Ven acuario como retroceso en derechos de los animales

(Fotos: Grisel Pajarito)

Mientras que el gobierno municipal y estatal promocionan el acuario Michin inaugurado este sábado en el Parque Alcalde, asociaciones animalistas califican su apertura como un retroceso a los avances alcanzados en Jalisco para frenar el lucro económico a costa de mantener animales en hábitats artificiales y con movilidad limitada, como en su momento fue su prohibición en circos.

“Estamos en contra de los espacios de explotación, no importa qué tan grandes o bonitos sean, este acuario viene en contra de los derechos de los animales, en contra del respeto a los animales, son jaulas de cristal, peceras, estanques, donde van a vivir cautivos cientos de animales”, declaró en entrevista Mónica Lepe, de la asociación Justicia y Dignidad Animal.

“La educación más importante que se le puede dar a un niño es el respeto y respetar la libertad a los demás, llevar a los animales a un lugar donde no van a poder salir y no es su hábitat natural, no va a enseñarle respeto a nadie, ni a niños ni a adultos, les va a enseñar que podemos poseer la libertad de los demás y eso es lo único que estos lugares enseñan”, agregó.

El acuario ha dado a conocer que contará con más de cuatro mil ejemplares de especies tanto exóticas como endémicas, tal es el caso del ajolote que se encuentra en peligro crítico de extinción y solo habita de manera silvestre en el Valle de México y la Sierra de Manantlán, pero en total el espacio cuenta con 150 especies distintas, desde peces payaso hasta mantarrayas y tiburones.

El costo de ingreso es de 199 pesos para adultos y 129 para niños.

Durante la apertura, la fundadora del acuario, Marisol Lozano Quiñones, señaló que se trata de un esfuerzo por conservar la biodiversidad de México y darla a conocer de manera lúdica a tapatíos y turistas, sin embargo, la animalista señaló que la principal función de este tipo de espacios es hacer negocio con las crías, ya que no las devuelven a su medio silvestre cuando se trata de especies nativas, sino que las exhiben o intercambian con otros parques acuáticos para exhibición.

“A ellos lo que les interesa es reproducir especies atractivas, por atractivas quiero decir redituables, que la gente va a pagar más boletos para entrar; esas especies, cachorros, pecesitos, mamíferos bebés se intercambian entre zoológicos y acuarios, y eso no es conservación, es negocio”, señaló Lepe.

“Aunque las especies sean obtenidas legalmente, porque estos lugares cuidan mucho la legalidad, nos parece que estos lugares son injustos porque vamos a ver animales que no presentan su comportamiento normal, los tiburones nadan cientos de kilómetros al día, acá vamos a ver peceras muy pequeñas para el tamaño de sus necesidades. No es ético”.

La representante de Justicia y Dignidad Animal dijo que preparan una campaña de información para que la gente no vaya al acuario, no porque el precio sea alto con respecto a los atractivos turísticos de la ciudad, sino por una cuestión de ética hacia el trato con los animales.

Por su parte, Lorena Pulido de la asociación animalista Tierra Nueva, considera que con la inversión superior a los 300 millones de pesos que se realizó para el acuario se pudo construir uno virtual con tecnología de punta para mostrar ecosistemas y animales de manera recreada, tridimensional y dinámico, para no sacrificar a los animales para fines lúdicos. Pero si alguien desea conocerlo, Pulido instó a ser consciente de que los ejemplares pagan un precio alto el poder estar al alcance de la gente.

“La tendencia son zoológicos virtuales sin animales vivos pero con herramientas multimedias y software, se recrean hábitats y especies, sin sacrificar animales. La desgracia mayor es que la ley federal permite la tenencia de estos animales, tendría que cambiar la ley”, señaló.

“Los padres de familia bien intencionados que desean acercar a sus hijos a que vean de cerca  un tiburón o pez payaso, antes de llevar a ver estos animales en esclavitud, (los invito a que) hablen con ellos y les expliquen que los animales no están en un lugar donde deben de estar porque lo que hay detrás es un negocio, los animales cuestan dinero. El precio que pagan los animales para que los chicos los vean es con su vida, con libertad y con su bienestar”, finalizó.

GT

 

Anuncios