Ve errado plan junto a El Deán

  • Considera especialista que la capacidad hidrosanitaria de esa zona ya está rebasada. Foto: Archivo
LILIANA NAVARRO/Mural

Guadalajara, México (13 octubre 2017).- Urbanizar los predios en Gobernador Curiel y 18 de Marzo, colindantes con el Parque El Deán, no es una decisión responsable.

Esta es la visión del académico de la UdeG y experto en temas del agua, Arturo Gleason, respecto al destino que se le podría dar al terreno de 62 mil metros cuadrados que adquirió recientemente Caabsa Constructora con el Ayuntamiento de Guadalajara.

Ahí, según el fallo de la licitación 004/2017/GDL/Inmuebles Municipales, se propone desarrollar un área de vivienda con edificios de hasta 15 niveles con unidades habitacionales de 37.5 a 99 metros cuadrados, y un área comercial.

Según Gleason, se trata de una zona que de por sí ya está urbanizada, y meter más concreto impedirá la infiltración; además de ser una nueva aportación al desequilibrio ecológico con la pérdida de masa forestal.

“La capacidad hidrosanitaria de la zona ya está rebasada, lo que se observa claramente en cada temporada de lluvia. El aumento de planchas de concreto va a provocar escurrimientos que se irán directo al drenaje, y se incrementará la carga de aguas negras”, advirtió.

Refiere que todo ese polígono suma más de 2 mil hectáreas, y al menos 90 por ciento está impermeabilizado, lo que modifica el comportamiento natural del agua.

“La lógica debería ser una política de conservación, abrir las áreas de infiltración, no bloquearlas, el Cerro del Cuatro aporta una gran cantidad de agua que baja hasta El Deán”, indicó el especialista.

“Me parece que es un estilo de gobernar, donde el poder público se somete a los intereses privados de algunos inmobiliarios, es lo que se ve con estas decisiones que hemos sufrido en este trienio”.

Gleason indicó que es necesario hacer un monitoreo de aguas subterráneas para saber cuánta hay y si se va garantizar el suministro a la población que se proyecta.

Como antecedente histórico, detalló que El Deán era un lugar de manantiales, una gran laguna con la superficie totalmente plana, por lo que el agua se estanca.

“Urge una restauración hidrológica de las cuencas, generar más espacios verdes, captar el agua de lluvia, consumir menos agua y aumentar la masa forestal para equilibrar las altas temperatura”, agregó.

En este temporal, y pese a los trabajos de ampliación del vaso regulador de El Deán, el área se ha inundado al menos en dos ocasiones y el agua ha alcanzado más de 60 centímetros. En una ocasión se activó el Plan DN-III.

FRASE
“La lógica debería ser una política de conservación, abrir las áreas de infiltración, no bloquearlas, el Cerro del Cuatro aporta una gran cantidad de agua que baja hasta El Deán”.
Arturo Gleason
Académico de UdeG

 

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