Ordena Juez frenar torre en GDL

  • En este terreno, ubicado en Acueducto y José María Escrivá, se pretende construir una torre de 18 pisos, lo que según vecinos contraviene los planes parciales vigentes en la zona. Foto: Carlos Ibarra
    Jonathan Compton/Mural
Guadalajara, México (29 abril 2017).- Para los vecinos de Colinas de San Javier, el Gobierno de Guadalajara se hizo “de la vista gorda” para impedir la edificación de una torre de 18 pisos en la colonia .

Desde el 8 diciembre pasado, el Ayuntamiento concedió la licencia de construcción M-0116-2016 para el desarrollo vertical denominado Némesis, en Acueducto y José María Escrivá, pero lo hizo basado en el Plan Parcial sin vigencia, señaló Miguel González Serrano, representante legal de los vecinos de esta zona.

Según obra en el expediente del juicio de nulidad 2320/2016 de la Tercera Sala del Tribunal de lo Administrativo (TAE), la empresa Inmobiliaria Sierra de Morones pretende levantar un plurifamiliar con un centenar de departamentos, además de oficinas y locales comerciales, en 5 mil metros cuadrados del terreno ubicado frente al edificio conocido como Vista Acueducto.

La constructora había obtenido el dictamen de trazo, usos y destinos específicos el 25 de marzo de 2015, un mes después que se actualizaron los Planes Parciales, que le permitían urbanizar en la zona hasta con un coeficiente de ocupación de suelo de 0.6 (COS) y un coeficiente de utilización de suelo de 6.0 (CUS).

Sólo que dicho ordenamiento municipal quedó sin efecto, por una suspensión otorgada por el TAE tras un proceso promovido por sus irregularidades, y el Municipio se tenía que basar en los anteriores de 2011, 2008 y 2003, de acuerdo con el jurista.

Los aplicables actualmente establecen como máximo 0.4 de COS y 1.2 de CUS, y la actual Dirección de Obras Públicas autorizó el proyecto que quintuplica la densidad de lo permitido, conforme a documentos en poder de MURAL.

“Es un acto evidente de corrupción por parte de la Administración alfarista, pues tuvo los elementos jurídicos para negarse a otorgar esa licencia de construcción, que devenía de un uso de suelo irregular y por el contrario, fue partícipe de ello, era un tema de voluntad, porque se basó en una norma que no está vigente, en coeficientes que no aplican, y no se negó”, expuso Serrano.

El abogado señaló que el TAE ordenó al Ayuntamiento dejar sin efectos el aval para construir y suspender cualquier obra, pero no lo ha acatado.

Esto, a pesar que también dos jueces federales en Materia Administrativa, por medio de las demandas de Amparo 3099/2016 y 1270/2017, instaron al Gobierno tapatío a obedecer el fallo, lo que no se ha cumplido.

En el terreno, se constató que no hay sellos de clausura y se apreció un camión que realizaba trabajos previos de mecánica de suelos y perforaciones de cimentación.

Presumen respetar suspensión

El Ayuntamiento de Guadalajara justificó que, al no otorgar nuevos permisos al desarrollo inmobiliario en Acueducto y José María Escrivá, se está cumpliendo la orden emitida por el TAE.

El Municipio indicó, a través de una ficha informativa del área de Comunicación Social, que el dictamen de usos, trazos y destinos para el edificio fue emitido el 25 de marzo del 2015, cuando aún estaba vigente el Plan Parcial de Desarrollo Urbano, publicado en febrero de ese mismo año.

El documento quedó sin efectos el 27 de marzo de 2015, resaltó.

Asimismo, refirió, la licencia de construcción M-0116-2016 expedida por la actual Administración, fue con base en el dictamen de usos, trazos y destinos aprobado en el Gobierno municipal pasado, por lo que se considera una consecuencia legal.

Para la Administración, detalla el informe, el desarrollo inmobiliario no puede ser clausurado, pues la licencia de construcción ya había sido emitida cuando el TAE dictó la suspensión.

Únicamente, se detalla en el escrito, estaría impedido a emitir nuevos actos, como cambio de proyecto o habitabilidad.

 

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