Invasión a La Primavera, una historia de despojos

Antes de que se echara abajo el decreto de 1980, en Santa Ana Tepetitlán, tras una lucha intestina, se aparceló ilegalmente el bosque y se sentaron las bases del actual desastre urbano.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MILENIO JALISCO.http://www.agustindelcastillo.com/

El desastre urbano y humano que hoy se desborda por el lindero oriente del bosque La Primavera, no es obra de la casualidad. Su origen remoto es una disputa interna en el ejido Santa Ana Tepetitlán, que derivó en un presunto despojo de tierras de régimen comunal, ilegalmente aparceladas (bosques y selvas no pueden fraccionarse según la Ley Agraria vigente) a favor de nuevos ejidatarios, que impulsaron después el amparo para derribar el obstáculo del área natural protegida.

De esta historia, uno de los protagonistas esenciales es un viejo campesino, Tranquilino Flores Aguilar, quien ha reclamado, hasta ahora sin éxito, ser una de las víctimas del despojo de ese potrero que se le dotó a la comunidad agraria, bajo el nombre de Las Lomas, desde el año 1965, como ampliación al ejido conformado en 1924.

La lucha de este hombre está plasmada en la actualidad en los juicios de amparo 1470/2012 y 274/2013. De este último, apenas ayer por la tarde, presentó un recurso de revisión porque el juez séptimo de distrito en materia administrativa y el trabajo, de Zapopan, determinó sobreseer el proceso.

Pero es en el juicio de 2012 donde ofreció una apretada y completa síntesis del problema.
Allí señala que el desastre se consumó cuando la justicia federal separó, entre 2007 y 2008, la superficie de Las Lomas del polígono protegido.

“El Ejido, al quedar desamparado del decreto proteccionista, las invasiones y despojos de la superficie señalada se llevaron a cabo con más fuerza y a la vista de todos”.

El 4 de marzo de 1966 “se publica la resolución emitida por el Ejecutivo del Estado en donde se dota al Ejido quejoso por concepto de ampliación de 641 hectáreas y en el resolutivo cuarto de la misma determina lo siguiente: ‘la superficie afectada se destinará para usos colectivos de los 40 capacitados según resultado del censo que se practicó el 23 de Septiembre próximo pasado’ […] en el resultando tercero determinó quienes son las personas capacitadas con derecho a la acción de ampliación intentada y señala cuarenta nombres”.

El 12 de septiembre de 1995 la asamblea ejidal “decidió constituir la Comisión de Administración y Resguardo del predio Las Lomas, en donde figuran precisamente los suscritos […] con estas dos documentales públicas se establece que los suscritos somos los directamente derechosos porque fuimos beneficiados con dicha resolución y que de ninguna manera se nos adjudicó terreno en forma individual, sino que fuimos 40 beneficiados en forma comunal y explotación colectiva de las 641 hectáreas […] por otra parte, el ejido y el Registro Agrario Nacional no cuentan con un padrón de ejidatarios a partir del 4 de Marzo de 1966 que es cuando se amplió al ejido con la dotación de 641 hectáreas beneficiando a cuarenta personas para que explotaran en forma colectiva dichas superficies entre las cuales nos encontramos los suscritos”.

Esto no fue obstáculo, asegura, para que el 9 de Abril del 2006, la Procuraduría Agraria elaborara de forma espuria “un documento que denominó acta de asamblea por la cual se incorporó al ejido al programa identificado como ‘ADAAPTE’ para delimitar y destinar tierras parceladas dentro de la cual no analizan la resolución presidencial de fecha 4 de Marzo de 1966 en forma separada, ni tampoco los derechos que nos correspondían a los cuarenta beneficiados, y en forma inexplicable se señala en dicha acta, que 167-19-78 hectáreas, se encuentran en posesión de un diverso Ejido y que éstas forman parte de la superficie mayor aquí impugnada […] a 47 ejidatarios indebidamente les adjudica 282 hectáreas de la superficie boscosa […] y a otras 255 personas, se les adjudica en partes iguales 192 hectáreas pertenecientes también a la zona boscosa y que las mismas forman parte de la superficie mayor materia del presente amparo. Y de las 192 hectáreas, sólo quedarían 50 por ciento de las mismas al restarles las calles, acantilados o desniveles naturales, así como las tierras ocupadas en forma directa por el H. Ayuntamiento de Zapopan, Jalisco, por lo que sólo restaría un lote de 330 metros para cada uno de los 255 ya señalados aproximadamente […] sólo fue una tomadura de pelo y una lotificación disfrazada”.

El amparo contra el polígono de protección (413/2001) ya corría su propio impulso. Fue fallado a favor en 2007 por no haberse notificado de forma adecuada, y confirmado en 2008. La historia de la invasión irregular de las barrancas de Las Lomas hacia el bosque, que de estos dos procesos derivaron, aún no termina.

Zapopan, principal obstáculo para proteger El Tepopote

El conflicto de intereses más grande para la preservación de los bosques de El Tepopote, paraje natural que en el pasado estaba integrado a La Primavera, se genera en los ordenamientos jurídicos del Ayuntamiento de Zapopan: mientras define en el plan parcial vigente que una parte de esa zona de bosque puede urbanizarse (lo que por otro lado, es ilegal, pues se necesita un permiso federal ajeno a sus potestades), en su Ordenamiento Ecológico local, el espacio mismo urbanizable está definido como “zona de conservación”.

