Mujeres conversan sobre migración

Función. Las activistas buscan mejores condiciones para este sector. (Foto: Grisel Pajarito)

La lucha contra el prejuicio es una de las tareas pendientes que tiene la sociedad mexicana ante el fenómeno de la migración, consideró Norma Romero Vázquez, coordinadora de Las Patronas, el grupo de 14 mujeres que ha alcanzado reconocimiento por su labor brindando alimentos a quienes circulan a bordo del tren conocido como La Bestia.

“Lo que quiero es que la gente empiece a conocer al ser humano tal como es, a verlo como persona, a que no lo juzgue por verlo sucio o por cargar a una mochila”, indicó al participar en el conversatorio denominado Mujeres al frente de la lucha contra la desigualdad, realizado ayer en la Escuela Superior de Arquitectura (Esarq).

Ahí, expuso los retos y motivaciones del trabajo humanitario que realiza el grupo que ha recibido reconocimientos como el Premio Nacional de Derechos Humanos.

“Empecé a hacer esta labor porque me sentía inútil, porque no estaba dando nada de mi tiempo hacia algo que podía cambiar. Empezamos a dar la comida y una de las mujeres de la comunidad me dijo: ‘¿Y tú crees que dando de comer a esta gente vas a cambiar al mundo?’ Y yo le dije: ‘¿Y quién te dijo a ti que yo quiero cambiar al mundo? Quiero cambiar yo, quiero saber qué soy capaz de hacer’. Muchas veces no nos cuestionamos, no nos damos cuenta que cada uno de nosotros tiene un potencial”.

Además, expuso cómo cuestiones como la aplicación del Plan Frontera Sur o el incremento de la violencia en Veracruz han repercutido en que disminuya el número de migrantes que transitan por la localidad de La Patrona. Si en 2010 atendían hasta 800 personas diarias, en 2014 ya eran 300 y el número sigue en descenso.

“De los 300 que estábamos apoyando, ahora ha bajado el número a 100 o 150 personas diarias. Muchos nos dicen que los polleros les cobran de 100 mil a 150 mil pesos por cruzar de frontera a frontera”.

La elección de nuevas rutas ha repercutido, por ejemplo, en el número de migrantes que circulan por el Pacífico y, por ende, pasan por Guadalajara.

Elisa Guerra, de la organización FM4, también presente en la mesa, indicó que si en 2014 la organización brindó servicios a alrededor de 3 mil migrantes, el año pasado cerró con el doble de atenciones. Además, desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, se ha elevado el número de personas que buscan permanecer en el país.

“Lo que quiero es que la gente empiece a conocer al ser humano tal como es, a verlo como persona, a que no lo juzgue por verlo sucio o por cargar a una mochila”
Norma Romero Vázquez, coordinadora de Las Patronas

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