“Que estuviera preparada”, pidió Miguel a su viuda

(Foto: Grisel Pajarito)

Con la voz entrecortada, que apenas se escucha, Cristina Carrillo Díaz recordó que su marido, el dirigente wixárika asesinado el sábado, Miguel Vázquez Torres, quien le dijo “que estuviera preparada para esto”: su posible muerte.

Señaló vía telefónica que la comunidad y la familia demandan a las autoridades estatales que se aclare el doble crimen, de Miguel y su hermano Agustín, y “que se haga justicia”.

Hasta ayer ninguna autoridad se había comunicado con ella ni tenía conocimiento de que se preparara algún acercamiento con los familiares.

A través del teléfono se escucha el aire que barre el pueblo, situado en la región Norte de Jalisco. La llamada parece cortarse una y otra vez.

La viuda del ex presidente del Comisariado de Bienes Comunales de San Andrés Teponahuaxtlán indicó que Miguel no le comentó que hubiera recibido amenazas.

Sin embargo, añadió, durante el sepelio realizado ayer dirigentes del actual comisariado revelaron que sí han sido objeto de amenazas de muerte.

Carrillo Díaz, wixaritari al igual que su esposo, señaló que Miguel era una persona muy amistosa, que “no era pleitero (sic)” ni muy borracho; donde quiera hacía amigos, por su carácter.

Miguel Vázquez Torres era profesor de primaria y tenía 39 años; dejó a su mujer y a cinco hijos. Él y su hermano fueron enterrados ayer en el panteón cercano al pueblo Tuxpan de Bolaños, donde un grupo criminal los victimó.

En la comunidad el ambiente es de pesadumbre y malestar. Los dos hermanos eran bastante apreciados. Miguel encabezó el comisariado de bienes comunales que en septiembre del año pasado, en medio de gran tensión, empezó a recuperar las tierras de las que se apoderaron ganaderos en la Yesca, Nayarit.

 

GE/I

 

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