Gobierno ambientalista, pero con cuentas magras

Los tres glosadores del tema ambiental alertan por el divorcio entre discurso y realidad: ciudades, agua, bosques, suelos, en la enorme agenda de pendientes para Jalisco.

Agustín del Castillo / Guadalajara. MELENIO JALISCO. 

http://www.agustindelcastillo.com/

Los tres especialistas invitados a glosar el tema de medio ambiente en el contexto del IV informe de gobierno de Aristóteles Sandoval Díaz, no le escatimaron el reconocimiento de ser el primero en la historia de Jalisco que colocó el tema como eje de gobierno y de los proyectos de desarrollo. Pero fue inevitable que se entretuvieran sobre todo en describir el profundo abismo que separa todavía al discurso de la realidad.

Un sector que ejerce alrededor de 0.8 por ciento del presupuesto de egresos estatal, y representa un ínfimo porcentaje del producto interno bruto de Jalisco (contra una tasa de destrucción calculada conservadoramente en 7 por ciento del PIB, según mediciones del INEGI), no puede entregar demasiados resultados en el corto plazo, pero el gobernador y sus colaboradores respondieron las críticas con el argumento de que se están estableciendo las bases del desarrollo futuro.

Así, Eduardo Santana Castellón, Alfonso Xavier Iracheta y Arturo Curiel Ballesteros, detallaron los pasivos vigentes en el manejo del territorio y la desbordada expansión del área metropolitana de Guadalajara; las fuerzas y presiones que mantienen a Jalisco como uno de los estados con mayor deforestación nacional; la falta de un sistema productivo que se ajuste a lo que tiene disponible en el medio físico y que reduzca su huella ecológica expresada en la contaminación del aire y del agua, en la brutal pérdida de suelo fértil y en las amenazas contra la diversidad biológica, cuyos inventarios superan a países completos como Francia, Canadá o Alemania, pero que hasta ahora no permite establecer una “economía verde”.

Santana Castellón destacó en ese sentido la falta de empate entre leyes de avanzada como la de cambio climático y la falta de un sistema productivo que se ajuste a la capacidad de carga de los ecosistemas. “Se requiere avanzar más rápido en el diseño de una verdadera política transversal de ganadería baja en emisiones, asegurando mantener el liderazgo de Jalisco en materia de producción de alimentos de origen animal”. De la gestión del agua, lamentó: “parece no tiene ni el rumbo ni el dinamismo de las otros sectores en su gobierno: no se abate la contaminación del río Santiago y otros ríos del estado; se gestiona el agua basada en la oferta y no en el control de la demanda; la inadecuada gobernanza del agudiza conflictos sociales como el caso de Temacapulín y el trasvase a Guanajuato”; además, “al sectorizar la Comisión Estatal del Agua a la SIOP, se retrocedió a una visión caduca y primitiva del agua como asunto de ingeniería civil asociada a tubos y bombas, y grandes contratos de construcción, omitiendo los elementos de infraestructura verde e infraestructura social”.

Alfonso Xavier Iracheta pidió al gobernador dos prioridades: uno, “que se establezca con claridad no lo que se puede urbanizar, sino lo que no. Por ejemplo, los bosques no deben ser tocados […] lo otro es que urge que el gobierno disponga tierra para los pobres, no podemos seguir arrojándolos a las periferias en las peores condiciones, los presupuestos que no dejan de crecer son los de Cenapred (Centro Nacional de Protección Civil y Desastres) y de DNIII, porque los mandamos a vivir a zonas de riesgo…”.

Curiel Ballesteros indicó que si el Plan Estatal de Desarrollo es marcadamente ambientalista, el mensaje del IV informe no hizo eco de esa condición; señaló que la estadística fría demuestra que las soluciones implementadas no están “a la escala de Jalisco”; que contra el pasado reciente, hay más contaminación del aire, que la situación del agua no mejora y que los sistemas productivos no han recibido el mensaje claro de que el capital natural es el más importante. Un claro caso es el de Los Altos de Jalisco, la región más expuesta a los efectos potenciales del cambio climático. Su propuesta fue en ese sentido, ejemplar: hacer algo por los suelos, que son la base del liderazgo nacional agropecuario de Jalisco; “hay una relación de 800 a uno en términos de suelos degradados y suelos conservados, hay mucho por hacer allí”, puntualizó.

SRN

 

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