Pudieron haber votado 13 millones de personas en estas elecciones, pero solo lo hicieron algo más de 5 millones. Sin contar los 5 millones de nuevos votantes que se sumaron al padrón electoral este año se puede decir que los que siempre habían votado en estos 20 años por los dos bloques dominantes, lo siguen haciendo pero también muchos de ellos se restaron y no fueron a votar. Se quedaron en la casa, hicieron otras cosas, les ha dado lo mismo el resultado y, en estas elecciones municipales vemos no solo el tremendo rechazo de la juventud al actual sistema político, además ahora se suma otro porcentaje de la población que lo hacia tradicionalmente. Una abstención electoral que no tiene precedentes y que además de ser gatillada por el voto voluntario, sin duda deja al descubierto cuán lejos están los bloques políticos de la simpatía de la población.
Los partidos de la Concertación, incluyendo al Partido Comunista están eufóricos celebrando el triunfo de sus candidatos a alcalde en comunas donde gobernaba la Derecha, pero nada dicen sobre la cantidad de personas que realmente los eligió. Si hay una tasa de abstención en donde vota menos de la mitad de la población y la mayoría se queda en casa entonces algo no anda bien con la cantidad de personas que realmente han elegido a las actuales autoridades comunales.
Muchos de los que votan lo hacen para evitar que gane uno de Derecha o uno de Concertación, muchos lo hacen por el “mal menor” (que a estas alturas es lisa y llanamente una excusa para no hacer absolutamente nada por cambiar las cosas) y muchos otros lo hacen con intención de romper el sistema, apostando por candidaturas alternativas que desafíen a los dos bloques políticos y sus pactos con otros partidos y que pueda plantear, aprovechando la democracia burguesa para intervenir con un programa revolucionario, de lucha y que plantee las cuestiones claves que el movimiento de los trabajadores y su juventud que trabaja o estudia o las dos cosas a la vez.
De la campaña de firmas a la campaña electoral, IGUALDAD mantiene su base de apoyo
Igualdad se acaba de constituir como partido político bajo las leyes que rigen el sistema electoral y esto significó reunir 35 mil firmas de mujeres y hombres que se atrevieron a dar un paso concreto en la lucha política para cambiar el sistema. Tiempo y recursos de los compañeros y compañeras que llevaron a cabo la campaña de recolección de firmas, en las calles, en comités de allegados y barrios y poblaciones hubo personas que se decidieron a armar un partido con todas las de la ley (burguesa), para desafiar donde se pudo a los candidatos del sistema. El gran esfuerzo y el tiempo de la campaña de firmas para constituirse como partido y la llegada inmediata de la campaña municipal contribuyo para que quedase poco o nada de tiempo en preparar de mejor forma la intervención. La chanchada que le hicieron lo partidos de la Concertación a Lautaro Huanca en Peñalolén para inhabilitarlo legalmente con el fin de sacar su candidatura del camino es sin duda un golpe bajo que no se puede olvidar y que afecto negativamente a Igualdad.
La experiencia en estas elecciones deben servirnos a quienes optamos por constituir un instrumento político de lucha tenemos que sacar lecciones para que nos sirvan en el futuro. Lo primero es que con toda seguridad quien firmó por Igualdad votó por igualdad y esto significa que se mantiene el compromiso de construir algo nuevo. Sin embargo hay que ser claros en decir que no queremos estar a la saga en la intervención política, si los 35 mil que firmamos para levantar
Igualdad queremos ganar apoyo real (y no solo la simpatía) de lucha por parte del resto, la mayoría de nuestros hermanos y hermanas que trabajan, estudian o se las rebuscan para vivir bajo este sistema en nuestro país.
ESTO RECIÉN COMIENZA.
Debemos seguir haciendo campaña, las municipales son un buen comienzo porque nos metió inmediatamente en la lucha electoral y a pesar de todo logramos mantener la cifra de compromiso entre quienes firmaron y quienes votaron, por lo tanto seguimos hacia arriba, esto quiere decir que Igualdad debe dar un salto cualitativo en su desarrollo.
En la campaña electoral en Recoleta nuestros compañeros salieron a la calle defendiendo tres consignas claras: Asamblea Constituyente, Educación Gratuita y Renacionalización del Cobre y a pesar de todo y lo difícil que significa tener que intervenir en una campaña donde la propuesta de los otros candidatos se reducía a una pomada publicitaria al estilo de “puro corazón”, “Recoleta somos todos” o “Recoleta por Ti”, igual intervenimos con las demandas más importantes del movimiento. ¿Qué tenía que ver la demanda por el fin de las AFPs en estas elecciones?
Eran preguntas obvias para muchas personas que se acercaban a nuestras mesas, incluso el candidato y alcalde electo Daniel Jadue del PC, con ironía y una arrogancia seudo-académica y leguleya cuestionaba nuestra propaganda.
Un adulto mayor de Recoleta y de cualquier otra comuna del país sabe que la pensión que recibe es una miseria, sabe también que el municipio puede otorgar ciertos beneficios a los trabajadores jubilados que están viviendo con las pensiones que entregan las AFPs, por lo tanto siempre les falta dinero para vivir más tranquilo. Por esto nuestro deber es denunciar que hay un sistema previsional que es un robo a los trabajadores cada fin de mes y peor aún, es un
despojo absoluto luego de jubilar, las pensiones promedio de las AFPs son más bajas que el sueldo mínimo actual, y se sitúa para la mayoría de los trabajadores que jubilan en 174 lucas y de ahí para abajo.
En resumen hay mucho por hacer hacia adelante e Igualdad debe dar un paso más en su desarrollo para convertirse en un verdadero instrumento de lucha del pueblo de sus trabajadores y su juventud que en estas elecciones vuelve a decir que No al sistema político y sus representantes.
Para muchos el voto nulo o la abstención han sido su única forma de protestar, el silencio y dejar que otros hablen en estas elecciones es una opción, pero no necesariamente va a significar que los actuales políticos del sistema tomen nota de la alta abstención, hasta están contentos, porque alcaldías más o menos, va a seguir siendo todo igual. El “da lo mismo quien gane” para millones de personas en estas elecciones es un hecho y también es un hecho que este lunes 29 estas mismas personas volvieron a sus trabajos, a la lucha diaria por parar la olla y hacerla bonita para poder pagar las cuentas. Quienes integramos la Izquierda Popular e Igualdad también hacemos lo mismo pero a la lucha diaria por el pan y la educación gratuita le sumamos un poco mas de esfuerzo porque queremos construir un país mejor, donde sean los trabajadores, los jóvenes, los pobladores y la tercera edad quienes decidan, los que organicen, los que manden.