Guadalajara, Jalisco.- Problemas como la urbanización de áreas naturales protegidas como el caso del cerro El Gachupín, no se detendrán hasta que los Ayuntamientos no decreten su programa de ordenamiento ecológico local, mismo que de los ocho municipios de la zona metropolitana, sólo dos lo tienen: Tlajomulco y Zapopan.
Mario Silva, presidente del Colectivo Ecologista Jalisco AC (CEJ) opinó que la falta de los programas de ordenamiento ecológico local ocasionan este tipo de conflictos por lo que es difícil revocar los permisos de construcción cuando se cumple con la justicia administrativa local, pues no existe la justicia ambiental en estos ayuntamientos: Tonalá, Tlaquepaque, El Salto, Ixtlahuacán, Juanacatlán y Guadalajara.
Al no existir la justicia ambiental, se puede hacer el cambio de vocacionamiento de suelos y provocar daños al medio ambiente pues no tienen leyes para protegerlos, por lo que la visión de los ayuntamientos es muy limitada pues no hay un marco normativo para entender el conflicto ambiental comentó Silva.
En el caso de los vecinos de Pinar de La Calma contra la Desarrolladora Inmobiliaria Inver, que construye el fraccionamiento Paisajes del Tesoro en el cerro El Gachupín, el alcalde de Tlaquepaque, Alfredo Barba ha dicho que no puede hacer nada al respecto pues la constructora ha mostrado todos los permisos en regla de acuerdo a las licencias de planeación del Ayuntamiento “y es cierto, pero eso es justicia administrativa y falta la justicia ambiental” que es el tema de fondo, un caso de daño ecológico y no administrativo, explicó el representante del CEJ.
Lamentablemente no hay mucho que hacer a favor de los vecinos y ciudadanos que se verán afectados por la urbanización del bosque (cerro) pues en Tlaquepaque no existe un marco normativo medioambiental, es decir un programa de ordenamiento ecológico local.
Y aunque los vecinos se basan en el decreto de Ley Estatal de 1982 que protege el cerro como zona natural y prohíbe los cambios de uso de suelo “siempre hay manera jurídica de cambiar los usos de suelo, pues el primero en hecho es en derecho, hay tantas lagunas legales y argumentos jurídicos de derecho administrativo que hacen difícil la conservación ambiental”, lamentó Mario Silva, pues no es el primer caso, también se ha violado la protección de zonas como El Disparate, la Barranca de Huentitán, el valle de Tesistán, La Primavera, Los Colomos, y un largo etcétera.