Conflicto político por El Zapotillo

El viraje sobre el megaproyecto de presa y acueducto El Zapotillo deja a las autoridades locales en oposición a los intereses de León; la UdeG pide claridad y los afectados esperan un posicionamiento del Gobierno estatal

Las organizaciones pidieron a la UNOPS resolver a favor de sus derechos territoriales y salvar a las poblaciones de la inundación
“Los proyectos han generado encono y discordia entre la población (por ser) conducidos con nula transparencia”
Comunicado
De la UdeG sobre El Zapotillo

Desde hace más de una década, la oposición ciudadana ha marcado la agenda respecto al megaproyecto de El Zapotillo, que pretende conducir más de 3 mil 800 litros de agua por segundo a las zonas industriales de León, Guanajuato.

Las últimas semanas han registrado una serie de intercambio de posiciones de las instituciones locales.

Las organizaciones que han defendido a los pueblos que se verían afectados por El Zapotillo anunciaron que realizarían una rueda de prensa en el Bajío para refrendar que la lucha por su territorio seguía en pie, como documentó Reporte Indigo el pasado 15 de marzo.

Pero el impulso ciudadano que había acompañado a las comunidades afectadas, sobretodo en lo referente a actores políticos hoy en las instituciones locales, ha dado la espalda a la lucha para buscar intereses para la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG).

La noche del lunes la Universidad de Guadalajara envió un comunicado a medios de comunicación en donde fijó su postura respecto a El Zapotillo, determinando que tanto los Gobiernos estatal y federal debían suspender el acueducto a León y transparentar el proyecto.

“A través de sus Centros Universitarios de los Altos y de los Lagos, la UdeG subraya que los proyectos han generado encono y discordia entre la población, porque su diseño e implementación han sido conducidos con nula transparencia y se han manipulado argumentos técnicos por razones políticas”, se lee en el comunicado de la máxima casa de estudios.

El comunicado señala claramente una oposición al acueducto El Zapotillo-León, pero también aclara que el problema del mismo proyecto no debe generarse como un conflicto entre Jalisco y Guanajuato.

A través del Observatorio Ciudadano para la Gestión Integral del Agua, la UdeG ha seguido el proyecto y manifestó que la inminente construcción se debe suspender para aclarar todos los puntos alrededor.

Agua para Jalisco

Desde el pasado 16 de marzo, los alcaldes metropolitanos emanados de Movimiento Ciudadano, acompañados por el diputado Augusto Valencia, exhortaron a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para continuar con el proyecto de El Zapotillo, pero bajo un esquema que privilegia el vital líquido para Guadalajara.

Bajo el argumento de un desabasto de agua de 3.56 metros cúbicos por segundo, los alcaldes le dieron un espaldarazo a las autoridades federales para seguir con la construcción de la presa.

El mismo evento sirvió para amagar al Gobierno estatal, de cuño priista, de cara al 2018, pues Enrique Alfaro Ramírez, alcalde de Guadalajara, expresó que su pronunciamiento también se generaba en el sentido de actualizar los datos sobre el proyecto y su contexto, pero no con “la contratación de organismos internacionales o despachos que vienen aquí a  cobrar millones de pesos, para tratar de decir una verdad a modo”.

Esto en clara mención a la contratación de la Oficina de las Naciones Unidas para el Servicio de Proyectos (UNOPS, por sus siglas en inglés) que desde finales de noviembre de 2014 firmó un convenio con el Gobierno del Estado para elaborar un “addendum” que determine la viabilidad de El Zapotillo.

Matizaron su discurso con un acotamiento para que el agua “beneficie a Jalisco”, agregando que se debe dejar de lado la altura de la cortina pues la actual construcción dotaría de agua a Los Altos y la ZMG.

Salvar a los poblados

En los próximos días la UNOPS presentará un informe al Ejecutivo estatal para determinar la viabilidad del megaproyecto hídrico, que a decir del propio gobernador será la que ponga fin a la indeterminación de dicho poder para continuar con éste.

La continuación, pese a que hoy existe un fallo de la Suprema Corte de Justicia de la Nación que invalida el convenio de 2007 –que determina una altura de la cortina de la presa a 105 metros– y una suspensión desde un juzgado federal, podría ser a través de un nuevo convenio impulsado por Aristóteles Sandoval.

El pasado 14 de marzo las organizaciones hicieron un llamado para que UNOPS resuelva a favor de sus derechos territoriales y logre salvar a las poblaciones de la inundación, no sólo de Temacapulín bajo una cortina de 80 metros sino, de Acasico y Palmarejo.

“Hacemos un enérgico llamado a la UNOPS a no convalidar la actual política pública estatal de gestión del agua, deficiente, costosa y miope, que privilegia el ‘negocio’ de unas pocas empresas a costa de la violación de derechos humanos fundamentales de pobladores de los Altos de Jalisco.

Sin mencionar el cúmulo de irregularidades e ilegalidades en las que ha incurrido el Estado mexicano para aprovechar una cuenca que, en principio, nunca debió de considerarse para resolver los problemas de agua de la Zona Metropolitana de Guadalajara”, se lee en el comunicado del Comité Salvemos Temacapulín, Acasico y Palmarejo, el Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario (Imdec), y otras asociaciones.

Un nuevo convenio supone el fin para el estado actual de las comunidades afectadas por el proyecto, pues el gobernador lo impulsaría bajo el auspicio de los diputados locales. La dinámica será distinta bajo los argumentos de MC, que buscará favorecer sus intereses con uno que favorezca la continuación de El Zapotillo bajo la negociación de su postura.

 

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