Comunicado Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte

A la opinión pública.

Ante los hechos ocurridos el pasado 15 de junio, donde una unidad de transporte público de la ruta 275-B cayó a un canal de aguas negras en la colonia San Martín de las Flores en Tlaquepaque y donde lamentablemente fallecieron 7 personas usuarias del servicio y más de 30 resultaron con heridas, el Observatorio Ciudadano de Movilidad y Transporte Público de Jalisco lamenta lo acontecido, y a la vez considera como inadmisible que sigan presentándose dichos percances.

Son inaceptables las declaraciones de las autoridades, que aseguran “evaluaran, y en su caso, corregirán”, cuando se tiene toda la información pertinente y necesaria, tanto de ésta como de otras rutas, para reconocer que la calidad del servicio del transporte público no alcanza el estándar requerido, que los accidentes como éste no cesan.

De acuerdo a la información extraída de la Encuesta de Satisfacción de los Usuarios del Transporte Público en el AMG 2018 elaborada por el Instituto de Movilidad y Transporte del Estado de Jalisco:

1. La evaluación del transporte convencional o autobuses, ha venido a la baja, teniendo en 2015 una calificación de 5.59, y en 2018 de 5.26. En ambos casos, reprobatoria.

2. El promedio general que los usuarios otorgan al rubro de conducción de las unidades es de 5.17.

3. Para el caso de la ruta involucrada, el 1.3 de los encuestados la refirió como primera mención al consultarle sobre que ruta usa para sus traslados. Lo anterior tiene implicaciones importantes, pues en menciones, solo está por debajo de las Líneas 1 y 2 del Tren, Macrobús y ruta 380 en importancia.

4. Algunos datos relevantes de la evaluación a la ruta 275-B, todos reprobatorios y muy por debajo de las demás rutas evaluadas:

a. Los usuarios le otorgan 4.5 al valorar las facilidades para subir o bajar de las unidades.

b. 3.9 es el promedio que le otorgan cuando se les pregunta por disponibilidad de unidades.

c. En cuanto al confort general de la unidad, la valoración no rebasa el 4.0.

d. El confort, medido en el trayecto, y en el que interviene la conducción del operador, es solo de 3.4 según los usuarios, pero si se les consulta sobre número de pasajeros por unidad y confort, se reduce a 3.3

e. En cuanto a limpieza, pisos y asientos de las unidades, las calificaciones son 2.6, 2.4 y 2.9 respectivamente.

f. Y en cuanto a la seguridad percibida desde la conducción, la evaluación es de 4.6.

g. Un aspecto, externo a la ruta pero de importancia relevante, es el 3.8 con el que los usuarios califican la calidad en los paraderos de la misma.

El promedio de la ruta es de 4.3 general, no sólo reprobatorio sino muy por debajo de una línea que pudiera considerarse aceptable para otorgar un servicio donde están de por medio las personas.

Este órgano ciudadano rechaza de manera categórica y enérgica el actuar irresponsable de las autoridades, siendo omisas en la atención y seguimiento a dicha evaluación, dejando de implementar los operativos de supervisión necesarios para que el servicio de transporte público no ocasione este tipo de incidentes donde se pierden vidas y se mina la seguridad de los usuarios.

La ruta involucrada en el hecho fue una de las primeras en certificarse para el proceso de obtención de la tarifa de $7.00. Sin embargo, es evidente la falta de seguimiento al proceso de certificación que de origen, fue insuficiente. Los daños y perjuicios ocasionados a terceros es irreversible, inaceptable e injustificable. El detrimento y el daño en la calidad de vida de las y los jaliscienses es una constante, resultado del pésimo servicio de transporte público con el que contamos.

Solicitamos de manera contundente que el Gobierno de Jalisco actúe en consecuencia, implementando las medidas de revisión, procedimiento y sanción que la Ley de Movilidad y su reglamento definen para tales casos, revocando de manera definitiva las concesiones y/o permisos de quienes participaron en este hecho lamentable para la ciudad.

Este Observatorio, ha trabajado durante casi cuatro años en pro del servicio de transporte público en la entidad y no permitirá que se siga violentando a la población usuaria con hechos de inseguridad.

El servicio de transporte es público y como tal, las autoridades son las responsables de garantizar las condiciones mínimas necesarias de seguridad, calidad, asequibilidad y sustentabilidad que se requieren. Manifestamos nuestro descontento ante lo sucedido y exigimos el actuar inmediato de las autoridades, en total respaldo a la ciudadanía jalisciense.

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