Golpea tiradero a fraccionamiento

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    El vehículo de volteo tenía las placas JP-69-738 Foto: Carlos Ibarra
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    Los vecinos temen que los desechos depositados a unos 500 metros de distancia de dos fraccionamientos, sean peligrosos y contaminen el agua Foto: Carlos Ibarra
Julio Cárdenas/mural

Guadalajara, México (25 agosto 2018).- Una desagradable y peligrosa presencia se instaló al pie del fraccionamiento Residencial Pontevedra, ubicado en Tlajomulco de Zúñiga.

Desde hace más de dos años, vecinos denunciaron al Ayuntamiento un vertedero de desechos en un predio de aproximadamente 33 mil metros cuadrados al poniente del coto Valiño, que afectó su calidad de vida.

“Hay un terreno baldío que es un vertedero de basura impresionante, llegan a dejar escombros, carros echados a perder, mucha basura que muchas veces creo yo que es basura tóxica, brilla en las noches”, señaló Enrique García Henestroza, presidente del coto Valiño.

“Lo más preocupante es que si no hacemos algo, eso se va al subsuelo y nuestros pozos están ahí cerca y eso podría traer una afectación muy grande, masiva en todas las personas que vivimos ahí cerca”.

Precisamente, la NOM-083-SEMARNAT-2003 establece en su apartado 6.1.9, que la distancia entre el lindero de un sitio de disposición final y cualquier pozo de extracción de agua no puede ser menor a 500 metros. El pozo de Pontevedra se encuentra a 330 metros.

Además de requisitos que se incumplen durante una vista que hizo MURAL como cerca perimetral y puerta de acceso, el vertedero se encuentra a menos de 500 metros de Pontevedra y Bosque Real Santa Anita, lo cual es la distancia mínima requerida para la instalación de sitios de disposición final, como refiere la norma en su apartado 6.1.3.

MURAL solicitó versión al Ayuntamiento, y la Dirección de Comunicación contestó que hoy realizarían una visita de inspección al lugar.

El basurero se originó como un banco de material geológico, excavando unos 20 metros de profundidad y actualmente se rellena con desechos y escombro con la aparente intención de urbanizar en el futuro, señaló Roberto Gallardo Gómez, ex presidente del Coto Valiño.

“Ahí extraían arena, nosotros fuimos al Municipio pusimos la queja y el Municipio nos dijo que no estaban extrayendo materiales, que lo que estaban haciendo era nivelar”, recordó.

“Con el consiguiente riesgo y molestia para los vecinos que colindan con esa superficie, (…) no sé quién esté mandando el cascajo, ese terreno no sé quién sea el propietario pero a nosotros nos genera problemas de higiene y seguridad”.

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