Especulación urbana, una de las marcas negativas del AMG

El urbanista Fabián Medina destaca que en la ciudad se tomaron decisiones tardías, y en algunos casos con efectos colaterales acusadamente negativos.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO. http://www.agustindelcastillo.com/

Los grandes problemas y los visos de solución para el área metropolitana de Guadalajara ya se habían diagnosticado y proyectado en 1997, pero debieron pasar más de tres lustros para pasar del papel a la ejecución. Para el arquitecto, urbanista y planificador Fabián Medina Ramos, quien concibió varios de esos proyectos, la construcción del Macrolibramiento de Guadalajara apenas a partir de 2013 sólo deja patente lo tarde que se siguen tomando decisiones que son vitales para el futuro de la ciudad.

Su opinión sobre la construcción de la Línea 3 del tren ligero, en cambio, es más matizada: considera que al no haberse construido completamente en el subsuelo, se ha dañado el paisaje urbano y se han fracturado varios de sus procesos sociourbanos. A su juicio, hubiera sido más sensato, si no había dinero para mantenerla bajo tierra de periférico a periférico, que se hubiera completado a nivel de superficie con tranvías o con líneas de Macrobús.

A propósito de los 20 años de MILENIO JALISCO (nacido como Público y convertido a Público-MILENIO en 2001), el reconocido urbanista de la Universidad de Guadalajara, que imparte clases en el Iteso y se mantiene en la planificación en su despacho privado, se dice escéptico respecto a los presuntos logros de sistema de coordinación metropolitana comenzado en 2013, ya en gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz.

“En 20 años ha habido cuatro regímenes gubernamentales en el estado; Alberto Cárdenas, Francisco Ramírez, González Márquez, y de 2012 a la fecha, Aristóteles Sandoval; cada uno ha marcado una tónica diferente en su gestión: con Cárdenas se propuso, por citar el caso, la creación desde 1995 del macrolibramiento, pero en ese y los siguientes dos gobiernos no se hizo casi nada, y ahora está prácticamente terminado, 22 años después; esto es como una crónica del desarrollo urbano; las necesidades están así, y se prevé que se puedan construir soluciones, pero hay una diferencia de criterio entre el aspecto político y el aspecto técnico; los técnicos hacemos propuestas y los políticos toman la decisión, y son decisiones desde el punto de vista político”, destaca.

La enorme ciudad que se ha desperdigado desde los años 90 ha sido tan “natural”, que evidencia que se requiere intervención pública para ajustarla y armonizarla. Es decir, eso fue lo que hizo falta.

Una demostración de esas taras es la presencia de miles de lotes baldíos. “Predios, en algunos casos hectáreas completas, que se conservan baldías; es uno de los grandes problemas, estos grandes baldíos representan la especulación con la tierra, a costa de la ciudad; esto lo vemos muy claro en avenidas importantes, en cruceros importantes; si se consultara el Registro Público de la Propiedad se sabría exactamente quiénes son los propietarios, en algunos casos prestanombres; creo que hay bastante de eso, pues ha sido la tónica tapatía, la especulación: comprar barato y engordar el predio; hay terrenos en los que jamás se ha construido, si vemos los patios del Ferrocarril, paralelo a la Calzada Independencia y 16 de septiembre, algunos de esos predios son baldíos desde los años cincuenta, cuando se movió la estación, y me llama la atención la presencia de grandes bodegas inútiles, vacías, cuando deberían estar sujetas a un programa, no de redensificación sino de recuperación de las zonas; tiene servicios, iluminación, drenaje, pero no los utiliza nadie”.

– Dígame algo positivo que haya ocurrido en estos 20 años.
– ¿Positivo? La construcción del Macrolibramiento, por ejemplo.

¿No es así la construcción de la Línea 3?
– Sí, de algún modo, pero en detrimento de la imagen de la ciudad […] hay que ver la imagen de Ávila Camacho, y de avenida Revolución; qué barbaridad, fue resolver un problema… pero no creo que se pueda hablar de que era un mal necesario, porque había opción de tranvías modernos, trolebuses, pero la orden y el financiamiento llegaron por parte del gobierno federal, y con una constructora española sin conocimiento de la ciudad.

Medina Ramos también destaca que en 20 años no hubo desarrollo en las regiones y eso mantuvo una concentración metropolitana que ya había sido considerada inadecuada en los años 90. Los pendientes no han dejado de acumularse: transporte colectivo variado y de bajo impacto, libramiento ferroviario, recuperación de las colonias deprimidas de la periferia, más áreas verdes, protección de cauces, rescate de acuíferos, salvar el Cerro del Cuatro…”Debemos entender que lo político y lo técnico deben marchar juntos”.

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Claves

Algunos grandes proyectos postergados

Cruz de parques metropolitanos: Metropolitano al poniente (establecido), de la Solidaridad al oriente (establecido), Central Cerro del Cuatro al sur (fallido hasta ahora) y Huentitán al norte (parcialmente existente, pero amenazado en procesos privatizadores)

Libramiento ferroviario: bajo un trazo similar al del Macrolibramiento carretero

Recuperación área verde en servidumbre del ferrocarril: desde periférico y San Juan de Ocotán hasta la zona Industrial, sería el mayor mosaico verde de la ciudad

Integración de casi 20 mil lotes baldíos existentes para densificar la ciudad

Terminación del anillo periférico y otros circuitos. Los conflictos por la Tierra en la zona de Tlaquepaque impiden cerrar el anillo; avenida Patria como circuito interior desaparece entre la calzada Independencia y Tonalá

Ampliación y modernización del aeropuerto internacional Miguel Hidalgo, actualmente inmerso en litigios

Cambio del mercado de Abastos hacia la periferia. Propuesto cercano al eje del Macrolibramiento desde los años 90, pero abandonado por falta de recursos. Permitiría desahogar aún más el paso de la carga pesada por la ciudad. El mercado actual se mantendría como centro de distribución para la ciudad

Recuperación de cauces. Ya hay propuestas avanzadas en la zona de Tlaquepaque (Arroyo Seco) pero han sido ignoradas, aunque son una solución de fondo, menos costosa que un drenaje profundo, y ambientalmente permite dotar de amplias áreas verdes.

 

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