva
  • 1 secretaría técnica
  • 1 contraloría interna

JJ/I

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