‘Salimos con miedo’

  • Las unidades de carga se estacionan en línea amarilla para utilizar los cajeros automáticos o buscar algo de comer. Foto: Carlos Ibarra
  • Ana Lucía Gómez González y su familia utilizan a diario la Avenida López Mateos Sur, y aseguran que es un riesgo que tráileres entren a la Ciudad por esta vía. Foto: Carlos Ibarra
Julio Cárdenas/Mural

Guadalajara, México (03 agosto 2017).- “Todos los días pasamos el miedo de salir”, expresa Ana Lucía Gómez González, con la mirada fija en los tráileres que circulan por los ocho carriles de la Avenida López Mateos Sur.

Hace ocho años se mudó al Fraccionamiento El Manantial, en Tlajomulco de Zúñiga, ubicado junto a la arteria, con la promesa de que un libramiento al sur de la Ciudad, que acabaría con los peligros del tránsito pesado, estaba por inaugurarse.

“Eso fue hace 8 años, y es hora que el Macrolibramiento ni siquiera lo han abierto”, recuerda.

Durante este tiempo, indica, a su familia y vecinos les ha tocado resentir la falta de regulación del tránsito pesado, pues el ingreso de su fraccionamiento se ve constantemente obstruido por tráileres estacionados que aprovechan los únicos bancos que encuentran en la salida de la Metrópoli.

“¿No ves los carros que vienen para poder salir?, ya nos ha tocado ver cómo vecinos han chocado fuerte a la hora de salir”, relata.

Es por eso que ve como una esperanza las iniciativas para establecer horarios restrictivos que impulsan tanto el Alcalde de Tlajomulco, Alberto Uribe Camacho, como la diputada emecista Lourdes Martínez Pizano.

La vía rápida, dice, ya se vio alcanzada por la urbanización: de acuerdo con el Instituto de Información Estadística y Geográfica (IIEG), se calcula que la avenida concentra a 75 mil 440 habitantes de 28 colonias aledañas.

“Esta arteria la estás transitando todo el día, a todas horas, pero ya salimos con miedo porque no sabemos cómo van a estar los traileros, van en el carril de alta, a 80 kilómetros por hora, con esas cajas tan pesadas no pueden frenar, ya se han llevado a varios carros; se tiene que hacer algo entre todos”, concluye.

Esta inquietud también es compartida por transportistas como Rodolfo Gámez Martínez, de Laredo, Texas, quien transita esa vía desde hace 15 años, advirtiendo de la poca infraestructura destinada para ellos.

“Yo hubiera preferido moverme a medianoche, porque es paso libre y ni interfiero con nadie, ni arriesgo a nadie”, dice, al regresar del cajero que encontró al lado de El Manantial.

“Allá, esto lo tenemos en cualquier paradero que llegamos, y aquí no, aquí no pasamos de pararnos en un tejabán a comer lo que haya”.

 

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