Mexicaltzingo: de pueblo de Indios a Barrio histórico

A continuación se presenta una relación historiográfica de uno de los pueblos que se fundó junto con Guadalajara en 1542 (Primera parte).
Arturo Camacho

Mexicaltzingo es uno de los pueblos de indios que se fundaron junto con Guadalajara, en 1542; al respecto la crónica más antigua (1742), escrita por Fray Antonio Tello en su capítulo CXLIV, libro segundo, volumen segundo de su Crónica Miscelánea de la Santa Provincia de Jalisco, escribió que: “Poblaron algunos indios mexicanos en unas fuentes y ojos de agua, de los que habían venido con el Virrey Don Antonio de Mendoza, y pusieron por nombre al pueblo de Mexicaltzingo” .

En 1821 Mexicaltzingo fue declarado barrio junto con Mezquitán y Analco, sujetos al Ayuntamiento de Guadalajara. Estos antiguos pueblos pronto se incorporaron a la estructura urbana como “barrios antiguos”, en este periodo “se caracterizó por ser una zona habitada por trabajadores rurales-urbanos, de talleres de talabartería, curtiduría y numerosos servicios demandados por la urbe en crecimiento. Hacia 1830 la jurisdicción de esta parroquia contaba con el 15 por ciento de la población de la ciudad”

Desde los primeros años de su fundación funcionó una capilla dedicada a San Juan Bautista. El Cristo conocido como Señor de la Penitencia, estuvo desde 1585 en el Convento de San Francisco y a principios del Siglo XVIII fue regalado a un indígena que lo llevó con las monjas de Jesús María a que le pusieran una nueva cabellera y fue ahí donde de acuerdo a la tradición después de que apareciera una luz resplandeciente la imagen se había retocado, por lo que la Sagrada Mitra de Guadalajara ordenó que se trasladara a la capilla del Templo de San Juan bautista de Mexicaltzingo. Fray Antonio Alcalde organizó la ampliación de la vieja capilla, dando la cantidad de seis mil pesos construcción que duro poco, fue el obispo Alcalde quien la erigió en Parroquia el 28 de junio de 1781; un censo realizado en julio de 1781, reportó 3, 655 vecinos.

Interior del templo de San Juan Bautista de Mexicaltzingo (Nacho Reyes)

La fama de los milagrosos del Señor de la Penitencia creció mucho a finales del siglo XVIII, por lo que en 1800 el cura Blas de Samaniego, solicitó al obispo la construcción de una iglesia nueva, el proyecto fue del Maestro Alarife Pedro Ciprés, habitante del barrio, y según su testimonio fue: “sacado de las medidas que tiene la iglesia nueva de la Congregación del Oratorio de San Felipe Neri”. En 1803 se demolió completamente la antigua capilla para construir una nueva iglesia, colocando la primera piedra el 22 de abril del mismo año, por el cura Juan Lucas Robles.

Con operarios del barrio y bajo la dirección del propio Ciprés su hermano Antonio y Domingo Gutiérrez, se trabajó intensamente entre febrero y abril de 1808, tiempo se concluyeron las bóvedas del cuerpo de la iglesia; este corto tiempo en su realización causaría problemas posteriores en su estructura. Su sobria fachada es una muestra de transición del Barroco al Neoclásico con más elementos de este último estilo, que junto con el excelente edificio del Hospicio Cabañas, son de los pocos ejemplos de este periodo con que cuenta la ciudad. Por temblores y mala estructura ha tenido reparaciones en 1858, y entre 1905 y 1914, cuando finalmente el Ingeniero Enrique Chiostri, logró unir las bóvedas con varas de fierro.

Entre 1971 y 1992, se realizaron trabajos de remozamiento y conservación que se mantienen en la actualidad, de esa fecha datan los altares laterales y el principal diseñados por el ingeniero Ricardo Agraz; de Arte virreinal se conserva la escultura de la Virgen de la Soledad, manufactura del siglo XVIII; la pintura “La exaltación de San Juan Nepomuceno” obra del célebre pintor novohispano Miguel Cabrera (1695-1768).

Con el condominio Guadalajara obra del Arquitecto Julio de la Peña, se muestra el movimiento de arquitectura moderna en Guadalajara, es por ello y sus monumentos del virreinato: El puente de las damas, la iglesia de San Juan bautista; casonas del Siglo XIX, casa habitación de comienzos de siglo y popular de los años cuarenta Mexicaltzingo es un barrio que reúne ejemplos de la arquitectura desarrollada en la historia de la ciudad.

Cementerio, plaza y jardín

De los espacios que circundaron al templo de San Juan Bautista de Mexicaltzingo, una plazuela al oriente, el atrio poniente y cementerio y jardín al frente, se mantiene el espacio poniente rescatado en 2010, en donde se colocó un busto de Francisco Severo Maldonado. En el actual jardín funcionó “como cementerio del pueblo de Indios de Mexicaltzingo entre 1542 a 1861. En este cementerio fue sepultado en 1832 el decano del periodismo en Hispanoamérica, editor del “Despertador Americano”, brillante ideólogo de los primeros años después de la Independencia.

Para 1886, el lado oriente ya se había empleado en otras construcciones de manera que solo quedaba el del poniente y el frente, y según testimonio: Está circundado de barda de ladrillo y mezcla, levantados a cierta distancia pilastras para poner enverjados, teniendo en la extremidad superior almenas de barro; la parte de afuera está pintada y la de dentro blanqueada en partes. La puerta del costado es de madera y está algo destruida, está enladrillado toda la parte que se ve al frente del templo con dos hileras de naranjos y otros arbolitos, en el centro hay tres espacios para jardines, los que están sin cultivar y solo quedan algunos arbustos. (AHAG. Sec. Gobierno, serie Parroquias, caja 3, exp, 40). Respecto del jardín, se comenzó a construir en 1882, una noticia en un diario local da el testimonio:

Jardín de Mexicaltzingo (Nacho Reyes)

En la plazuela de Mexicaltzingo comenzó ya a plantarse uno muy hermoso, según el diseño formado por el señor don Manuel Pérez Gómez; con el objeto de sustituir los pésimos puestos de tendejón que daban un aspecto repugnante ese lugar tan concurrido a la plaza (El Pabellón mexicano). En 1894 el jardín se vio embellecido por una fuente construida por el cura Francisco Gómez con la ayuda de los vecinos. La persistencia de puestos y tendejones obligó al ayuntamiento a construir sucesivos mercados, como ya quedo anotado en 1914, 1958 y 2005. Hasta que finalmente este último año, el mercado fue reubicado a un predio aledaño, los vecinos por su parte solicitaron al Ayuntamiento que le se aplanara el lote baldío que había quedado y recuperar el jardín por lo que ellos mismos se dieron a la tarea de construir el jardín que existe actualmente.

El templo, Jardín y el mercado de Mexicaltzingo son el centro de un barrio tradicional para Guadalajara, protegido por las leyes federales, estatales y reglamentos municipales por su importancia histórica y arquitectónica para la ciudad y como patrimonio de los Jaliscienses: El jardín es motivo de cohesión social dado que fue plantado por los vecinos para suplir la falta de áreas verdes en el área, su destrucción acabaría con ese esfuerzo comunitario para hacerse de un espacio verde.

Un Barrio se define como la parte de un pueblo o ciudad determinado por valores humanos o comerciales espontáneos, gira en torno a un polo de atracción, que puede ser una plaza, parroquia o mercado

*Arturo Camacho colaborador de MILENO JALISCO es profesor e investigador en el Dpto. de Historia de la Universidad de Guadalajara. México.

SRN

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