Sirve poco registro de desaparecidos

  • Jalisco se está quedando rezagado en materia de desaparecidos, pues no cuenta con una Comisión Estatal de Búsqueda, que se encargaría de hacer funcional la base de datos. Foto: Archivo
Enrique Osorio/Mural

Guadalajara, México (18 abril 2018).- Si buscas en el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (RNPED) a Javier Salomón Aceves Gastélum, Daniel Díaz o Marco Ávalos, los estudiantes de cine desaparecidos, no aparecerá ningún resultado.

Si ingresas en esa base de datos pública los nombres de Raffaele Russo, Antonio Russo o Vincenzo Cimmino, los italianos que fueron vistos por última vez en Tecalitlán, no aparece la fecha en que ya no los pudieron contactar, dato medular en la indagatoria del caso.

El RNPED, que en teoría tiene la función de transparentar y ayudar en la localización de personas con la difusión de datos en línea, es obsoleto, pues funciona con la ley anterior en materia de desaparecidos, pese a que ésta fue abrogada con la entrada en vigor de la nueva ley en enero pasado.

Según la nueva legislación, en su lugar debe quedar un nuevo listado, que contendrá fotografías, una descripción morfológica, datos del teléfono y redes sociales de la persona no localizable, historial clínico, dental y hasta el nombre de quien inició la investigación.

A partir de enero, el Gobierno Federal y el de Jalisco tienen un año para poner en marcha esta herramienta, pero el Estado va tarde y no ha integrado siquiera la Comisión Estatal de Búsqueda, que debió arrancar el lunes pasado.

Esa Comisión es la encargada de dicha base de datos y, mientras se pone en marcha, las autoridades deben contar con un listado provisional en donde se vaya capturando esta información detallada, pero esto no ocurre.

En tanto, el RNPED es la herramienta que serviría para ayudar a los afectados por este problema a nivel nacional, pero no contiene informes completos.

Además es una base datos no uniforme, pues mientras en los casos del fuero federal desglosa por nombre la información, en los casos del fuero común sólo da características, sin el nombre y tienen un retraso de tres meses.

“Del Registro Nacional es nomás un número, un expediente, mas no es una fuerza que le den a la búsqueda de una persona desaparecida”, aseguró María Cortés, mamá de Karla Gabriela, desaparecida en julio de 2017.

Por su parte, Lidia, esposa de Juan Carlos Oblea González, desaparecido en junio de 2016, aseguró que conoce la existencia de ese registro, pero que es poca la información que les comparten los investigadores y es poco útil para la búsqueda.

Para Anna Karolina Chimiak, coordinadora de incidencias en CEPAD, el lanzamiento del registro es uno los retos que deben afrontar el Gobierno del Estado y la Fiscalía Especializada.

“La aplicación seria y adecuada de la ley es uno de los puntos claves, sobre todo frente a ese contexto de la gravedad de las desapariciones en el Estado y la preocupación de que todos esos esfuerzos no se conviertan en una simulación”, aseguró.

ASÍ LO DIJERON

“Creo que ese es un registro fuerte e importante que deberían de tener las autoridades, (…) ellos quieren encontrar a una persona muerta, yo estoy buscando a mi hija en vida, para eso debería ser el registro”.
María Cortés
Madre de desaparecida

“Sé que existe ese registro, pero nadie nos muestra nada”.
Lidia
Esposa de desaparecido

 

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