Paramos por nuestrxs desaparecidxs: Carta asamblea Antropología

Carta asamblea Antropología

“A lxs profesores”

Hay quienes piensan que el mundo es un acto perdido, donde la derrota, la pasividad y la aceptación de la miseria son un mandato y estilo de vida. Que la vida vale lo que vale una noticia mal redactada del periódico, un carpetazo, una verdad histórica, un sueldo regular o el cansancio cínico de un Procurador General de la República. Sabemos bien que algunos piensan que no importamos, que nos desaparecen porque es normal, porque lo merecíamos o porque así lo quisimos. Hay quienes caminan en la calle con la mirada baja, reprimiendo inconscientemente sus deseos de quemar el mundo que tenían a los veinte, que a voces altas opinan:“¡Los jóvenes son la esperanza del país!” “¡Ojalá alguien saque por fin a esos cabrones del poder!” “¡La juventud es la que debe cambiar todo esto porque está ya muy mal!”. Pero en su vida cotidiana nos infantilizan, nos dicen chicos para situarnos en una escala más baja de la jerarquía del poder, nos dicen chairos, milenials, llorones.

Nosotrxs, desde el miedo que nos genera salir a caminar por la calle, ante la posibilidad de que nos levanten, nos acosen, nos lleven a punta de cachazos a campos de trabajo, que ya no volvamos a ver a nuestras familias y a la gente que amamos, pensamos ¿Cómo llegamos hasta esto? De facto sabemos que el Estado es el que nos desaparece y nos condena, pero ¿Quién lo permite? ¿Quién deja quenos lleven a nosotrxs, a lxs indígenas, a las madres, a las mujeres, a lxs campesinxs, obrerxs, niñxs del país? ¿Quién cruza los brazos en lugar de cerrar los puños? ¿Quién permitió que se le escaparan las ganas de cambiarlo todo?

Nosotrxs no pretendemos increparles, no pretendemos convencerles de la miseria en la que viven; porque es evidente, no vamos a decirles que somos nosotrxs, lxs jóvenes, quienes vamos a levantar todo lo que dejaron tirado, derrotado. Porque no es así, nosotrxs queremos que se hagan cargo de su responsabilidad histórica como pertenecientes a la sociedad que compartimos. Esta vez no lxs vamos a dejar escapar en su neutralidad y relativización de la realidad, no queremos permitir que volteen la mirada de nuevo, porque al hacerlo nos estarán condenando a nosotrxs, a Salomón, a Jesús, a Marco, a ustedes mismxs y a todxs los desaparecidxs de este país que sangra, en las calles y campos, cada día que permanecemos sin organizarnos.

Escribimos esto a ustedes, profesorxs. A ustedes que en las aulas nos han insistido en ser críticos, a ustedes que citan a Marx, que hablan de filosofía de la liberación,que leyeron a Foucault, que estudiaron la historia de México y que en las clases nos han hablado sobre la libertad de expresión, las luchas obreras, la antropología, la filosofía, la historia, las ciencias políticas, etc. Escribimos esto no para que nos enseñen, porque nadie puede enseñarle a resistir a nadie, sino para invitarlos a organizarse entre ustedes, para que comiencen a aplicar las cosas que nos han repetido una y otra vez en el salón (por supuesto, excepto esos discursos racistas, homófobicos, xenófobos y clasistas que muchos de ustedes recetan dentro de lasaulas). Les invitamos a que comiencen a enseñarse entre ustedes, para decirles (aunque también sabemos que muchos ya lo saben) que cada día cuenta y que en juego no está una actividad académica, un diploma, una clase, un sueldo o la publicación de un artículo. En juego está nuestra vida, la de todxs lxs que habitamos en éste planeta. Porque estamos en guerra desde hace años y la estamos perdiendo, porque hay más desaparecidxs que en toda la historia de México, más muertos que en cualquier conflicto, más personas que dieron un último adiós sin saberlo y sin merecerlo para que la máquina de muerte que sostiene este sistema pudiera seguir engrasada.

No les vamos a esperar. Nosotrxs por nuestra cuenta ya empezamos a organizarnos, a aprender y a construir el mundo que queremos vivir. De todo corazón deseamos verlos aquí a nuestro lado, ya no como estudiantes-profesores o jóvenes-adultos, sino como compañerxs de lucha. Porque nos necesitamos, no podemos permitirnos estar solxs ni pasivxs una vez más, porque la guerra no la detiene un título universitario ni un puesto en la academia, la detenemos nosotrxs con lo que hacemos hoy.

Saludos desde los rincones ignorados de la Universidad.

Asamblea de Antropología

Abril 27 de 2018″

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