Lo echan de club por sus tatuajes

  • Alfredo Peña está orgulloso de sus tatuajes, ya que ahí tiene representadas a sus hijas, a su matrimonio, también un homenaje a su madre y otro a su mejor amigo. Foto: Carlos Ibarra
Katia Diéguez/Mural

Guadalajara, México (13 julio 2018).- Alfredo, de 30 años, es abogado y filósofo, tiene una maestría en política, lleva su propio negocio, es casado y con dos hijas… pero por tener tatuajes en sus brazos lo corrieron del club de golf Las Lomas.

Hace alrededor de dos meses, Alfredo Peña recibió una llamada en la que le pidieron presentarse -junto con su esposa- a la oficina de Leonardo Moreno, el director general del club, para informarle que “por quejas de los usuarios”, el Consejo canceló su membresía de manera definitiva.

A partir de ese momento él, ni su esposa, ni sus hijas, eran bienvenidos en el club ubicado en Periférico y Paseo Valle Real, en Zapopan.

“Ustedes son una excelente membresía, yo jamás he tenido ningún problema ni una queja de ustedes en nada, simplemente es un tema social que empuja a otras membresías del club a reportar el tema”, le expuso el administrador de origen venezolano.

“Tengo muchas quejas con el tema de los tatuajes en el club, nos llegaron muchas cartas y el Consejo tomó la decisión de dar de baja la membresía. El club se reserva el derecho de admisión”, le dijo Moreno a Peña para echarlo de Las Lomas, de acuerdo a un video grabado por el propio socio.

Alfredo está orgulloso de sus tatuajes, ya que ahí tiene representadas a sus hijas, a su matrimonio, también un homenaje a su madre y otro a su mejor amigo.

“En México si tienes feria puedes hacer lo que sea, y te puedes dar el lujo de decirlo así ‘no te quiero por tatuado y haz lo que quieras'”, dijo Peña en entrevista.

Las Lomas es un complejo residencial integrado por un club de golf y un fraccionamiento, ubicados en Zapopan; el terreno en esa colonia se cotiza alrededor de mil 200 dólares el metro cuadrado, y los dueños no pueden tener perros en sus propiedades.

Un residente fue castigado un año sin entrar a las instalaciones del club, debido a que mantenía a escondidas un can que fue descubierto porque escapó, de acuerdo a testimonios de otros vecinos.

Para pertenecer a Las Lomas hay que desembolsar una anualidad de alrededor de 55 mil pesos y pagar una mensualidad de 5 mil 750.

El suegro de Alfredo, socio fundador de Las Lomas, trató de intervenir por su yerno pero le dijeron que por sus tatuajes tenía prohibida la entrada hasta como invitado.

“Se me hace sorprendente que un director de una institución te diga que no puedas venir porque estás tatuado, no creí que pasara. El valor y el empoderamiento de esas personas que creen que te lo pueden decir se me hace terrible, ¿sustentado en qué? ¿en su dinero, en su posición social?”, declaró Peña, en entrevista con MURAL.

Según el Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (CONAPRED), 1 de cada 10 habitantes en el País tiene un tatuaje, y en Jalisco, el 16.7 por ciento de personas han sentido alguna vez que sus derechos no han sido respetados por su apariencia física, de acuerdo con la Encuesta Nacional Sobre la Discriminación en México (ENADIS-2010).

Peña admitió que recibió miradas de otros socios por sus tatuajes, pero nadie le expresó rechazo. Era un usuario habitual del gimnasio.

“Sí sentía un poco de miradas pero nunca lo escondí, siempre he estado orgulloso de mis tatuajes”.

El profesionista reconoció que aún existen estigmas hacia los tatuajes y una brecha generacional en el que se les relacionaba con estilos de vida delincuenciales, pero calificó de “ridículo” seguir con esa creencia.

El artículo primero de la Constitución Mexicana prohíbe la discriminación motivada por cualquier situación “que atente contra la dignidad humana y tenga por objeto anular o menoscabar los derechos y libertades de las personas”.

De acuerdo con Roberto Marcial Vázquez, investigador del departamento de estudios de la comunicación social de la UdeG, es una violación a los derechos humanos debido a que hay personas que tienen una preferencia cultural distinta.

“Entre más elitistas, más juicios tienen hacia estas prácticas corporales. Es triste ver que en el siglo 21 hay gente que piense como en el siglo 17”, dijo.

Peña aún estudia tomar alguna acción legal, y considera interponer una queja ante el Consejo Estatal para Prevenir la Discriminación y sentar un precedente.

Se buscó la versión del club Las Lomas, pero en las oficinas dijeron que Moreno estaba de vacaciones; Ana Lucía Cervantes, asistente del director general, regresó la llamada diciendo que los directivos se daban por enterados, pero no iba a dar versión.

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