Muestran camino con un Viacrucis

Analogía. Los migrantes señalan las dificultades que cruzan para poder llegar a Estados Unidos. (Foto: Alfonso Hernández)

Migrantes, voluntarios de la organización FM4 Paso Libre y fieles de la Parroquia del Calvario realizaron por cuarto año consecutivo el Viacrucis migrante, una forma de conjugar la tradición religiosa con un recordatorio de los peligros a los que se exponen quienes se aventuran en la búsqueda de mejores oportunidades de vida.

El inicio del camino fue la casa del migrante de FM4.

“Hagamos nuestro Viacrucis como el signo de querer acompañar a nuestros hermanos que salen dejando patria, familia, hijos, padres y que no saben lo que les espera, triunfo, muerte, dolor, hambre, sed. Vamos a acompañarlos en este día sintiendo que también nosotros inmigrantes, sintiéndonos también pasajeros en esta vida, porque no somos de esta tierra. Vamos de paso”, expresó Efraín González, religioso de la Parroquia del Calvario.

Así, el grupo de alrededor de 200 personas salió cargando cruces con los nombres de algunos de los 72 migrantes que fueron masacrados en San Fernando, Tamaulipas, en 2010.

Parte del trayecto se dio por el camino que mejor conocen los migrantes: las vías del tren. Uno tan lleno de piedras como de obstáculos enfrentan quienes atraviesan México.

“Con el camino de las personas migrantes se puede hacer esta semejanza con el Viacrucis debido a que como van avanzando por el país, van sufriendo. Sin duda, las violaciones de derechos humanos y los delitos que se cometen contra las personas migrantes todavía permean en la actualidad. A esto se suman muchos mensajes de discriminación y criminalización de la población migrante”, indicó Janet Velarde, coordinadora de vinculación de FM4.

En las estaciones del Viacrucis se elevaron oraciones, algunos migrantes narraron sus experiencias e incluso algunas mujeres que iban en el recorrido brindaron sus bendiciones a quienes dejaron a sus madres en sus lugares de origen.

Entre el contingente se encontraba Mauricio (nombre ficticio), migrante hondureño que bien sabe de paternidad, peregrinajes y caídas.

En 2013 hizo un primer intento por llegar a Estados Unidos. Fue una travesía que entonces no tuvo un buen fin, pues fue secuestrado por un grupo de la delincuencia organizada.

Entonces logró escapar gracias a la complicidad “de uno de los encapuchados”, pues éste también resultó ser originario de Honduras y en una ocasión dejó abierto uno de los candados que lo apresaban.

Sin embargo, el objetivo de encontrar un empleo pagado en dólares para mejorar la situación económica de su familia pudo más. “Mi hija es mi principal motor” , contó.

Por ello, hace dos meses decidió hacer un segundo intento, ahora por la ruta del Pacífico, por la que llegó a Guadalajara.

Aquí, hace mes y medio trató de subirse al tren para continuar la ruta, pero por un mal movimiento quedó atorado de un pie y fue arrastrado, lo que provocó que ahora porte un caballete para sanar su fractura de clavícula.

No se queja. Agradece no haber corrido la suerte de dos de sus compañeros a quienes el tren amputó dos dedos a uno y una extremidad a otro.

Si su experiencia del pasado no lo detuvo, un hueso roto tampoco lo hará. En cuanto se recupere seguirá su camino y en un mes más espera estar en suelo estadounidense.

Tampoco el endurecimiento de las políticas migratorias parece parar el flujo de migrantes.

“Ya estamos en los números previos a Donald Trump. Las condiciones económicas, sociales y de violencia que al día de hoy existen en Centroamérica y en México generan que las personas sigan huyendo de sus países a pesar de las condiciones restrictivas. Esto no ha sido una limitante”, expuso Valverde, quien agregó que cada mes llegan al albergue de la organización entre 450 y 650 personas en tránsito.

Agregó que aunque la mayoría de migrantes sigue proviniendo de Centroamérica, en los últimos años hay quienes llegan de Asia o África.

Tras alrededor de dos horas, el Viacrucis migrante terminó en la explanada de la Parroquia del Calvario. En tanto, el de Mauricio y de miles más continúa.

___________

FRASE

“Hagamos nuestro Viacrucis como el signo de querer acompañar a nuestros hermanos que salen dejando patria, familia, hijos, padres y que no saben lo que les espera”
Efraín González, párroco

JJ/I

 

Anuncios