Frecuentes, agresiones ‘vs.’ comunidad homosexual

Percepción. La mayoría de los encuestados se sienten más seguros de expresarse en espacios públicos. (Foto: Jorge Alberto Mendoza)

La mayoría de la población lésbico, gay, bisexual y transgénero (LGBT) de Guadalajara ha sufrido alguna clase de agresión por su orientación sexual o identidad de género; generalmente, personas desconocidas son las perpetradoras de los actos.

Esto es parte de los hallazgos a los que se llegó en el informe Guadalajara Pride 2017. Identidad sexual, violencia, convivencia y parentalidad, un ejercicio realizado por la consultora Kaliopeo, SC, entre asistentes a la marcha del orgullo celebrada el 10 de junio con la finalidad de solventar la carencia de datos estadísticos sobre las características sociales de la población de la diversidad sexual y la experiencia de serlo en una ciudad como Guadalajara.

Así, de 341 encuestados, 63 por ciento dijo haber sido víctima de alguna agresión a causa de su sexualidad, desde burlas, insultos y amenazas (con 52 por ciento de menciones) hasta violencia sexual (2.6 por ciento), pasando por acoso sexual (20.5 por ciento) y chantajes o extorsiones (7.3 por ciento).

La mayoría de quienes fueron señalados como autores de los ataques fueron personas desconocidas (en un tercio de los casos), compañeros de escuela (en 15 por ciento) y amigos de las víctimas (10 por ciento). En porcentajes menos significativos le siguen en la lista las menciones a familiares, vecinos, compañeros de trabajo, policías, empleadores, profesores, la propia pareja, guardias de seguridad, funcionarios públicos, militares y profesionales de la salud.

Ante la agresión, la mayoría optó por el silencio, al menos el institucional, pues aunque la mayoría decidió relatar los hechos a amigos o familiares, 94.5 por ciento prefirió no levantar denuncia alguna ante autoridades de procuración de justicia o presentar quejas en organismos de defensa de derechos humanos.

De forma paradójica, aunque lugares como las calles, los parques y plazas fueron donde las agresiones sucedieron con mayor frecuencia (seguidos de los centros de estudio o de trabajo), es precisamente el espacio público en donde las personas LGBT se sienten más seguras de expresar su sexualidad de manera libre. En contraparte, el transporte público y taxis, incluyendo los solicitados mediante plataformas digitales, se ubican como los espacios considerados menos seguros.

El informe también determinó que los ambientes religiosos y familiares son donde mayor exclusión sienten las personas de la diversidad sexual.

En una evaluación general, al solicitar a los participantes calificar el nivel de respeto de la sociedad de Guadalajara hacia la población LGBT, los tapatíos se llevaron 7.3 puntos de un máximo de 10.

En los aspectos de convivencia y parentlidad se obtuvo que la mayoría de los encuestados son solteros y comparten el hogar con sus padres, aunque 10 por ciento vive en unión libre y 3.5 por ciento está casado. Un 4.5 por ciento de los LGBT encuestados refirió tener hijos.

En otros aspectos sociodemográficos se concluyó que la mayoría de los encuestados cuentan con educación superior, son empleados y se reparten principalmente entre católicos (45 por ciento) y no practicantes (mismo porcentaje).

NÚMERO

94.5 por ciento prefirió no levantar denuncia por las agresiones

JJ/I

 

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