Reprochan tala en Santa Anita

Publicado: abril 14, 2018 de GDL en Información Jalisco
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  • Hasta ayer al mediodía, los troncos y ramas podadas permanecían tiradas sobre la banqueta. Foto: Carlos Ibarra
Julio Cárdenas/Mural

Jalisco, México (14 abril 2018).- Con el aval del Gobierno municipal, vecinos acusaron que una fuente de oxígeno se extinguió en el Municipio de San Pedro Tlaquepaque.

Se trata de 34 árboles ubicados en el estacionamiento de una plaza comercial al cruce de las avenidas Ramón Corona y Camino Real a Colima, en Santa Anita, que fueron intervenidos por los administradores del establecimiento.

“Esas plazas que comúnmente estamos viendo que por cuestiones visuales quitan los árboles, obviamente los árboles nos ayudan con la cuestión del oxígeno, nos ayudan también con la cuestión de la lluvia, con el clima”, señaló Gloria Agraz Robles, integrante del colectivo Salvemos El Bosque (SEB).

“Si llegas a la plaza no hallas una sombrita, nos peleamos por un pequeño lugar con sombra para estacionar el auto, entonces la temperatura que hay cuando quitas esa vegetación se eleva”.

MURAL buscó la versión de los administradores del establecimiento comercial durante jueves y viernes en horario hábil, pero personal de seguridad rechazó su presencia y desconocieron un número telefónico para contactarlos.

Sin embargo, un dictamen en poder de este diario, con el número de folio 1287/2018 emitido el 2 de marzo por la Dirección de Parques y Jardines, expresa la autorización de derribar cuatro ejemplares con una altura de 12 a 14 metros, al diagnosticarlos como secos.

Mientras que a los otros 30 se les permitió una poda, por lo que ahora predominan los troncos sin vegetación que proyecte sombra; ayer, las ramas cortadas seguían tiradas en el sitio.

“Al arbolado en fase vegetativa se le autoriza poda de altura y a los que se encuentran en fase seca el derribo por las condiciones fisiológicas en las que se encuentra”, expresa el escrito firmado por José Alfredo Gaviño Hernández, director de Parques y Jardines de Tlaquepaque.

Además, en la primera de seis condicionantes se estipula la restitución de 300 olivos negros con una altura de 2 a 2.5 metros; no se especifica el sitio de la reforestación.

“El llamado para ellos sería que revisen esas autorizaciones que están dando, si realmente es un árbol que está enfermo, que va a dar un problema o nada más están autorizando por cuestiones de amistades o de dinero”, reviró Agraz Robles.

“Si se hacen esas autorizaciones, ahí mismo se reforeste, se planten los árboles que sean más convenientes para el espacio y que nos den lo que nos están quitando, ese oxígeno, esa sombra”.

 

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