Se oponen a las obras hidráulicas en parque

OPOSICIÓN. El trasplante de árboles del Parque El Deán comenzó el martes por la noche, pero fue detenido ayer.

El martes por la noche una cuadrilla de trabajadores del Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (Siapa) y del Ayuntamiento de Guadalajara inició el trasplante de una decena de árboles en el Parque El Deán a fin de ampliar los vasos reguladores de agua en la zona; sin embargo, por la mañana encontraron oposición.

Al amanecer, una media centena de vecinos de las colonia Higuerillas y La Nogalera impidieron a los trabajadores continuar con los trabajos, y al mismo tiempo exigieron al alcalde Enrique Alfaro Ramírez la presentación del proyecto de ampliación de los vasos reguladores y la instalación de una mesa técnica para la revisión del mismo.

Con pancartas en mano levantaron consignas oponiéndose al vaso regular y a la tala de árboles: “¡No más inundaciones!, ¡no más pestilencia!”, “¡No más contaminación, no más dengue!”, y, como protesta, rellenaron con palas los huecos hechos por los trabajadores para trasplantar los árboles.

Andrea, vecina de la colonia Higuerillas, subrayó que los vecinos están de acuerdo con las mejoras, pero no con la destrucción de la zona. “¿Cómo nos va afectar la construcción del vaso en inundaciones, en el ambiente, en infecciones, en la salud?”, cuestionó.

El proyecto de la ampliación se remonta a la administración municipal de Alfonso Petersen Farah, quien propuso, como ahora lo hace Alfaro Ramírez, la construcción de una segunda represa, además de la ampliación de la actual hasta en 20 por ciento de su capacidad para revertir las inundaciones anuales en las colonias del sur del municipio.

A través de un comunicado, el ayuntamiento tapatío informó en la semana las obras a realizar en coordinación con el Siapa, las cuales ayudarán a mitigar las inundaciones de la zona con la construcción de una red de colectores para el aprovechamiento del agua de lluvia.

Por su parte, José Arturo Gleason Espíndola, investigador de la Universidad de Guadalajara (UdeG), recordó que desde 2011 se conformó un cuerpo académico de investigación interdisciplinario de esta casa de estudios para el diagnóstico de la parte alta de la subcuenca de San Juan de Dios, la cual forma parte de la cuenca de Atemajac.

En dicho estudio se determinó que la parte baja de la avenida Lázaro Cárdenas hasta el cerro del Cuatro está en condiciones de degradación. Algunos síntomas son las inundaciones anuales en casas y calles, cuyo problema es la falta de infiltración por la impermeabilización de la mancha urbana que cubre el 90 por ciento de la superficie.

La administración de Alfaro Ramírez ofreció mitigar el problema histórico de las inundaciones; sin embargo, los vecinos y expertos no cuentan con información técnica y clara para conocer el alcance de la obra y, sobre todo, si ya no afectará sus viviendas.

Del estudio levantado por el cuerpo académico de la UdeG se proyectaron alternativas para la restauración de la subcuenca donde está asentado El Deán: reforestación del cerro del Cuatro, una estructura de infiltración de los camellones, arbolado en el canal del sur y la rehabilitación de vasos reguladores, incluido el de El Deán.

 

HJ/I

 

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