Reconstruir sin demoler el patrimonio histórico y familiar

Dentro del marco de referencia del Diplomado de Conservación y
rehabilitación del patromonio cultural edificado que se imparte en la ESARQ, los invitamos este viernes a las 6 de octubre a las 20:00 P.M a la Charla: Reconstruir sin demoler el patrimonio histórico y familiar impartida por el Arq. Mauricio Rocha Itubide.

Mauricio Rocha forma parte de un grupo de arquitectos entre otras disciplinas sumados para Re Construir México y en esta charla nos hablará de este proyecto. A continuación uno de sus comunicados:

Ante las emergencias en el país causadas por los sismos y huracanes del mes de septiembre, necesitamos sumarnos al esfuerzo de ayuda humanitaria y de reconstrucción para lograr soluciones sostenibles y de largo plazo.
Demoler para construir de nuevo no es una solución. Se pierde todo lo que se pudiera rescatar.
Necesitamos estrategias conjuntas que ayuden a resolver el alojamiento para damnificados, que promuevan la reutilización de materiales y estructuras existentes y posibiliten los diagnósticos de las causas de los daños para evitar nuevas catástrofes.
Lograr una planeación estructural requiere impulsar una reforma de las dinámicas de construcción: más eficaces, sostenibles, realistas y justas.
Hemos perdido más de 300 vidas y hay más de cien mil viviendas afectadas, además de escuelas, hospitales, iglesias e infraestructuras tanto en comunidades rurales como en centros urbanos.
Reconstruir México implica una profunda reconstrucción social y una valorización de lo existente.
Proponemos 6 puntos:
• No invalidar construcciones que sufrieron daños reparables. Demoler y construir de nuevo es más costoso y menos eficiente que recuperar lo existente de manera responsable.
• Respetar la forma de vida de las comunidades; recuperar sus métodos y materiales constructivos tradicionales. Construir en block y con concreto no es más seguro que hacerlo con adobe, madera y palapas. Imponer métodos y materiales ajenos a la región es ir en contra de la lógica del clima, la geografía, la cultura local y las necesidades reales de los habitantes.
• Realizar diagnósticos de las viviendas para asignar categorías de riesgo, alternativas de rehabilitación y soluciones basadas en las causas de los daños de las construcciones afectadas.
• Cumplir la normatividad en temas de demoliciones y manejo de deshechos, ya que esto ha tenido efectos devastadores en cauces de ríos, barrancas y reservas naturales. No se puede atender la emergencia dañando los recursos existentes.
• Diseño de campamentos para damnificados con soluciones técnicas apropiadas.
• Realizar estrategias específicas para los dos ámbitos distintos donde han ocurrido los daños: lo urbano y lo rural.
En resumen, proponemos rescatar las construcciones reciclando, reconstruyendo y respetando lo existente. Evitar a toda costa las demoliciones indiscriminadas a las que se está llegando, con consecuencias irrecuperables en lo económico, lo ecológico y lo patrimonial. Se requiere entender los mecanismos de apoyo público y privado, para de manera conjunta planificar y apoyar con acciones que resulten de dichos programas. Es decir, poder auxiliar como equipo interdisciplinario de profesionales, en la planificación de ciudades, su infraestructura, escuelas, casas y cuanto inmueble requiera algún tipo de intervención, siempre tomando como tema central el entendimiento con sus habitantes y considerando su opinión y sus tradiciones. El aprendizaje de los terremotos del 85 se debe actualizar: nunca más diseño contra la naturaleza y contra las personas, sino al servicio de una sociedad plural. El futuro del país y la credibilidad de las instituciones depende de la inteligencia y la planeación conjunta con que se lleve a cabo la reconstrucción.

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