Cimbra L3 más casas

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    La grieta transversal en la recámara donde duerme Imelda y su mamá, Elizabeth, ya fue reportada a Siteur, de acuerdo con ellas, pero nadie ha acudido a revisar los daños a la vivienda. Foto: Julio Cárdenas
     Julio Cárdenas/Mural
Guadalajara, México (04 diciembre 2017).- A los cristos que cuelgan desde una pared fracturada se encomienda la familia Lozano Irigoyen, para que su patrimonio no colapse.

Imelda Lozano y su madre, Elizabeth, habitan el número 2964 de Avenida Revolución, en la Colonia Jardines de la Paz, finca con severo daño estructural que aseguran fue debido a las perforaciones para la cimentación de la Línea 3 del Tren Ligero.

A unos metros del ingreso a su hogar se ubicará la estación Río Nilo del nuevo derrotero.

“Hace dos años empezaron como a cuartearse las paredes, pero no tan exagerado y hace un año la recámara; como son de barro los tubos se me reventaron”, relata Imelda.

“Ahorita (las grietas) ya están un centímetro abiertas, o sea, se veía del patio hacia la recámara cualquier cosita y ahora ya se ve muchísimo”.

Los muros de las dos habitaciones del segundo piso tienen grietas transversales; en la parte baja, el mosaico de la entrada está destrozado y se desniveló, y el estudio ya perdió el enjarre del techo por las fisuras.

Hace seis meses, cuenta, personal de Siteur las visitó y sin mostrar estudios achacó los daños a la antigüedad de la finca. Ni Protección Civil ha valorado los daños.

Enseguida, en la Calle Hornos, la casa con el número 337 también presenta grietas transversales en ambas plantas; la dueña, María Luisa Becerra, teme por su seguridad y la de otra mujer y dos niños que viven con ella.

El patrimonio de su vecina, Eleuteria Figueroa Santiago, también está fracturado y su piso perdió el nivel.

Durante la construcción de la L3, MURAL ha documentado casos de grietas en fincas de la Colonia Alcalde Barranquitas y del Centro de Guadalajara, incluyendo el Templo de San Francisco de Asís y el Museo de Periodismo.

El Sistema de Tren Eléctrico Urbano (Siteur), informó que no tenía conocimiento de las denuncias en Jardines de la Paz; sugirió que cualquier daño sea reportado al 3942-5887.
La grieta transversal en la recámara donde duerme Imelda y su mamá, Elizabeth, ya fue reportada a Siteur, de acuerdo con ellas, pero nadie ha acudido a revisar los daños a la vivienda.

En la Calle Hornos 337, María Luisa Becerra muestra la grieta de su cocina; ya mide 1 centímetro.

Imelda Lozano, afectada
Van como cuatro veces que vienen los de Siteur a tomar fotografías y nomás dicen que van a traer a Protección Civil, y nunca lo hicieron; esto ya debería estar apuntalado (…). Fueron las máquinas, no fue la casa, por muy vieja que esté.

Hora de publicación: 00:00 hrs.

 

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