Retoman el boteo vecinos de San Rafael

 

A Josefina Ramírez Gómez, de 63 años de edad, la detuvieron el pasado viernes por participar en una protesta en contra de la construcción de un colector pluvial en el Parque San Rafael, en Guadalajara. Aun así, ayer volvió a participar en el boteo para recabar recursos y continuar con la batalla legal.

“No nos van a intimidar”, dijo respecto a la respuesta que han tenido por parte del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa), del Ayuntamiento de Guadalajara y la Policía tapatía.

De los hechos de hace unos días, comentó: “Fue algo increíble, la verdad, por el hecho de que necesiten tantos policías. ¡Más de 10 policías para detenerme a mí! Le dije: ¿Qué me ven cara de delincuente o qué? Eso impresiona a cualquiera. Pero no nos vamos a detener. Yo les dije que vamos a seguir porque estamos en nuestro derecho y no estamos violando ninguna ley”. Como prueba, agregó, dos horas y media después fue liberada, sin pago de fianza ni cargos en su contra.

Respecto a su participación en la campaña de boteo que se realizó ayer en el cruce de las avenidas Juárez y Federalismo, desde las 10 hasta las 15 horas, respondió: “Ah, es que sigo y seguiré en la lucha”. Cuando se acercaba a transeúntes y automovilistas les explicaba que necesitaban reunir un millón de pesos para pagar la garantía requerida por un juez federal para suspender las obras en el parque.

Por su parte, la presidente del Colectivo Unidos por Jardines de la Paz y Colonias Aledañas, Gabriela Cervantes Fuentes, refirió que la respuesta al boteo ha sido “muy buena, hay mucha solidaridad por parte de los ciudadanos”.

En cuanto al proceso legal, pues el Siapa y el ayuntamiento tapatío presumen haber echado abajo la suspensión definitiva, la líder de los manifestantes indicó que no han recibido la notificación respecto al ultimátum de pago, por lo que califica como una argucia legal la esgrimida por los promotores de la obra e insistió en que la pelea continúa en tribunales.

Además, acusó al Siapa y al gobierno de Guadalajara de intentar intimidar y criminalizar las protestas ciudadanas. Recordó que además de las detenciones de dos personas de la tercera edad del viernes, una semana antes la Policía tapatía se llevó a otras tres manifestantes a los que posteriormente tuvieron que liberar también sin cargos ni fianza en su contra.

“Ellos buscan amedrentar y asustarnos, pero no nos vamos a dejar porque no estamos haciendo nada fuera de la ley, al contrario, estamos defendiendo nuestro entorno”, subrayó Gabriela Cervantes.

“Fue algo increíble, la verdad, por el hecho de que necesiten tantos policías. ¡Más de 10 policías para detenerme a mí!”
Josefina Ramírez Gómez, vecina de 63 años

JJ/I

 

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