Alistan casa de apoyo para los repatriados

(Foto: Grisel Pajarito)

 

Debido a que el número de deportados que son devueltos a México desde Estados Unidos es alto y muchos de ellos no cuentan con familiares en el país o se sienten desvinculados de la sociedad, en junio abrirá la Casa del Refugiado, que brindará estancias de varios meses a repatriados mexicanos y centroamericanos en lo que su situación logra estabilizarse.

La casa es una iniciativa del padre Alberto Ruiz Pérez, párroco del templo de Nuestra Señora del Refugio, ubicado en el cerro del Cuatro y donde desde 2011 opera una casa de apoyo a migrantes en tránsito.

“Recientemente hemos querido abrir la Casa del Refugiado porque desde el año pasado se vio la necesidad de atender otro tipo de situaciones, de personas que ya no pueden ir a Estados Unidos o ya no quieren ir, pero no quieren regresar a Centroamérica para tener la seguridad que no tienen en sus países de origen, porque muchas veces tienen amenazas de muerte”, explicó Ruiz Pérez.

El proyecto, detalló, avanza con la ayuda de otras parroquias y del arzobispado tapatío, sin fondos gubernamentales de por medio.

“Algo que me ha sorprendido es que han estado llegando personas, a partir de enero, que nos han pedido refugio siendo mexicanos (…) Muchos o no nacieron aquí o no los registraron, muchas veces no podemos sacar una CURP, no podemos sacar un INE porque no tienen documento que avale que son mexicanos (…) Esas personas me dicen que no quieren regresar porque no tienen a dónde llegar, que quieren quedarse a trabajar (en Guadalajara)”.

Pero el tiempo vivido en el exterior no es el único motivo por el que estos mexicanos se sienten extranjeros en su propio país, pues el sacerdote refirió que los casos que han recibido son principalmente de personas originarias de Michoacán y Zacatecas.

“También dicen que por la situación de violencia no pretenden regresar a sus lugares de origen y que sus familiares fueron expulsados por la inseguridad. Es lo mismo que viven los centroamericanos que no pueden regresar a Honduras, Guatemala o Salvador”.

Aunque se espera que la casa, con capacidad para hasta 60 refugiados, abra sus puertas en junio, desde ahora brindan asesoría jurídica a los extranjeros interesados en tramitar una visa humanitaria.

Bajan expectativas de atención a repatriados

Al conocerse que la cifra de repatriados jaliscienses con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es más baja que con Barack Obama, las expectativas en el gobierno estatal para atenderlos también bajaron.

El secretario de Desarrollo e Integración Social, Miguel Castro Reynoso, comentó que habían proyectado un retorno mayor de connacionales, lo cual permite estar ahora en condiciones propicias para recibirlos.

“Finalmente, con el paso de los días, el ingreso el 20 de enero de Trump al gobierno y su etapa posterior ha sido de bastante normalización, es decir, la cantidad que se presuponía iba a darse y no se dio (…) esto ha permitido que el gobierno del estado junto con la Federación tengan condiciones propicias para poder atender a quien así lo demande”.

Precisó que la expectativa de retorno era mucho mayor y particularmente en Jalisco había una gran preocupación por este tema; sin embargo, sólo llegaron mil 976 repatriados del 1 de enero al 16 de abril, según cifras del Instituto Nacional del Migrante (INM).

“Han sido más las declaraciones mediáticas que la efectividad que el gobierno ha tenido con respecto al tema de la repatriación de migrantes. Evidentemente esto sí ha generado mucho ruido, pero los resultados que se tienen del número de repatriados ha sido menor que el que se tuvo con Obama”.

Con esta situación, la bolsa de recursos para atenderlos no ha sido rebasada.

“Hay condiciones propicias para poder ayudarles a que por lo menos encuentren una base mínima de orden y poder regresar a sus actividades”.

Castro Reynoso mencionó que les preocupaban prioritariamente los temas de educación, salud pública y trabajo, los cuales ya están resueltos con las dependencias correspondientes para apoyarlos en cuanto lo requieran.

Además, tienen otro apoyo con la Secretaría de Desarrollo Rural, con una bolsa de 10 millones de pesos para opciones productivas para el campo.

“Desde el año pasado se vio la necesidad de atender otro tipo de situaciones, de personas que ya no pueden ir a Estados Unidos o ya no quieren ir, pero no quieren regresar a Centroamérica”
Alberto Ruiz Pérez, párroco del templo de Nuestra Señora del Refugio

JJ/I

 

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