“Yo quiero el cuerpo de mi hijo, no sus cenizas”

Publicado: diciembre 3, 2015 de GDL en Información Jalisco
Etiquetas:,
Ana Enamorado, madre de joven desaparecido en Jalisco. Foto: Francisco Elias

Por: Darwin Franco Migues (@darwinfranco)/proyectodiez.mx

Foto: Francisco Elias

03 de diciembre 2015.- Ana Enamorado pidió ver el cuerpo de quien supuestamente le dicen es su hijo, Oscar; sin embargo, éste ya había sido cremado por personal del Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF). La Fiscalía General de Jalisco, no obstante, le insistió en reiteradas ocasiones que ese era el cuerpo de Oscar y que ella debería de aceptar la dura realidad. Ana se negó a creer en sus palabras y les exigió que le presentaran tanto el perfil genético tomado a ese cuerpo como los resultados de la confronta que se debió haber realizado con el ADN que le tomaron a ella cuando presentó la denuncia por la desaparición de su hijo.

Ninguno de estos documentos le ha sido entregados porque el cuerpo marcado con el número 71/2013 se incineró sin habérsele tomado el perfil genético, razón por la cual jamás existió una confronta con el ADN de Ana Enamorado. Lo único que ahora existe es una bolsa con cenizas, un número de identificación y una aparente investigación donde se quiere concluir que Oscar Antonio López Enamorado -originario de Honduras y desaparecido desde el 19 enero de 2010- apareció colgado de un puente peatonal en el municipio de Zapopan, el 17 de febrero de 2013. El último lugar del cual Oscar se comunicó con su madre fue San Sebastián del Oeste, municipio ubicado a 245 kilómetros de donde aparentemente, tres años después, éste sería localizado sin vida por la Fiscalía General.

Para la encargada de la Agencia del Ministerio Público 12/C, especializada en desapariciones, Violeta Meza, y para el ministerio público de Ana Enamorado, José de Jesús Contreras, no hay dudas de que se trata de Oscar porque fue la propia Ana quien lo logró identificar a través de una serie de fotografías forenses que le mostraron: “Yo miré las fotografías y algo me dice que se trata de mi hijo pero debo de estar segura de que en verdad es él. Las fotografías no me son suficientes, yo quiero ver el cuerpo y quiero tener todas las pruebas forenses, ya que lo que me quieren dar no es Oscar, sólo son cenizas”.

Cenizas que para el Fiscalía General de Jalisco y el IJCF son pruebas suficientes de que se trata de Oscar, ya que entre las pertenencias que se le encontraron, aquel 17 de febrero de 2013, estaba un teléfono celular que tenía registrado un contacto con el nombre de Mamá y cuyo número correspondía a una clave lada de Honduras. La infalible prueba de identificación es un número dentro de un teléfono celular que está tan extraviado dentro de los archivos periciales de la Fiscalía como lo están los resultados de ADN que no aparecen en los archivos que el IJCF tiene de los 239 cuerpos que incineró en el año 2013, lo curioso es que en ese año su Dirección de Laboratorios sólo tomó el perfil genético a 14 de estos cuerpos, tal y como se reporta en la solicitud de transparencia IJCF/UT/267/2015.

La Fiscalía General y el IJCF quieren que Ana acepté que esas cenizas son las de su hijo Oscar pero al momento de que ella les solicita todas las pruebas periciales y forenses resulta que éstas también están desaparecidas. El alud de omisiones al interior del IJCF no sólo pone en evidencia la manera en que las autoridades de Jalisco incineran los cuerpos de personas no identificadas sino que también visibiliza el plan que ahora se tiene para entregar estas cenizas a los familiares de los 3 mil 338 desaparecidos que hay en Jalisco desde el año 2006. El caso de Ana Enamorado, es el tercero en menos de un mes.

Ficha de búsqueda de Oscar Antonio López Enamorado en la PGR

Ficha de búsqueda de Oscar Antonio López Enamorado en la PGR

La cadena de errores, omisiones y violaciones

No era la primera vez que Ana Enamorado veía la fotografía que su ministerio público, adscrito a la delegación regional de la Fiscalía General en Puerto Vallarta, le enseñó la mañana del 19 de noviembre de 2015 en las instalaciones de la Agencia del Ministerio Público 12/C, especializado en desapariciones. Esa misma fotografía del cuerpo de un joven muerto, ya la había visto en mayo de 2013, sólo que en esa ocasión su abogado de Províctima (hoy Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas, CEAV), Alberto Almogabar Santos, sólo le mostró una de las más de diez fotografías que se le tomaron a aquella persona que murió el 17 de febrero de 2013 en el municipio de Zapopan.

