“¡Alfaro, regrésanos nuestra cancha!”

La remodeló el Comude… Para que entrenaran los amigos del alcalde, denuncian usuarios

Desde hace 14 años pagan para usar el espacio y mantener saludables a cientos de niños que encuentran en el deporte una salida sana a sus energías; renovaron el lugar, pero les niegan el acceso, ya que sólo se usa los viernes para el equipo “Guadalajara Guadalajara”

Por Rafael Hernández Guízar/pagina24Jalisco

“Queremos nuestra cancha, queremos nuestra cancha”, exigían a gritos padres de familia y niños al alcalde Enrique Alfaro, pues de un día para otro les quitaron la oportunidad de entrenar en la unidad deportiva Tucson: su espacio es ocupado por un equipo del ayuntamiento tapatío, el “Guadalajara, Guadalajara”, casualmente la marca del alcalde/Fotos: Francisco Tapia

“Queremos nuestra cancha, queremos nuestra cancha”, exigían a gritos padres de familia y niños al alcalde Enrique Alfaro, pues de un día para otro les quitaron la oportunidad de entrenar en la unidad deportiva Tucson: su espacio es ocupado por un equipo del ayuntamiento tapatío, el “Guadalajara, Guadalajara”, casualmente la marca del alcalde/Fotos: Francisco Tapia

Niños y padres de familia encabezaron ayer una protesta contra el Consejo Municipal del Deporte (Comude) en Guadalajara, denunciaron que les niegan la oportunidad de usar las canchas de futbol que ahora son “privadas”.

Se trata de los integrantes de la escuela de futbol de la unidad deportiva Tucson quienes tienen ya 14 años de permanencia en este sitio; sin embargo, ahora los niños deben entrenar en canchas de cemento con tornillos salidos, pues se ha reservado el espacio para una liga del ayuntamiento tapatío denominada “Guadalajara Guadalajara”.

Apolonio Fajardo Gómez, coordinador de la escuela de futbol, aseguró que el Comude los engañó, pues tras la remodelación de la unidad deportiva les han restringido el acceso pese a que pagan por el derecho a usarla.

“La escuela tiene ya 14 años trabajando de forma regular, tenemos 80 alumnos, incluso niños que apenas están en la primaria o preescolar, y desde hace 14 años se habían hecho los entrenamientos de forma regular con el pago al ayuntamiento, con entrenadores capacitados; hace medio año  se empezó a remodelar la unidad y el Comude nos prometió que una vez remodelada la cancha podría ser utilizada por nuestro equipo, ahora ya cambiaron de opinión y muestran molestia hacia nosotros”, denunció en entrevista con Página 24.

“Los niños ya estaban acostumbrados a ese espacio, son vecinos de la zona”, siguió.

–¿Y qué argumento les dan?

–Pues la cancha actualmente está cerrada y solamente se usa los viernes por la liga de futbol del Comude, a nosotros nos dicen que ya no se va a poder utilizar aunque a los papás les mienten porque cuando van a pedir información a las oficinas, a ellos les dicen que sí se puede y a nosotros nos dicen que no.

–¿Y ahora dónde están entrenando?

–Pues estábamos en un espacio de tierra pero luego pusieron unas bancas, luego nos fuimos a las canchas de basquetbol pero ahí hay unos tornillos y fierros muy feos, peligrosos, que son un riesgo para nuestros alumnos y ahora sí que andamos como nómadas por toda la unidad y el espacio que nos corresponde desde hace 14 años ya está cerrado, esa es nuestra molestia.

Padres de familia y niños con pancartas reclamaban al unísono al alcalde “Queremos nuestra cancha, queremos nuestra cancha”, envió un mensaje al alcalde tapatío a través de este diario:

“Que nos apoye porque no estamos pidiendo nada fuera de lo extraordinario, que estamos fomentando el deporte y queremos que los alumnos sigan capacitándose en el futbol, que sean alumnos y gente sana, gente de bien porque actualmente nos quejamos de que hay pandillerismo y que el Teatro Degollado ya fue rayado, pero eso puede pasar si a los niños los sacamos de espacios deportivos, eso es lo que estamos pidiendo, al señor Enrique Alfaro le pedimos que ponga orden con sus funcionarios de Comude y que apoyen el deporte porque están para eso”.

Se pusieron sobre la mesa acusaciones de discriminación, corrupción y abuso de autoridad, algo en lo que exigieron al alcalde una pronta respuesta, pues en aras de seguir entrenando, estos niños corren el riesgo de ser agredidos por otros usuarios de la unidad deportiva, así como de resultar heridos por los muchos defectos del mobiliario y la unidad misma.

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