Wixárikas exigen al gobierno federal acciones para preservar lugares sagrados

Foto

Indígenas de la comunidad wixárika (huichol) durante la reunión que sostuvieron el pasado 5 de febrero con campesinos y autoridades religiosas en la localidad de El Mastranto, San Luis PotosíFoto Alfredo Valadez
Alfredo Valadez Rodríguez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 13 de febrero de 2017, p. 28

Zacatecas, Zac.

Más de 140 líderes comunitarios y ejidales de la comunidad wixárika de Nayarit, Durango y Jalisco (huicholes), reunidos con campesinos potosinos y autoridades religiosas, realizaron una ceremonia mezcla de tradiciones ancestrales indígenas y ecumenismo católico, tras la cual exigieron al gobierno federal que implemente diversas acciones para preservar los lugares sagrados de su etnia en el altiplano mexicano.

Esta experiencia indígena-comunitaria se realizó en la localidad rural potosina El Mastranto (también conocida como San Juan de Matanzas), y en ella participaron más de 3 mil personas, en su mayoría huicholes, así como ejidatarios de los municipios de Catorce, Santo Domingo y Cedral. De igual manera intervinieron varios representantes de la Pastoral Social de la Diócesis de Matehuala.

La Pastoral Social dio a conocer que al final de la ceremonia se emitió un pronunciamiento dirigido al gobierno de México y a todas sus instancias, con varias demandas políticas y sociales concretas para afianzar la visión de respeto y paz a la naturaleza.

En este contexto, se exigió a la administración federal que encabeza el presidente Enrique Peña Nieto la cancelación de todas las concesiones mineras en territorio wirikuta; que no se ponga en venta el viento con las granjas eólicas, y que suspenda la construcción del basurero tóxico de Rancho Palula.

Asimismo se pidió al gobierno federal que detenga la expansión de las agroindustrias contaminantes, que garantice que el agua de la presa La Maroma no tendrá fines de minería ni agroindustria, sino para el bienestar de los campesinos potosinos, y que se eliminen las restricciones a las prácticas culturales del pueblo wixárika, puesto que éstas generan equilibrio en los ecosistemas del país y del planeta.

Somos comuneros del pueblo wixárika de Nayarit y Jalisco, compartimos una ceremonia en la tradición ancestral wixárika y de manera inédita con la fe católica, celebramos la unidad y convidamos a todos y todas a esta comunión, acotó la Pastoral Social de Matehuala en un comunicado.

Señaló que en este acto de sincretismo religioso se dio a conocer que el ejido de San Juan de Matanzas (El Mastranto), donó al pueblo wixárika un predio a las faldas de una montaña para afianzar la visión de respeto que la naturaleza está demandando con el diálogo que establece con los cantadores.

Acotó que durante la ceremonia también se acordó traer aguas de varios lugares sagrados de Nayarit, desde el mar hacia el desierto Wirikuta, ya que los proyectos antes mencionados atentan contra el derecho humano al agua y vulneran el valor sagrado de las aguas de vida.

Indicó que por ello “exhortamos de manera urgente al gobierno federal, estatal y municipal, atienda y detenga los proyectos mencionados que amenazan la vocación sagrada y campesina del Altiplano–Wirikuta, conforme a las leyes constitucionales y los convenios internacionales signados por el gobierno mexicano que reconocen a este territorio como Altar de Vida”.

Entre las decenas de representantes de la comunidad wixárika participaron en la reunión por el Comité en Defensa del Agua de Catorce Pablo Hernández Alonso, titular del comisariado ejidal de San Juan de Matanzas; Martín Carrillo de la Cruz, gobernador tradicional huichol, y Samuel Bañuelos López, representante del consejo directivo nacional de la asociación Indígenas de México, entre muchos otros.

 

Anuncios