El 22 de abril no debe echarse al olvido

(Foto: Liliana Razo)

Aún existen cicatrices y pendientes, así que el 22 de abril de 1992 no debe olvidarse. Es necesario recordar que las explosiones en la calle Gante del barrio de Analco en Guadalajara significan una tragedia para todos los jaliscienses.

Para Jorge Gómez Naredo, profesor de la Universidad de Guadalajara (UdeG), y Ricardo Fletes Corona, jefe del Departamento de Desarrollo Social del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), la memoria sobre este hecho no debe morir.

“No se debe de olvidar el 22 de abril, debe de existir esta memoria porque marcó a la ciudad. Existen todavía pendientes con los lesionados, existe todavía esta necesidad de luchar. Las autoridades deberían de tomar cartas en el asunto. La otra (tarea) es no repetir la historia, es decir, hasta qué punto la ciudad se ha construido para tratar de evitar este tipo de catástrofes”, se cuestionó Gómez Naredo.

“Es indispensable no dejarlas en el olvido. Y es darle un no al olvido y un sí a la memoria. Las explosiones nos dejaron ver cómo se construyen las tragedias sociales. Y cierto es que Guadalajara no es la misma desde aquel 22 de abril de 1992 y hay que reconocer que no estamos mejor. Dolorosamente, estamos en peligro de que vuelvan a suceder cosas parecidas por la inacción y porque quieren que esto quede en el olvido”, aseguró, por su parte, Fletes Corona.

Para Gómez Naredo, entre las lecciones aprendidas con aquella tragedia está la toma de medidas de prevención de desastres de esta magnitud, pero también se debe evaluar lo que se ha hecho, además de abrir el expediente para dar respuesta y encontrar a los responsables.

Y para no olvidar, el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) y el CUCSH presentaron el ciclo de conferencias La tragedia de Guadalajara: a 25 años de las explosiones del 22 de abril, durante el que se presentaron testimonios.

“Me impactó de manera personal, era un chiquillo. Trabajaba de dependiente en una papelería y vi imágenes en la tele… se me hicieron familiares por las calles donde vivía mi abuelita y quedé en shock”, narró el jefe del Departamento de Sociología, Igor González Aguirre.

“Me tocó vivir aquel 22 de abril siendo yo secretario de la Facultad de Psicología. Iba por la Calzada cuando empecé a ver correr a la gente, puse la radio y me enteré. Recuerdo que estando reunidos en Psicología de la UdeG como 475 personas pensamos que se iba a necesitar el apoyo y decidimos mandar un grupo de psicólogos al Code, y regresan porque les dijeron que no se ocupaban loqueros, no los dejaron entrar. Se hizo un trabajo de acompañamiento para la identificación de cuerpos porque los oficiales que hacían ese trabajo también tenían crisis”, relató el psicólogo José de Jesús Gutiérrez Rodríguez.

 

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