Denuncian presión con ausencia de servicios

Denuncia. La gente de Temaca ve más intentos oficiales por sacarlos del poblado. (Foto: Alfonso Hernández)

Que Temacapulín será próximamente inundado es el pretexto que utilizan diversas autoridades para negar la inversión y prestación de servicios en una de las comunidades que resiste a la conclusión de la Presa El Zapotillo, denunciaron los pobladores.

La atención médica es uno de los rubros más afectados, pues al centro de salud que se ubica en la plaza principal del pueblo se le retiró la farmacia hace alrededor de siete meses.

“Antes no teníamos doctor, venía de Cañadas (de Obregón). Después nos mandaron un doctor porque nos unimos como comunidad y juntamos firmas (…) Pero después nos quitaron la farmacia y yo creo que no se vale, porque a veces nosotros no tenemos el modo de movernos a Cañadas a traer el medicamento y tenemos que pagar por ir a recogerlo, aunque a veces allá ni medicamento hay tampoco. Pero no se vale que nuestra farmacia que teníamos como pueblo nos la hayan quitado”, lamentó Esmeralda, pobladora del lugar, quien considera la medida como un nuevo acto de presión para que abandonen el sitio en el que ha transcurrido su vida.

Además, el doctor que atendía a la comunidad renunció hace más de una semana por motivos personales sin que haya llegado quien lo supla.

Ante las carencias, los vecinos se organizan para llevar a los enfermos a Cañadas de Obregón (la cabecera municipal) o al Hospital Regional de Tepatitlán, al que tardan alrededor de una hora en llegar. Tiempo amplio ante emergencias, por ejemplo, de atragantamientos que se han presentado en menores.

Son precisamente los menores quienes también llevan las de perder ante las presiones gubernamentales, pues el jardín de niños también fue cerrado. Ahora se les promete que llegará una nueva maestra, mas ellos deberán hacerse cargo de proporcionarle vivienda y otros viáticos.

Las restricciones, narran, se cuentan en varios ámbitos, pues programas sociales como Piso Firme ya también les son negados.

Sin embargo, en Temacapulín aún hay confianza en que saldrán victoriosos de la lucha que han llevado por más de una década.

“Nosotros estamos bien seguros, tenemos mucha fe, en realidad la presa no está bien segura, donde le inyectaron concreto al cerro se está partiendo. Ellos no dicen en la tele que la presa está reventada. Yo por eso ya no me preocupo, al principio sí me preocupaba, pero ya no, lo tomo con calma. Si estamos nerviosos o presionados no vas a poder luchar”, concluyó Esmeralda.

Se deslindan

El gobierno de Jalisco se deslindó de las restricciones al ingreso de Talicoyunque, el espacio al que el Ejecutivo pretende reubicar a la mayoría de los habitantes de Temacapulín, Acasico y Palmarejo que serían desplazados con la inundación de sus tierras a raíz de la construcción de la Presa El Zapotillo.

Ayer, este medio informó que se les impidió el ingreso a la zona a representantes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que pretendían darle seguimiento a las denuncias por presuntas violaciones a los derechos humanos de quienes ya aceptaron irse a vivir al territorio también conocido como Nuevo Temaca. Semanas antes se dio a conocer que también a reporteros de medios nacionales se les impidió el acceso.

“El estado no tiene nada que ver ahí. En este tema el estado no está resguardando el predio. Más bien, no sé si por parte de la Federación en este caso”, señaló secretario general de Gobierno, Roberto López Lara.

Dice la CEA que es propiedad privada

Que el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que visitó el martes Temacapulín, no haya podido visitar los núcleos habitacionales construidos para los desplazados de la presa se debe a que son propiedad privada, y quienes tienen la última palabra de las personas que entran son sus habitantes.

Así lo declaró Felipe Tito Lugo Arias, titular de la Comisión Estatal del Agua (CEA), tras darse a conocer que en una visita para conocer de viva voz las condiciones actuales de las poblaciones amenazadas por El Zapotillo no pudieron completar su recorrido, por negárseles el acceso a Talicoyunque y Nuevo Acasico, donde habrán de vivir los que acepten retirarse de sus casas para dar lugar a la presa.

“Es propiedad privada y los que están adentro no quieren, no entran. La propiedad privada es del gobierno del estado y ahí viven unas personas que se están resguardando, es como un coto, tiene una visita que se acepta o no. No la aceptaron quienes viven ahí”, dijo en breve entrevista el funcionario.

Durante la visita del Alto Comisionado de la ONU a los dos centros de población, los encargados de la seguridad señalaron en primer momento que tenían la orden de no dejar entrar a nadie por órdenes de superiores. Más tarde hubo gestiones con la CEA para lograr entrar y fue una persona la que finalmente negó el acceso. Lo mismo en Talicoyunque y el Nuevo Acasico, que todavía está en construcción.

Pese al desaire, integrantes de la ONU conversaron con habitantes de Temacapulín y enlistaron las violaciones a derechos humanos que han padecido desde hace 12 años que comenzó el proyecto El Zapotillo, que prevé inundar su población junto con otras dos, que habrá de dar como resultado un informe posterior de dicha institución internacional.

“Después nos quitaron la farmacia y yo creo que no se vale, porque a veces nosotros no tenemos el modo de movernos a Cañadas a traer el medicamento y tenemos que pagar por ir a recogerlo, aunque a veces allá ni medicamento hay tampoco”
Esmeralda, habitante de Temacapulín

JJ/I

 

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