Esta fotografía pasó por la mirada de Ana Enamorado en aquel año porque Almogabar Santos, el 6 de febrero de 2013, envió al Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF), el oficio PROVICTIVA/SUDEVI/DGPD/DAZC/42/2013 para pedirle les remitiera la información de todos aquellos cuerpos que tuvieran una semejanza física con el desaparecido Oscar Antonio López Enamorado. El IJCF respondió hasta el día 30 de mayo de 2014 mediante el oficio IJCF/DJ/809/2013 y en su contestación dijo que “remitió en un sobre cerrado las fotografías 53/2010, 375/2012 y 71/2013 de tres cadáveres masculinos sin identificar que coinciden con ciertos rasgos de la medida filiación de Oscar Antonio López Enamorado”.

Alberto Almogabar sólo enseñó a Ana Enamorado la fotografía 71/2013, misma que vista a la par de la serie fotográfica completa hizo que Ana reconociera parcialmente, el 19 de noviembre de 2015, que quien aparece en ella podría ser su hijo. Sin embargo, en 2013, también apareció en ella la misma duda; por ello, solicitó al abogado, José Miguel Iñiguez Bautista, adscrito a la delegación de Províctima en Jalisco, que el ministerio público, Gonzalo Martín Ramírez Olmos, de la Delegación estatal de la Procuraduría General de la República (PGR), pidiera al IJCF tanto el perfil genético del joven que aparecía en la fotografía 71/2013 como los resultados de la confronta entre éste y el ADN de Ana que ya se tenía tanto en la PGR Jalisco como en la Fiscalía General. Esto quedó asentado mediante el oficio AP/PGR/GDL/AG2/MI/520/2013; el cual, sin embargo, no tiene fecha de elaboración ni la firma del abogado Iñiguez Bautista.

-Al tener yo este documento sin fecha ni firma pienso que, quizá, esta solicitud jamás se hizo.

-¿Y entonces, cómo lograste descartar que quien aparecía en la fotografía no era Oscar?

-Yo no insistí más sobre ese cuerpo localizado porque la abogada de Províctima, Patricia Vázquez, fue la primera en decirme que el resultado del ADN había sido negativo. Información que también me confirmó el licenciado Iñiguez, el cual me aseguró que los resultados de la confronta fueron negativos. Así que descarté que se tratara de Oscar.

La sorpresa me la llevé yo cuando después de insistir mediante la abogada Rosario Pérez Ulloa del área de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, mi ministerio público de Puerto Vallarta nos dijo que existía un cuerpo con semejanzas físicas a las de Oscar y que éste se había localizado e incinerado en 2013. Nos dijo que a este cuerpo se le había encontrado un teléfono celular con un número perteneciente a Honduras. Yo esa información no la tuve hace dos años y eso me motivó a venir a la Fiscalía de Jalisco para exigirles me mostraran toda la información de ese cuerpo.

En efecto, la foto que le mostraron a Ana Enamorado, era la fotografía del mismo joven que ya había visto en 2013. Se trataba del mismo joven que le aseguraron no tenía ningún tipo de coincidencia genética con ella. Sin embargo, este joven ya era distinto porque de acuerdo a las autoridades de la Fiscalía General, este joven se trataba de Oscar, el cual, aseguraron, se colgó de un puente peatonal en Zapopan porque se encontraba deprimido. Se trataba de un Oscar muy distinto al que Ana reconoce como hijo pues “él con un celular y después de tres años se hubiera intentado comunicar conmigo. Oscar desapareció en 2010, ellos dicen que lo encontraron en 2013 y que se trató de un suicidio, esto no lo creo”.

El cuerpo de quien asegura la Fiscalía General de Jalisco es Oscar Antonio López Enamorado fue remitido al Servicio Médico Forense, el mismo día en que se localizó (17 de febrero de 2013), y desde entonces permaneció resguardado en sus instalaciones. Primero estuvo ahí de cuerpo presente y al no ser identificado se tomó la decisión de incinerarlo. Las fechas en que esto ocurrió no son claras para Ana porque en la Fiscalía no le han querido decir cuándo incineraron este cuerpo y quién lo autorizó. Lo cierto es que los restos de quien aparece en la fotografía 71/2013 han permanecido en el IJCF por más de tres años.

