Ven afectación general por desapariciones

  • Estudiantes, familiares y amigos de los tres jóvenes privados de su libertad en Tonalá, se manifestaron para exigir su localización. Foto: Julio Pérez
     Jonathan Bañuelos/Mural
Jalisco, México (26 marzo 2018).- La desaparición de una persona no sólo genera problemas psicológicos en sus familiares, también afecta a la sociedad en general.

Según el jefe del departamento de Psicología Básica del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la UdeG, Francisco Gutiérrez Rodríguez, puede darse un temor inducido generalizado que va alterando la convivencia.

En el caso de los familiares de los desaparecidos, ellos viven con estrés postraumático que provoca que estén hipersensibles, ansiosos, angustiados, con ambivalencia de emociones y desórdenes de sueño.

Esto se puede agravar al estar expuestos a las publicaciones en redes sociales, que llegan a especular de los motivos de la desaparición, fomentando el estado de ansiedad.

“Al no encontrar a la persona, o tener el temor de encontrarla en una muerte violenta, siguen recrudeciendo todos estos síntomas, que pasan de un estrés agudo a uno crónico que repercute en todas las áreas de la vida”, dijo.

Esta situación, explicó el especialista, puede provocar que los familiares no quieran ir al trabajo u, obsesionados, gasten todos sus recursos para las investigaciones.

En el resto de la sociedad, no necesariamente vinculada a un familiar o amigo desaparecido, lo que sucede es que se vive un temor latente y se experimenta estrés postraumático inducido.

“Son las personas que no la han vivido, pero que los síntomas son como si hubieran estado expuestas como las víctimas primarias (…), llegan a tener una sensación de angustia, somatizaciones, incremento de la presión arterial, taquicardia, mareos, problemas de sueño”, indicó.

Gutiérrez Rodríguez agregó que los problemas pueden llegar a contenerse en tanto que las personas cuenten con una red de apoyo de amigos y familiares que mejore su autoestima.

 

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