Planta El Ahogado, cara y sin resultados

SUCIEDAD PELIGROSA. En el cauce aledaño a la planta tratadora se puede ver espuma blanca que expide olores fétidos. (Foto: Violeta Meléndez)

Mientras las empresas del corredor industrial de El Salto no traten sus aguas con sistemas robustos que filtren metales pesados y eliminen compuestos tóxicos, la planta de tratamiento de aguas residuales El Ahogado no incidirá en mejorar la condición actual del río Santiago como lo ha demostrado en sus seis años de operación, pues sólo fue diseñada para retirar desechos domésticos, fósforo y nitrógeno.

Así lo plantearon integrantes del colectivo Un Salto de Vida en un recorrido por diversos puntos de la subcuenca del oriente de la ciudad, El Ahogado, junto con estudiantes de diversas licenciaturas del Instituto Superior y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO). El cauce a cielo abierto aledaño a la planta tratadora en cuestión, ubicada en La Alameda, Tlajomulco de Zúñiga, causó repulsión a los jóvenes al observar que arrastraba amasijos de materia grisácea y, al bajar por las compuertas abiertas, generaba grandes volúmenes de espuma blanca que despedía un fuerte aroma a drenaje y otros elementos que no identificaron.

Actualmente, la planta El Ahogado tiene un costo de operación anual para el gobierno del estado de 137 millones de pesos, según una solicitud de transparencia respondida por la Comisión Estatal del Agua (CEA), en la cual se reconoce estar rebasada por la cantidad de agua negra que ingresa a la infraestructura de saneamiento. Ante esa situación sólo abren las compuertas para dejarla correr, saneando solamente 2 mil 400 litros por segundo.

“Esa planta de tratamiento desafortunadamente nos está costando muy cara para los resultados que estamos teniendo, tiene unos clarificadores y unas cosas bien modernas, maquinaria sofisticada, pero por el tipo de agua que entra no se puede sanear. O cada fábrica trata su agua o estamos perdidos, ese es ahorita el pleito”, dijo en el recorrido Graciela González Torres, de Un Salto de Vida.

“Ochenta por ciento del agua que está en el territorio tiene heces y la produce los pueblos, los 52 mil trabajadores que vienen diario a El Salto más 180 mil pobladores, más 400 mil de Tlajomulco y 300 mil de Tlaquepaque, es lo que hay aquí, pero 20 por ciento es tóxica por los contaminantes de la industria y esa no la está tratando nadie, entonces aun cuando le quitan las heces, esta agua es homicida”, agregó.

Sobre la falta de atención a los químicos que deja fuera El Ahogado en su tratamiento, la activista señaló que han cuestionado al gobierno del estado, pero éste responde que en la ley no figura esa atribución, sino que es del generador de los contaminantes, y al acudir con éstos, es decir, las industrias, responden que para ello pagan millones de pesos al estado en permisos de descarga que, en teoría, debería sanear.

Por otra parte, Alan Carmona Gutiérrez, del mismo colectivo, señaló que en temporada de lluvias la situación empeora porque la planta se ve considerablemente rebasada en su capacidad y se vuelve más evidente la descarga de aguas negras directamente al río Santiago.

“Greenpeace, en noviembre de 2016, sacó un informe donde mostró la presencia de contaminantes en el agua tratada, más de 90 contaminantes trae el agua oficialmente limpia, y muchos de ellos en realidad no son ilegales porque no están en la norma, pero algunos de ellos reportan daños en aparatos reproductivos de hombres y sobre todo en mujeres. En El Salto hemos visto daños en aparatos reproductores, malformaciones congénitas, abortos espontáneos, embarazos ectópicos, cáncer en el útero, casos derivados de la contaminación”, dijo.

137 millones de pesos cuesta al gobierno del estado la operación de la planta tratadora El Ahogado, que no da abasto a las aguas domésticas e industriales de la cuenca de mismo nombre

“Esa planta de tratamiento desafortunadamente nos está costando muy cara para los resultados que estamos teniendo”
Graciela González, integrante de Un Salto de Vida

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