Alejandro Velazco/La Jornada Jalisco
Para construir un edificio de siete niveles se comenzó con la destrucción de una finca catalogada con Valor Artístico Relevante, ubicada en la calle Lerdo de Tejada número 2075, denunció la experta en conservación del patrimonio, Mónica del Arenal.
Detalló que, además de que dicha obra se encuentra en el listado de casas protegidas en el perímetro B, en el actual Plan Parcial de Desarrollo de Guadalajara se especifica que en ese terreno no puede haber edificaciones mayores a los cuatro pisos de altura, por lo que se está incurriendo en una doble violación, “es decir, si en ese sitio hubiera un lote baldío de todos modos estarían violando la ley”.
Modesto Aceves, director de Patrimonio Cultural de la Secretaría de Cultura (SC), explicó que dicha autorización se dio hace dos años, y fue firmada, entre otros, por Ana Lucía González, quien ostentó el mismo cargo.
El funcionario había acreditado que se podían hacer modificaciones parciales a la vivienda, pero el Inventario de Patrimonio Cultural del Gobierno del Estado la cataloga en las edificaciones protegidas.
El Comité de Dictaminación del Centro Histórico que hace dos años aprobó dicho proyecto estaba conformado por la entonces directora de Patrimonio Artístico de la SC del estado, Ana Lucía González Ibáñez; Omar Vázquez Huerta por la dirección de Obras Públicas de Guadalajara; César Herrera Osuna por el Comité de Planeación Urbana de Guadalajara (Coplaur); y por el entonces presidente del Patronato del Centro Histórico de Guadalajara, Antonio Naranjo.
González Ibáñez ha referido que ella no autorizó ningún proyecto que contemplara una torre de siete pisos, inclusive sostiene que en el diálogo que sostuvo con los dueños y los desarrolladores en ese entonces les explicó que era imposible construir en ese espacio.
Ante esto Mónica del Arenal enfatizó que “no es justo que traten de culpar a funcionarios que ya no están en labores”, en referencia a las declaraciones de Aceves, “porque es muy fácil deslindarse de su responsabilidad”.
Esta vivienda fue sede de la Escuela Superior de Arquitectura (Esarq), data del año 1949 y fue construida por el ingeniero Javier de Obeso. Adelantó que la próxima semana se interpondrá una denuncia ante la Procuraduría de Desarrollo Urbano (Prodeur), y añadió que el lunes el procurador Gabriel Ibarra Félix dará su posicionamiento, “dependiendo de lo que señale, en ese sentido irá la denuncia”.
La representante de la agrupación S.O.S Patrimonio agregó que hace pocas semanas también se comenzó la destrucción de una propiedad en las calles José Guadalupe Zuno y Colonias.
“No era de un autor reconocido pero era de las más antiguas de la zona”, relató. Añadió que las administraciones municipales y los desarrolladores están “aprovechando el final, porque vienen las elecciones”, para incurrir en más de estos actos.
Y puntualizó: “Después de la privada de Pedro Castellanos ya van tres en menos de un mes”.
Para la especialista, quien ha dedicado su vida al estudio del patrimonio, existen tres principales obstáculos.
“El primero es la identificación, quién dice qué es lo que se debe de conservar. El segundo es que no existe una perspectiva unilateral sobre los elementos que se deben tomar en cuenta para proteger una finca, hay muchas perspectivas y sobre todo con lo que tiene que ver con patrimonio del siglo XX, y el tercero es que el patrimonio se enclava en los territorios ciudad, no puede abordarse igual los monumentos del siglo XX a los del siglo XVIII, en los primeros tiene que buscarse la forma de acoplarse a la infraestructura urbana actual”, explicó.