La contradicción es pertinente porque el ayuntamiento ha manifestado, después del incendio de los pasados 2 y 3 de abril, sobre más de 800 hectáreas, su voluntad de “blindar” de urbanizaciones la zona. Para ello, ha presionado a las delegaciones federales de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) y de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), que se emita una declaratoria formal para impedir que se cambie el uso de suelo por 20 años.
La respuesta es que ese procedimiento es automático, según la Ley General de Desarrollo Forestal Sustentable lo prevé en su artículo 117. Es decir, el sistema de información del gobierno federal ya tiene el polígono definido, y no otorgará un cambio de uso de suelo durante ese periodo… pero si Zapopan lo permite un plan parcial, y no se notifica a la autoridad federal de ello, el riesgo es que se genere un vacío que podrían aprovechar los interesados.

“Nosotros no vamos a otorgar ninguna autorización de impacto ambiental para un fraccionamiento o de cambio de uso de suelo forestal, no se puede, el sistema está alimentado con los polígonos de incendios de cada año, Y no se puede brincar ni por excepción ni hay manera de engañarlo […] el problema es que tener un plan parcial que lo permite, y luego contar con permisos municipales, puede generar una situación legal mala, porque los empresarios se van al tribunal administrativo o a un amparo para exigir que se les permita construir, y ya de una orden de juez si es federal, se nos puede complicar”, reconoció a MILENIO JALISCO un funcionario de la Semarnat.

De este modo, el Ayuntamiento de Zapopan tiene en sus manos la solución de conflicto: debería corregir la anomalía, y de este modo, daría un verdadero paso para preservar El Tepopote: que el ordenamiento ecológico local, del que pronto se emitirá una nueva versión, lo mantenga como zona de conservación, y que el plan parcial de la zona sea cambiado (el proceso de consulta está por abrirse). Además, puede plantear la constitución de un área natural protegida municipal, como el mismo municipio hizo hace más de diez años para la zona de San Esteban-Nixticuil-El Diente, y la barranca del río Santiago.

El cerro de El Tepopote es lo que queda del más importante corredor biológico de La Primavera hacia la barranca del río Santiago. La investigación sobre el evento de abril no se ha podido cerrar por diversas contradicciones: el polígono afectado, por ejemplo. Mientras la Profepa señala que tras un recorrido in situ se contabilizaron 841 ha, el gobierno del estado y la Conafor señalan que fueron 904.8 ha, y Zapopan se va hasta 1,594 ha.

Los propietarios de la mayor parte de la superficie quemada son el ejido Zoquipan y el Instituto de Pensiones del Estado de Jalisco, ambos obligados a presentar un plan de restauración o “reparación del daño”. Otros posibles dueños no han sido aún reportados por el catastro de Zapopan, municipio donde se enclava la totalidad del cerro.


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Restaurarán bosques quemados con casi 1.8 millones de árboles

El sector ambiental en Jalisco arrancará esta semana la temporada de reforestación 2017, con casi 1.8 millones de plantas y 1.3 millones de obras de restauración de suelos sobre 7,625 hectáreas, una vez que se han regularizado las lluvias, y la pesadilla de los incendios forestales ha quedado atrás, por este ciclo.

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Magdalena Ruiz Mejía, destaca la importancia de “reforestar y restaurar” superficie afectada dentro de estándares técnicos adecuados, con la participación de los municipios y de los propietarios de predios forestales, dado que este ha sido, de lejos, el año más desastroso para la entidad: el cierre de la temporada se dio en 178,460 hectáreas, es decir, más de 2 por ciento del estado y cerca de 4 por ciento de la superficie forestal, una marca que sólo superaron en medio siglo los estados de Oaxaca y Chiapas, en el aciago año 1998.

“Uno de los problemas principales del sector forestal son los incendios. En el transcurso del primer semestre del presente 2017, se presentaron condiciones climatológicas adversas en el territorio de Jalisco, registrándose las temperaturas más altas de la historia, aunado a la ausencia de lluvias significativas, desde octubre de 2016 […] estas condiciones dieron como resultado un año atípico dentro del historial del registro”, señala la funcionaria.

Por ello, es fundamental la coordinación interinstitucional, en busca de revertir la tendencia negativa en los ciclos 2016 y 2017, los registros de bosque quemado más altos de la historia de Jalisco.
Para este año, se pretenden plantar un millón 773,500 plantas en ocho proyectos específicos y 3,114 hectáreas entre los meses de julio y agosto. De lejos, el que abarca todo Jalisco y es el más ambicioso, está soportado por la Semadet y la Comisión Nacional Forestal (Conafor): un millón 695 mil arbolitos sobre 2,825 ha. El arranque de la reforestación será el próximo viernes en el municipio de Atemajac de Brizuela, en la sierra de Tapalpa, con cuatro mil plantas en cinco hectáreas.
Posteriormente, se realizarán las siguientes reforestaciones: municipios de La Huerta, Casimiro Castillo, Villa Purificación, Cihuatlán y Tomatlán, en la región de la costa, y Poncitlán, en la zona de la ribera de Chapala, ocho mil arbolitos sobre 140 ha.

Área de protección de flora y fauna La Primavera, 24 mil arbolitos en 60 ha. Área de protección de flora y fauna Sierra de Quila, 20 mil plantas en 25 ha; parque nacional Nevado de Colima, 20 mil individuos en 50 ha. Mil árboles irán al parque Colomos III, sobre tres ha, y 1,500 para el proyecto Comunidad Sustentable, en Tlaquepaque, sobre seis ha.

Aparte, un millón 355 mil obras de conservación y restauración de suelos sobre 4,551 ha boscosas. El total que se pretende restaurar es de 7,625 ha, alrededor de 4 por ciento de la superficie quemada de este año.

SRN

 

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