La Cepad advierte simulación en casos de tortura

En informe, señalan que autoridades esconden el verdadero número de casos en la entidad

El Informador

Pese a que es evidente la práctica de la tortura en Jalisco, pocas han sido las denuncias ante la Fiscalía General sobre este delito en la entidad. En contraste, existe gran número de denuncias por abuso de autoridad o lesiones infligidas por autoridades, las cuales esconden el verdadero número de casos, sugiere el informe La impunidad interminable: la Tortura en Jalisco, elaborado por el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad).

Tal fue uno de los principales hallazgos mostrados este jueves durante la presentación del documento, por parte de la directora en México de Amnistía Internacional, Tania Reneaum Panszi.

“La imprecisión de los datos no contribuye a evidenciar el problema, cuantificar un hecho tan objetivo como ponerle número a las cosas se distorsiona cuando a los hechos no se les llama por su nombre, cuando en lugar de llamarle tortura se le llama ‘malos tratos’, se le llama ‘lesiones’. No llamar a las cosas por su nombre nos hace perder el sentido y la dimensión del problema”.

Para sustentar lo anterior, el informe reveló una solicitud de información que se hizo a la Fiscalía General sobre el número de denuncias ciudadanas por actos de tortura de enero de 2010 a diciembre de 2016.

“Fiscalía informa que no se recibió ninguna ni realizó alguna investigación, por ende, tampoco se inició alguna averiguación previa y/o carpeta de investigación o se ejercitó acción penal contra alguna persona”.

Sin embargo otra solicitud de información preguntó por las denuncias recibidas por el delito de lesiones cometido por servidores públicos. “Informan que inició 406 averiguaciones previas y/o carpetas de investigación”. No obstante, fueron archivadas 233, sólo fue señalado un servidor público y se giraron tres órdenes de aprehensión por todas las investigaciones.

“Evidentemente nos cuestionamos si este tipo de denuncias no se relacionaban con actos de tortura y no lesiones o abuso de autoridad como la institución señala, ya que es común que estos hechos se clasifiquen bajo este tipo de delitos”, advierte el informe.

Al respecto, el fiscal de Derechos Humanos, Dante Haro, insistió en que desde la llegada del actual fiscal, Eduardo Almaguer, se busca una correcta tipificación del delito.

“Nosotros empezamos en que lesiones, malos tratos, abuso de autoridad, sean clasificados realmente llamándole como son, tortura”. No obstante, justificó que en 2016 recibieron cuatro recomendaciones y en este año tres, pero todas por hechos antes de esta gestión.

Tras admitir que la tortura en Jalisco es real, Haro insistió en que se buscará erradicarla. “Dar el golpe de cero impunidad, de protección que antes se presentaba”.

 

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