Incumple GDL norma para reponer arbolado

En pie. Los inconformes, con todo y la presencia policiaca, muestran su inconformidad hacia el proyecto.

Si bien el gobierno de Guadalajara ha justificado el derribo de 172 árboles urbanos del Parque Liberación con el argumento de que repondrá 10 por cada uno, incumple la normatividad vigente para proceder con el retiro.

La norma estatal ambiental 001 establece que la reposición de arbolado urbano deberá fijarse con base en la biomasa perdida; esto consiste en calcular la cantidad de ejemplares necesarios para compensar los servicios ambientales que cada uno de los removidos generaba en el entorno, como generación de oxígeno, captura de CO2, sombra, entre otros, que varía según la edad del organismo retirado y su especie.

Además, la misma normatividad indica que previo a un retiro de arbolado se debe avisar a los vecinos y colocar mantas informativas a la vista pública; sin embargo, el gobierno del Guadalajara omitió estos pasos en el Parque Liberación, donde la madrugada del sábado comenzó a derribar con sierras 172 árboles para ampliar el vaso regulador El Deán.

“A fin de reponer el sujeto forestal retirado, el número de ejemplares a plantar deberá ser equivalente en biomasa y servicios ambientales prestados por aquél. La realización de podas, así como el trasplante y derribo de arbolado en zonas urbanas, deberá llevarse a cabo por personal técnico capacitado con el fin de evitar daños de cualquier índole que pudiera generar riesgo a la población”, se lee en la norma.

Sin embargo, al no haber socializado los trabajos, los vecinos rechazaron las obras en El Deán, así como los retiros de árboles, lo que generó confrontaciones entre la Policía municipal y los colonos en la zona, donde se aflojaba la tierra para trasplantar algunos organismos, mientras que los derribos fueron durante la madrugada.

“Cuando por alguna de las causas contenidas en la presente norma ambiental estatal sea necesario realizar el trasplante o derribo de arbolado en zonas urbanas, se darán a conocer a la población bajo las siguientes especificaciones: informar a los habitantes de la zona principalmente afectada a través de su presidente de colonos o algún representante, mediante la realización de una reunión informativa previa a la ejecución de los trabajos”, agrega la normatividad estatal.

También se lee que se debe “colocar un letrero en la zona donde se realizarán los trabajos de poda, trasplante y/o derribo de arbolado informando el tipo de trabajo a ejecutar, nombre y cargo del responsable, periodo aproximado de duración, número de autorización municipal, así como un número telefónico para atención ciudadana”.

Por su parte, el alcalde de Guadalajara, Enrique Alfaro Ramírez, publicó en sus redes sociales un video del año pasado en el que está con los vecinos informando sobre el proyecto contra inundaciones en El Deán para demostrar que sí hubo socialización, pero en ningún momento se les comenta que habrá retiro de casi 200 árboles del parque.

Continúa tensión entre vecinos y policías

Ni un niño puede cruzar la barrera fue la consigna que se les dio a los policías de Guadalajara que resguardaban el área del Parque Liberación (también conocido como El Deán), en la que se realizan tareas de intervención pese a las protestas de los vecinos.

“Prohibido”, se leía en las cintas amarillas. “Para todos” recalcaban elementos de seguridad cuando se dirigían a pequeños, de entre 4 y 12 años de edad, que cuestionaban por qué cada día aumentaba el perímetro restringido y la tala de árboles.

Desde hace unos días la tensión ha ido en aumento. Ayer, en un recorrido realizado por este medio, se pudo constatar que cada paso de vecinos inconformes con la obra era una señal de alerta para policías municipales.

Las acciones de protesta se retomaron a las 8 horas de este domingo en los cruces de la calle Imprenta y avenida Gobernador Curiel. A las 11 horas se recorrieron hacia cruces principales para expresar su inconformidad con la tala y supuesto trasplante de árboles, así como por la ampliación de vasos reguladores que a su parecer no resolverán el problema de inundaciones en la ciudad.

“Alfaro, no nos reprimas”, “No al ecocidio”, “Vecinos unidos e inconformes exigimos información”, “No al vaso regulador”, se leía en unas de las mantas y pancartas en los cruces de Gobernador Curiel y Lázaro Cárdenas.

En menos de una hora llegaron dos patrullas y cuatro elementos armados. Los manifestantes no eran más de seis adultos y dos menores.

“No somos delincuentes, ¿por qué esos policías no están mejor combatiendo la inseguridad, que tanta falta hace?”, señaló Abigail Ramírez, quien aclaró que su queja no tiene fines políticos, como lo ha señalado el ayuntamiento, que lleva 25 años viviendo en la zona y que en las pasadas elecciones votó por Enrique Alfaro Ramírez como presidente municipal de Guadalajara.

“Pedimos el apoyo de grupos ambientalista para parar este ecocidio al Parque Liberación y la criminalización hacia quienes nos oponemos a ellos”, solicitó José Antonio Ramos Salazar, quien tiene más de 30 años viviendo en la zona. “Hemos visto árboles caídos, ardillas, muertas, pájaros huyendo y los policías nos tratan como delincuentes cuando nosotros sólo estamos peleando nuestros derecho”.

 

GE/I

 

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