Impedir urbanizaciones que dañan acuífero, pide Observatorio

Observatorio del agua hace recomendaciones vinculantes para que se detenga urbanización en zonas delicadas de la ciudad.

También se plantea establecer un sistema de monitoreo permanente.
También se plantea establecer un sistema de monitoreo permanente. (Cortesía)

El Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua en Jalisco ha decidido intervenir en el mal manejo territorial en el área metropolitana de Guadalajara (AMG), y recomendó ayer a cinco presidentes municipales, al gobernador del estado y a los magistrados del Tribunal Administrativo (TAE), que se detengan las autorizaciones para urbanizar en zonas de recarga y de flujo hídrico, en aras de proteger al acuífero metropolitano y reducir los problemas de inundaciones que eso trae consigo.

Las recomendaciones ponen en tela de juicio los cambios a los planes parciales en Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque, Tlajomulco y Tonalá, bajo la premisa de la redensificación, pues no han sido generados con un claro fundamento de las condiciones de cuenca, como ha ocurrido en el pasado.

En la sesión del organismo, realizada ayer en el Congreso del estado, el texto destaca el “impacto hidrológico que se está generando al AMG por el cambio del uso del suelo así como por la modificación de los planes parciales en donde con o sin autorización se ha incrementado la construcción vertical con torres departamentales o administrativas que impactan en la cantidad de agua por las altas densidades poblacionales, así como el impacto a los acuíferos y corrientes subterráneas”.

Esto significa aplicar criterios de área de protección hidrológica municipal, las cuales, dice el artículo 53 de La Ley Estatal de Equilibrio Ecológico y de la Protección al Ambiente, “son aquellas destinadas a la preservación de ríos, manantiales, humedales y aguas subterráneas, a través de la protección de cuencas, áreas boscosas, llanuras y todas aquellas áreas que tengan impacto en las fuentes de producción y/o abastecimiento de agua, ubicadas en el territorio de un municipio”.

En específico, se recomienda “que se prohíba o se suspenda la construcción, sobre mantos y corrientes subterráneas o superficiales -continuas o torrenciales- ya sean torres u obras públicas que impacten el sistema hídrico”.

Y alude en especial al río Atemajac, “conformado por las micro cuencas El Aguacero, El Chocolate, La Tinaja, La Campana y Los Colomos entre otras”, acuíferos que “están siendo impactados en una forma grave ya que las construcciones verticales o torres en sus desplantes llegan hasta los cuerpos de agua que en la mayoría de las ocasiones estos volúmenes son vertidos a los drenajes y en otros casos se encofran las estructuras, generando un cambio en la dinámica de las corrientes subterráneas, las cuales se encuentran a diferentes profundidades, desde uno hasta quince metros”.

Colonias como Colomos Providencia, Altamira, Atlas Colomos, Colinas de San Javier, Prados Providencia, Italia Providencia, Chapultepec Country, entre otras muchas “están resintiendo los daños causados por obras como el paso a desnivel de la glorieta Colón o las construcciones de torres departamentales o administrativas y no solo en esta zona de la ciudad”, añade.

La recomendación también plantea establecer un sistema de monitoreo permanente y en tiempo real del ciclo del agua a nivel metropolitano y regional.

Esto incluye “el reconocimiento, delimitación, mapeo y declaratoria de cuencas hidrológicas, cauces y áreas de infiltración”; montar y operar “un sistema de medición de volúmenes y calidades de los caudales de los cauces en las diferentes cuencas hidrológicas del AMG”; montar y operar “un sistema de estaciones meteorológicas para la medición de la cantidad y calidad de las precipitaciones pluviales en tiempo real”, así como “un sistema de monitoreo de acuíferos en sus niveles y calidad del agua”.

Pide que “los planes de desarrollo urbano y planes parciales se sustenten en datos técnicos y estudios del ciclo del agua que permitan garantizar la disponibilidad en cantidad y calidad del agua de forma sustentable y sin afectar regiones y/o comunidades distantes”.

Que “por norma se requiera a las edificaciones verticales para su autorización estudios geohidrológicos que comprendan un periodo de un año, a fin de conocer a mayor detalle el comportamiento de los niveles freáticos en un periodo de tiempo más amplio”.

También, “prohibir las cimentaciones que afecten y desvíen los mantos freáticos”, y que “se propongan límites de desarrollo y densificación de los centros de población en función de la disponibilidad de la cantidad y calidad del agua”.

EXTENSIONISMO AMBIENTAL

Los extensionistas, asesores técnicos con alta competencia profesional que asesoraban a comunidades campesinas e indígenas hasta los años 80, y que fueron suprimidos con la emergencia del estado neoliberal en los años 80, son una necesidad para alcanzar el manejo sostenible del agua.

“Se recomienda al gobierno de Jalisco el diseño y la implementación de un Programa Estatal de Extensionismo Ambiental, cuyo objetivo sea la gestión ambiental como herramienta de asesoría y asistencia en materia de protección ambiental y reconversión productiva para acercarnos al desarrollo sustentable y a la mitigación y/o adaptación al cambio climático. Programa con una composición técnico-científica, que ampare diversas líneas de conocimiento y que bajo una estrategia de integralidad promuevan una mejor respuesta social hacia la administración pública y de ésta hacia el beneficio de la población y recursos ambientales. Éste sería un paso firme socio-gubernamental con seriedad, hacia la sustentabilidad”, señala el observatorio.

GPE

 

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