Desde el 19 de enero de 2010 cuando dejó de tener comunicación con Óscar, Ana Enamorado ha presentado ya tres denuncias. La primera de ellas, la hizo en la delegación de la Procuraduría General de Justicia (PGR) en Jalisco y quedó asentada con el número 520/2013. La segunda la realizó en las instalaciones de la PGR en el Distrito Federal, donde le otorgaron el folio 079/2013. La última, la presentó en la delegación regional de la Fiscalía General de Jalisco con el número de registro 163/2014. Actualmente su investigación se está realizando en la Fiscalía General de Jalisco porque la PGR se declaró incompetente al catalogar la desaparición de Oscar como un asunto de fuero común y no del federal. La Fiscalía concentra, desde noviembre de 2014, toda la investigación y búsqueda de Oscar.

El único resultado que Ana ha tenido luego de haber pasado por las manos de tres ministerios públicos en la Fiscalía General fue el detectar que en la secuencia de oficios entre Províctima y el IJCF existió un proceso que nunca se cumplió y que, quizá, de haberse realizado hubiera permitido que al cuerpo que aparece en la fotografía 71/2013 se le tomara una muestra de ADN antes de ser cremado. Esto no sucedió así porque ni Províctima, ni PGR Jalisco y, mucho menos, la Fiscalía General solicitó el perfil genético de dicho cuerpo para confrontarlo con el ADN de Ana Enamorado.

Al incinerar el cuerpo se cremaron también las evidencias que provocan en Ana Enamorado esa duda infinita de no poder saber si, en efecto, quien aparece en la fotografía es en su hijo y si las cenizas que hoy quiere darle la Fiscalía General de Jalisco son en realidad las de Oscar: “Yo quiero el cuerpo de mi hijo, no sus cenizas. Yo quiero pruebas científicas no la palabra de quien a la fecha no me sabe decirme dónde están las pruebas de ADN, dónde las confrontas y dónde las prendas que resguardaron de quien dicen es Oscar ¿dónde está todo eso? ¿Dónde están las pruebas? Yo no voy a aceptar sólo cenizas, yo quiero a mi hijo”.

Ana Enamorado es integrante de Movimiento Migrante Mesoamericano y año con año se encarga de organizar la Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México.

Ana Enamorado es integrante de Movimiento Migrante Mesoamericano y año con año se encarga de organizar
la Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México.

La indolente cremación y la sistemática entrega de cenizas

Desde el año 2006 hasta el 31 de octubre de 2015, el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses (IJCF) ha incinerado mil 581 cuerpos pero tan sólo les ha tomado perfiles genéticos a 803. Es decir, 778 cuerpos fueron incinerados sin prueba de ADN. Tan sólo en el mes de noviembre, han existido dos casos similares al de Ana Enamorado, salvo que en éstos los familiares de dos desaparecidos optaron por aceptar las cenizas, no los cuerpos, que les entregaron en la Fiscalía General.

En el primero de los casos, se trató de un adulto que desapareció el 17 de septiembre de 2013 en el municipio de Zapopan. Su cuerpo, informó la Fiscalía a sus familiares, fue localizado el 4 de diciembre de ese mismo año en una fosa clandestina ubicada en el cerro de Santa Lucía en Zapopan. Es decir, el cuerpo se localizó dos meses y medio después de la desaparición. Las cenizas, sin embargo, le fueron entregadas a su familia a los dos años.

Situación similar vivió la familia de un joven de 19 años, el cual fue llevado junto con dos amigos por policías en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, el 4 de febrero de 2014. Las cenizas, no el cuerpo, de este joven les fueron entregados a sus familiares el 4 de noviembre de 2015, les dijeron que lo localizaron dentro de una fosa clandestina que se encontró en Tlajomulco, el 21 de febrero de 2014. Es decir, el cuerpo de este desaparecido se encontró 17 días después de que la familia reportó su desaparición forzada; sin embargo, sus restos permanecieron un año nueve meses en el IJCF, instancia que decidió incinerarlo porque nadie lo reclamó. La familia precisó que esto es mentira porque ellos lo buscaron en el instituto forense todo el tiempo y más después del hallazgo de las fosas.

En ambos casos, las autoridades incumplieron lo que marca el Artículo 21 de la Ley General de Víctimas (LGV), pues cremaron dos cuerpos que sí estaban vinculados a una investigación judicial, ya que a la fecha aún se está investigando quien asesinó y enterró a estas víctimas dentro de ambas fosas. La LGV prohíbe “a la autoridad cremar los cuerpos, hasta en tanto no haya una sentencia ejecutoria”.

En respuesta a estos hechos, Familias Unidas por Nuestros Desaparecidos Jalisco (FUNDEJ) manifestó lo siguiente: “las autoridades de Jalisco están completamente sobrepasadas y no han comprendido que nuestros hijos e hijas, aún desaparecidos, cuentan con derechos y entre esos derechos, está el de su identidad”.

