Palabras de Marichuy en Guadalajara

Hermanos y hermanas de esta ciudad de Guadalajara,
Medios de comunicación,
Hoy, con compañeras y compañeros del Concejo Indígena de Gobierno, estamos en ésta ciudad azotada por la violencia de la delincuencia organizada, la desaparición forzada y la impunidad.
La ciudad, como es su naturaleza capitalista, es el espejo del desprecio de la clase política a los de abajo, sea cual sea su origen o su color.
En la ciudad, debemos buscar las formas para organizarnos, para no dejarnos y para gobernarnos. Buscar en las resistencias que se construyen aquí, en las y los compañeros conscientes, para organizarnos en lo chiquito. Buscar en nuestras rebeldías la creatividad que se necesita para construir, a partir del desastre capitalista.
Nos toca organizarnos porque la represión y el despojo se harán cada vez más agresivos, y la tormenta que se viene, manda peligrosos avisos, como la supuesta “Ley de Seguridad Interior”, con la que el mal gobierno busca hacer legal la dictadura, las violaciones graves a los derechos humanos, cometidas por policías y militares, y la guerra contra quienes se organicen.
Entonces, como es el mandato de nuestra Asamblea General, les estamos pidiendo, que miren esa tormenta que se viene, que nos preparemos para proteger lo que somos en las ciudades y en el campo, indígenas y no indígenas.
Preparémonos sin miedo y con alegría.
Los pueblos originarios también somos parte de ésta ciudad, somos migrantes organizados radicados en Guadalajara. Somos Wirraritari, Purépechas, Triquis, Mazahuas, Choles, Otomíes, Mixtecos, Zoques, Zaptotecos y Nahuas, que con esfuerzo van tejiendo su organización y autonomía, con identidad y tradición, con ellas y con ellos somos el Concejo Indígena de Gobierno y el Congreso Nacional Indígena.
Les pedimos que volteemos a ver la luchas de los pueblos indígenas, que del norte al sur del estado defienden sus tierras, recursos naturales y sus formas de organizarse, volteemos a ver la extensión de la superficie que defienden, y la fuerza de sus gobiernos, sus formas de hacer justicia, de curarse, de alimentarse, de luchar, de ser lo que son, en colectivo, en medio de la oscuridad, donde son luces que iluminan la esperanza. Por eso es que nuestros pueblos, tribus y naciones, estamos luchando, pero necesitamos que desde dentro de las ciudades, epicentro del destructivo tejido capitalista, brille la organización de abajo, la de los colectivos, sindicatos, colonias, barrios, manzanas, familias, lo que sea, pero gobernémonos.
Veamos al compañero, a la compañera, hagamos una sola palabra rebelde que agriete el muro.
Sin su lucha en la ciudad -hermanas y hermanos-, no estamos completos, nos necesitamos para hacer caer los muros, necesitamos andar por los caminos que nos hacen ser uno, que nos hacen ver en el horizonte, el nuevo mundo donde quepan todos los mundos.
Nuestro camino es también con ustedes, los que luchan cada día por tejer comunidades y territorios en la ciudad, que se organizan para defender sus parques, bosques urbanos y ríos, como son los colectivos, comités y organizaciones que se que han conformado, para la defensa de los espacios en los que la comunidad se construye, con cada reunión, y el territorio, con las determinaciones que entre todos acuerdan, y que se reivindican, como el bosque del Nixticuil, el Cerro de la Reyna, el Cerro del Cuatro, y el Parque San Rafael, y los que defienden sus territorios, en la barranca de los miles de toneladas de basura que se generan en la ciudad, o de quienes en El Salto y Juanacatlán, deben sobrevivir al río de muerte en que los capitalistas convierten al Río Santiago, sagrado para varias de nuestras culturas, como pueblos originarios, y que defendemos en las geografías a las que nos debemos.
Nuestro camino, es con la lucha de las madres y padres de desaparecidas y desaparecidos que con dolor no paran en la exigencia de que sus hijos sean presentados con vida, ellas que hablan lo que los malos gobiernos del Estado de Jalisco esconden con complicidad.
Nuestro camino, es con los trabajadores organizados para defender sus derechos, y que su lucha, los ha llevado a construir desde abajo, otras formas de hacer digno el trabajo, apropiándose de sus medios de producción.
Nuestro camino es abajo. Desde ahí los llamamos a todas y a todos, para reconstruirnos como nación, con los principios del mandar obedeciendo.
O sea, nuestra propuesta, somos ustedes.
Atentamente
A 05 de Diciembre del 2017
¡Nunca Más un México sin Nosotras!
en las Ramblas Cataluña, Guadalajara, Jalisco, México.
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