‘La intención es no dejar huella’

  • Javier Salomón Aceves Gastélum, Daniel Díaz y Marco Ávalos fueron privados de su libertad en Tonalá. Foto: Cortesía
     Julio Pérez/Mural
Jalisco, México (21 abril 2018).- Dificultar investigaciones, dañar a familias o hasta infundir miedo a grupos rivales son los motivos más recurrentes de las desapariciones en Jalisco, Entidad que por número de casos ocupa el tercer lugar a nivel nacional en denuncias de este tipo.

Según el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas, en Jalisco se reportaron 3 mil 60 personas no localizadas, con corte a enero de 2018.

Fuentes de la Fiscalía General del Estado indicaron que , eliminar el rastro de una persona traba las indagatorias y puede influir en la tipificación de un delito.

“Con el nuevo sistema (penal) si no hay cuerpo, no hay delito”, señaló un agente estatal.

La actividad de secuestradores, silenciar a personas o venganzas son otros factores.

Para Francisco Jiménez Reynoso, profesor investigador de la UdeG, las razones pueden ser múltiples, según la situación de la persona, aunque coincidió que con las desapariciones se trata dejar el menor rastro posible, que es todo lo contrario a los asesinatos, que buscan exponer a la víctima.

“Hay casos en los que la intención es no dejar huella, no dejar evidencia, no dejar un mensaje”, consideró Jiménez Reynoso.

El especialista en temas de seguridad advirtió que en casos recientes ha habido una criminalización de parte de las autoridades hacia las personas desaparecidas.

“Pareciera ser que tú vas a presentar una denuncia por un desaparecido y en vez de investigar en dónde está, quién lo tiene, lo que hacen es investigar a la persona desaparecida y a su entorno hasta familiar para sacar como excusa la autoridad que andaba en malos pasos cuando ese no es el punto”, indicó.

“El punto es encontrar al desaparecido y ya si anda en malos pasos, en un momento dado pues, entonces se sancione, pero hay una revictimización y excusa sistemática por parte de la autoridad”.

Las fuentes de la Fiscalía consultadas indicaron que se han detectado procesos químicos con los que se puede disolver un cuerpo en alrededor de 24 horas, aunque siempre quedan restos.

En Jalisco, el delito de desaparición forzada tiene penas de 12 a 40 años de prisión, pero si las víctimas son niños o mujeres se aumenta la sanción en una tercera parte.

Por otro lado, el homicidio calificado se castiga con 20 a 40 años de cárcel.

 

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