Sin precisar cuántos cuerpos corresponden a personas desaparecidas, el IJCF, oficio IJCF/UT/284/2015, precisa que entre 2010 y el 15 de octubre de 2015 ha entregado 105 restos humanos en cenizas. La Fiscalía General, a través del oficio FG/UT/6341/2015, precisa que en el mismo periodo entregó a familiares de desaparecidos, 373 cuerpos. Sin embargo, argumenta que no saben cuántos fueron entregados en cenizas porque esto no es un indicador que utilicen en materia de procuración de justicia.

Ana Enamorado es integrante de Movimiento Migrante Mesoamericano y año con año se encarga de organizar la Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México.

Ana Enamorado es integrante de Movimiento Migrante Mesoamericano y año con año se encarga de organizar

Ana Enamorado es integrante de Movimiento Migrante Mesoamericano y año con año se encarga de organizar

Esto no parará hasta hacer que paguen todos los responsables

Ana Enamorado lo tiene muy claro: “Jamás aceptaré las cenizas porque eso significará que acepto todas las irregularidades que se han cometido alrededor de la desaparición de mi hijo. No aceptaré las cenizas porque al hacerlo daré por cierta la versión del suicidio y asumiré que detrás de la desaparición de Oscar no tuvo que ver el crimen organizado, lo cual es algo que yo sí creo. Si yo aceptó las cenizas avalaré todos los atropellos que han cometido a nuestros derechos humanos. Cenizas, nunca”.

Para Ana, la desaparición de Oscar tiene que ver más con la extorsión que ella y su hijo vivieron de parte de dos personas, Eraclio Peña Ponce y Fortunato Peña Curiel, los cuales solicitaron a Ana, en 2009, dinero para pagar el supuesto choque de una camioneta que Oscar condujo. El vehículo pertenecía a la familia de los amigos que convencieron a Oscar de dejar los Estados Unidos para venirse con ellos a México. Oscar, quien quiso vivir el sueño americano, salió de Honduras en el año 2008 y vivió un año en los Estados Unidos.

Los amigos de Oscar se llamaban Filiberto Peña Ponce y Humberto Ponce Ramírez, ambos jóvenes fueron desaparecidos por un grupo de hombres armados cuando circulaban en la camioneta que meses atrás (supuestamente) había chocado Oscar. El hallazgo de sus cuerpos se dio el 10 de diciembre de 2009 en San Felipe de Hijar, comunidad vecina del pueblo El Carrizo, esto en el municipio de San Sebastián del Oeste. El Carrizo fue la última población en la que Ana supo que Oscar vivió antes de su desaparición.

Ana supo que su hijo estaba bien porque ella logró hablar con él un mes después de la muerte de sus amigos. La última llamada entre Ana y Oscar sucedió el 19 de enero de 2010. En esta llamada, Oscar dijo que iba rumbo a Puerto Vallarta. Ese día, Oscar, despareció.

En sus múltiples ocasiones, Ana exigió a las autoridades que relacionaran la desaparición de Oscar con la delincuencia organizada que opera en El Carrizo y, por ello, solicitó que fueran hasta ahí a entrevistarse con las familias con las que vivió Oscar, tanto policías de la PGR como de la Fiscalía le dijeron que al Carrizo “no entraban porque era peligroso”.

Hoy la Fiscalía, obviando todo lo anterior, quiere entregar las cenizas de Oscar Antonio López Enamorado a su madre sin ofrecerle ningún tipo de pruebas y asegurando que él mismo se quitó la vida. Ante estas arbitrariedades, Ana Enamorado impondrá una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos contra de todas las autoridades de Jalisco que han omitido, ocultado y manipulado la información sobre la desaparición de Oscar. Esto incluye, desde luego, a su agente del ministerio público, José de Jesús Contreras, quien todavía el 25 de noviembre le dijo: “¿Qué piensa hacer? Si usted ya lo vio la foto y se puso muy mal. Yo pensé que en ese momento me iba a pedir las cenizas. Piense en un plan B”.

Para Ana, quien es integrante de FUNDEJ y organizadora de la Caravana de Madres Centroamericanas que buscan a sus hijos desaparecidos en México, el único plan es seguir buscando a Oscar y marcar con esto un precedente para que ningún cuerpo no identificado en Jalisco vuelva a ser incinerado y para que ninguna familia reciba cenizas sin ningún tipo de pruebas forenses: “Yo le prometí a Oscar que lo encontraría y voy a cumplirle esa promesa. Esto no parará porque lo que nos están haciendo es horrible”.

 

Los comentarios están cerrados.